El comienzo

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Hace 7 días que estoy aquí, hace unas horas el doctor vino y me dijo que hoy por la tarde por fin me darían de alta, lo único que me quedaba por hacer era esperar a que las horas pasaran viendo atravez de la ventana con el deseo y desesperación de salir como al que han privado de su libertad desde años, aunque la verdad ya estaba acostumbrada, incluso conocía el nombre de la mayoría de las enfermeras en esa sala de urgencias.

Ya eran las 4 de la tarde y yo ya estaba lista me darían mi alta en cualquier momento y podría por fin salir de aquel manicomio claro sin la diversión de uno.

Cuando por fin llegamos a mi casa y lo único que quería era dormir indefinidamente en mi cama mi mamá me invito a ir voluntariamente (en vista de mi exeso de tiempo libre) a un nivel de superación personal y yo a falta de pretextos y cosas que hacer decidí acceder, me di un baño rápido y me arregle con lo primero que encontré después de todo no me gustaba arreglarme o gastar mi ropa buena sin una buena razón, me despedí y me salí para esperar el camión y después de 20 minutos me encontraba afuera del que esperaba fuera el lugar correcto la verdad como no salgo mucho y cuando lo hago es acompañada estaba un poco insegura, comencé a caminar hacia adentro para ver si alguien ya había llegado pero aparentemente no, comencé a observar todo mi alrededor después de todo tendría que venir los próximos 3 días de nuevo sola así que por lo menos debería recordar donde estoy. Y así pasaron lo que creo fueron minutos u horas la verdad no lo se, si lo se hasta a mi me asombra, desde que recuerdo he tenido una distorsión del tiempo totalmente paradójica, puede que hayan pasado días y ni siquiera lo note aterrador verdad?, bueno en fin mientras miraba hacia la nada mi lugar favorito últimamente pude ver como la gente comenzaba a llegar, y como algunos se saludaban con familiaridad quizá estaba en alguna clase de reunión familiar y me avía colado por error, estaba a punto de dudar e irme cuando más carros comenzaron a llegar y los pequeños grupos empezaban a definirse como una clase de acongloramiento y yo, entre todos como un punto y aparte. De pronto sacandome de mis pensamientos escucho como alguien se dirige hacia mi, y cuando dirijo mi mirada hacia aquella voz me sorprendio un poco ver quien era un total extraño, exacto un total extraño se había acercado a hablarme, debo admitirlo estaba un poco nerviosa pero no lo dejaría verlo, quise parecer indiferente aunque sinceramente no tenia que esforzarme mucho la verdad no es como si estuviera diciendo cosas muy interesantes que digamos pero tampoco quería ser grosera así que decidí solo contestar lo necesario.

-entonces como te llamas? -
Lo mire con un poco de duda sobre si contestar o no, pero tampoco había hecho algo de lo que debiera dudar así que se lo di.

- Elizabeth - tal vez lo dije demasiado cortante, no lo se pero tampoco me impotaba.

Después de eso empezó a decir un montón de cosas que la verdad estaba ignorando por completo, intentaba que se diera cuenta de mi desinterés hacia sus palabras pero al parecer era de esos hombres presuntuosos que jamás se cansan de hablar de ellos y un montón de basura sobre sus logros y esas cosas, no se que tanto parloteaba sobre un viaje que acababa de hacer y de su universidad como si fuera la gran cosa, cuando vi como una señora comenzaba a guiar a las personas hacia adentro del templo, y sin pensarlo dos veces o molestarme en ver si el tipo ya había dejado de hablar me diriji hacia ella;

- Disculpe hacia donde tengo que ir? -

- Subiendo las escaleras, te registras y espera a que llamen a todos -
Me lo dijo de una manera bastante amable, le agradecí y me dirigí sin más hacia donde me indicó, subí las escaleras y comencé a registrarme en una gran mesa donde varios hacían lo mismo lamentablemente ninguno conocido para hablar termine el papeleo y decidí quedarme sentada en un punto cercano aislada de los demás comenzando a divagar en distintas cosas muchas sin mucho sentido en realidad, cuando entonces ahora una voz femenina llegaba a mi invadiendo mis pensamientos.

- Hey! Hola que haces? - la miraba tratando de reconocer en su rostro aquella familiaridad con la que me hablaba y al parecer ella se percató de mi problema por que me leyó la mente.

- No me recuerdas verdad? - me miraba un poco ilucionada y con una alegría un poco contagiosa.

- No la verdad no. Lo siento.- le dije un poco apenada y encojiendome de hombros.

- Soy nahid, a la que tu mamá le hizo un vestido de 15 color ladrillo - me miraba con una gran sonrisa que correspondí casi de inmediato al recordar aquel hermoso vestido que había confeccionado mi mamá 2 años atrás y de aquella chica que se había hecho mi amiga pero que después de la entrega nos dejamos de ver y perdimos total comunicación.

- Ya te recordé!- le dije con auténtica alegría por lo menos ya no estaría sola - Cuanto tiempo! Y como te ha ido? -

Comenzamos a platicar sobre cómo nos había ido a las dos en todos estos años y que tanto avanzamos, sobre lo que esperábamos del futuro y diferentes cosas, cuando por fin abrieron las puertas del salón de reunión nos encaminamos juntas hasta sentarnos en algo parecido a una sala de conferencias.

Una necesidad vitalWhere stories live. Discover now