Capitulo 1: Encuentros Inesperados

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El despertador sonó con un tono persistente, marcando el inicio del día que cambiaría mi vida. Me desperté lentamente, mis sentidos aún adormecidos, pero mi mente ya corriendo a mil por hora. Hoy sería el día en que dejaría Colombia para ir a Noruega, un cambio radical que me llenaba de emociones contradictorias.

Permanecí unos momentos más en la cama, escuchando el sonido de la llovizna que se filtraba por la ventana abierta. Cerré los ojos, tratando de grabar cada sonido y cada olor en mi memoria. Mi corazón latía con fuerza ante el peso de la despedida que se avecinaba.

Finalmente, me levanté y me dirigí al baño para lavarme la cara y despejar mi mente, mientras me miraba en el espejo, notando los nervios reflejados en mi expresión. Intenté calmarme, recordando que este era un paso importante para mi futuro.

Bajé a la cocina, donde encontré a mi madre preparando el desayuno. Me recibió con una sonrisa y un abrazo cálido.

—Hice de tus favoritas —comentó, señalando a unos deliciosos panqueques en el mesón, llenos de mucho queso y mantequilla. Aprecié su esfuerzo por mantener la normalidad, aunque ambos sabíamos que este día era diferente a cualquier otro.

—¿Hiciste café? —pregunté, deseando probar por última vez su exquisito café.

—Sí, pero tu papá ya se terminó toda la jarra —contestó, y no pude evitar soltar una pequeña carcajada. —Creo que está más nervioso que nosotros —añadió con una pequeña sonrisa.

Giré la cabeza y vi a mi papá sentado en el mueble de la sala, viendo las noticias de la mañana. Me di cuenta de que realmente lo iba a extrañar. Después de detallarlo y ver como veía tv tranquilo, me senté a la mesa y comencé a desayunar, saboreando cada bocado como si fuera la última vez que lo haría en casa por un tiempo.

Mientras comía, mi madre me hizo algunas preguntas sobre mi viaje y cómo planeaba adaptarme a la vida en Oslo. Respondí lo mejor que pude, aunque en realidad tenía más preguntas que respuestas. Me tranquilizó saber que mi madre estaba preocupada por mí, pero también me dio fuerza su confianza en mí.

Después del desayuno, subí a mi cuarto para arreglarme, ya que algunos amigos vendrían pronto a despedirse de mí. Entré al baño para darme una ducha, lo cual fue bastante terapéutico, ya que el agua que corría por mi cuerpo ayudó a calmar mis nervios.

Una vez listo, decidí bajar a la sala, donde después de los minutos mis amigos comenzaron a llegar para despedirse. Cada uno traía consigo recuerdos de nuestras experiencias juntos: risas, bromas y momentos compartidos que guardaría siempre en mi corazón. Agradecí tener amigos tan cercanos que se tomaran el tiempo para despedirse de mí.

Mis amigos me dieron regalos pequeños, como cartas y fotografías, que guardarían nuestra amistad viva mientras estuviera lejos. Cada abrazo de despedida era más emotivo que el anterior, pero también me sentía afortunado por tener personas tan importantes en mi vida. Después de un buen rato compartiendo con mis amigos y algunos familiares, ya era hora de irme y mi padre junto con mi madre me llevaron al aeropuerto

Al llegar al aeropuerto, el bullicio de la gente que iba y venía me sacó momentáneamente de mis pensamientos. Mientras esperabamos que mi vuelo saliera, mi padre fue por algunos bocadillos para picotear, ya que aún faltaban como dos horas para abordar el avión.

—Estoy nervioso — susurré y mi madre me dio un último abrazo, prolongado y lleno de amor. Sus palabras de ánimo y apoyo resonaron en mi mente, dándome la fuerza que necesitaba para enfrentar lo que venía.
—La vas a pasar genial — agregó con una sonrisa —Harás nuevos amigos, tendras buenas notas y conseguirás un excelente trabajo — finalizó con la voz un poco entrecortada, no pude evitar abrazarla y quedarme en sus brazos por un rato
—Vuelo número trecientes cuarenta y tres, Londres Inglaterra, por favor abordar el vuelo número trescientos cuarenta y tres, Londres Inglaterra — exclamó una voz femenina que por el megáfono del sitio, dándonos a entender que mi vuelo ya salía. Tenía que hacer una escala en londres porque lastimosamente no había vuelo directos desde colombia a oslo, lo cual significa que iba a viajar aproximadamente veinticuatro horas

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⏰ Última atualização: Jun 10 ⏰

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