Capitulo I - Astra

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Astra sabía que su vida era buena.

Cubriendo su cuerpo desnudo por sábanas blancas y el calor que subía por sus piernas largas hasta las estrechas caderas. Una persona se encontraba entre ellas; cabello negro y piel tan blanca como la nieve que caia del otro lado de la ventana, el aroma dulce del Omega embriagaba sus sentidos al igual que su boca calida alrededor de su pene.

Ella deslizaba las manos por sus pechos, mientras sus caderas golpeaban duramente la garganta de ese hombre. El Omega emitió ligero gorjeos, apretando su garganta alrededor de la Alfa mientras que con la mano derecha jugaba con los testículos pesados.

El Omega se levantó, liberándola del placer de su boca experimentada. Astra pensó lo angelical de la imagen frente a ella, en la forma en que la sábana aún se sostenía sobre la cabeza y caía alrededor de su cuerpo, casi parecía tan puro y un total pecado ese deseo de destrozarlo en todas las formas posibles. El rostro del Omega era hermoso, al igual que su cuerpo curvilíneo; caderas anchas y cintura estrecha, muslos gruesos y un pequeño pene que se curvaba deliciosamente hacia arriba con testículos demasiado pequeños

Esos ojos azules que eran cubiertos por una neblina, el Omega cayó pesadamente sobre el cuerpo del Alfa, deslizándose sobre su cuerpo como una serpiente hasta llegar al rostro del Alfa.

Ella podía sentir su propio sabor en la boca del Omega quien agitaba sus caderas contra su estómago completamente desesperado por sentir las callosas manos de la Alfa sobre su cuerpo. Astras se deslizó por sus caderas.

— Astra, por favor...- dijo el Omega.

— Tenemos toda la noche, no hay que apresurarnos - Astra sonrió.

Ella no quería soltar al hermoso Omega, su aroma era demasiado dulce para dejarlo ir hacia alguna parte. Astra ansiaba empujar al hombre y abrir sus piernas, deslizar la lengua por la raja y probar la dulzura de su aroma, pero simplemente se quedó ahí, permitiendo que el hombre se frotara contra su cuerpo.

De pronto, la puerta se abrió. Astra empujó al otro lado al hombre que la acompañaba, quien se apresuró a cubrir su cuerpo desnudo con las sábanas blancas. Las luces blancas se encendieron, revelando los rostros de los invasores a la habitación de la Alfa.

— Ve a darte un baño, Julius - dijo la mujer anciana - y prepara tus maletas.

— Pero, necesito este trabajo, no qui-...-Chillo el Omega.

— No te despediremos, solo iras a trabajar a otra propiedad de la familia- contestó la mujer - espero que en ese lugar, tengas los pantalones. arriba.

El Omega salió de la cama, envuelto en sábanas completamente estresado en búsqueda del uniforme de trabajo antes de salir por la puerta. Astra maldijo la pérdida del calor del Omega, pero no abrió la boca ante esa mujer, aunque no era familia o un amigo cercano, había pasado demasiado tiempo trabajando para la familia, que era considerada como uno de ellos.

Astra sentía algún tipo de respeto hacia ella.

— Pensaba encontrarla vestida y lista para bajar, señorita Magnolia - dijo la mujer.

—- No me llames de esa manera, soy Astra, solo Astra - La mujer apartó las sábanas, revelando su cuerpo desnudo y el pene completamente erecto contra su estómago.

— Siempre es lo mismo con usted, señorita Magnolia - dijo la mujer - traeré un vestido, espero encontrarla lista. y abra la ventanas, apesta a Omega excitado.

Astra no tuvo oportunidad de decir algo, la mujer simplemente salió de la habitación, cerrando la puerta. Ella se levantado, peinando con los dedos su cabello rojo, enredando por las diminutas manos del Omega cuyo cuerpo se había pegado con desesperación al suyo.

Vinculo ProhibidoWhere stories live. Discover now