Tras no dormir una noche entera, Travis se alista para el trabajo, una sensación constante de impaciencia mezclada con angustia recorren su psique hasta lo más profundo, el estar endeudado hasta el cuello y el saber que lo que gana no le alcanza para cubrir sus deudas, le ha quitado el sueño, reemplazando el descanso con preocupación. Trata de dormir constantemente pero simplemente, no lo concilia.
Cuando se tiene insomnio nada es real. O eso es lo que él siente; como si de arte de magia se tratara, un baño frío y arreglarse para el trabajo le ponen una sonrisa en el rostro, o algo parecido a una. Ir con lo justo se ha vuelto un hábito en su vida y la preocupación constante es una barrera aislante a los detalles que hacen de la vida algo hermoso.
Vivir así es como ser un caballo de carreras, si, aquellos a los que le ponen una cobertura a los laterales de la vista para que no miren nada alrededor y constantemente le tiran latigazos presionandolos a ganar una carrera que cada fin de semana se repite.
En un modesto edificio de 12 pisos opera una compañía de seguridad donde todas las mañanas llega Travis a marcar su acceso con huella dactilar. Esta mañana está averiado el ascensor. Y le toca llegar al piso 7.
Como si de una tragicomedia se tratase, la huella dactilar no reconoce su huella. Acto que le extraña de sobremanera, debido a que él es el encargado de instalar y dar mantenimiento a todos los sistemas de seguridad de la empresa. Son las 8 am. Pero sus compañeros llegan a las 9. Por suerte carga las llaves de la puerta y logra ingresar. Tras realizar reportes y añadir recorridos por una hora, llega la gerente. Miller.
- Buenos días, ¿Que estás haciendo?. Pregunta Miller con un tono confuso de entender para Travis.
- Buenos días Miller, solo sigo atareado por los reportes, tarde un poco en entrar porque la huella no me reconoció, pero terminando las rutas lo arreglo. Respondió Travis.
- Un suspiro rebosante de indignación sale de Miller. Travis, lo lamento, debía haberte informado ayer Luis, pero la empresa contrató otro Técnico y debían haberte mandado el memo ayer..
Por un par de segundo hubo un silencio lleno de incomodidad, entonces Travis empieza a recoger sus pertenencias.
- Realmente lo siento, debió avisarte Luis ayer después de la reunión que tuvimos, se te hará llegar tu liquidación el siguiente mes. No te preocupes.
- Descuida Miller, entiendo la situación. Pero podrías decirme, ¿Por qué me despiden?.
- Te voy a ser sincera, escuché por ahí que el nuevo técnico es familiar del dueño y por eso decidieron reemplazar a alguien, el cargo que tenias, ahora va a incluir nuevas funciones como atención al cliente y la compañía determinó tu perfil como no apto para el cargo.
- Soy una persona bastante educada, ¿Por qué no soy apto para atención al cliente? Quiero decir, mira a Lauren, ella siempre me manda reportes con fallas de redacción y a veces sin estructura, aún así. No me has dicho que la han despedido a ella también. Las palabras de Travis comienzan a resonar debido a su tono de voz.
- Mira, te aprecio mucho. Se que eres bueno en lo que haces y como técnico nunca hemos tenido inconvenientes contigo, pero no eres sociable Travis, aparte tu evaluación psicológica semestral siempre aparece como novedad entre los reportes que me llegan, eres mi amigo y te aprecio. Pero eso no ste hace intocable de los jefes. Expresó Miller.
Travis toma sus últimas cosas que quedaban y las acomoda como puede en su maletín, lo coloca con delicadeza en el que solía ser su escritorio y mira fijamente a Miller.
- Estoy trabajando, no haciendo amigos aquí. Expresó Travis sin ningún signo en su cara ya sea de tristeza o de odio.
- Actúas como un niño Travis, a mucha gente no le agradas por ser demasiado insesible. ¿Que esperas que haga? No puedo defenderte siempre, en funciones como esta escogen a personas que son capaces de calmar a personas en caso de una emergencia. Por eso los jefes decidieron prescindir justo de tí y no de Lauren, ella a pesar de tener problemas para enviar los documentos, los clientes prefieren hablar con ella y si la despiden seria un inconveniente. Miller se acerca a Travis con una expresión de preocupación.
- Escúchame bien, te voy a recomendar donde una amiga que trabaja en otra empresa, no te prometo nada, pero hablaré con ella de ti como técnico. Solo te pediré un favor... no hagas de esto un problema, o me veré obligada por mis jefes a darte visto bueno.
Otro segundo de silencio inunda la oficina.
- Está bien Miller. Dijo Travis.
Travis recoge su maletín y se dispone a marcharse, entonces Miller le llama una vez más.
- ¡Travis!
Él voltea de manera lenta mientras detiene su paso.
- Necesito que me des las llaves.
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Lo Que Nos Duele Y Nos Hace Tristes
Science FictionAquí seguiremos la vida de Travis y su gran dilema en darle sentido a su vida a costa de su tranquilidad.
