Todo comenzó una semana antes del parto, donde el obstetra decide que vamos a ir a un parto inducido el cual iba a ser seguro para los dos, el eligió la fecha seria, una semana después el día 13/07/21, si! cayo un Martes trece de dos mil veintiuno, para muchos un día de mala suerte para mi el mejor día de mi vida, mientras pasaba la semana me sentía cada vez mas nerviosa y insegura, me preguntaba que iba a pasar en mi vida, en las noches ya no podía dormir y cada vez me sentía un poco mas asustada, hasta que llego el día, me levante a las siete de la mañana mire por la ventana un día de lluvia y mucho frio agarre mi bolso y mis papas me acompañaron a esta nueva aventura me despedí de mi ultimo día con mi pancita y me prepare para mi primer día como mama, viajando hacia el hospital con la cabeza apoyada en la ventanilla viendo las gotas correr, veía como mi niñez se fue para nunca mas volver a mi, pero llegando a mi hijo y siendo yo protagonista de su infancia, llegando al hospital estacionamos y en la esquina del hospital estaba una iglesia a la cual la mire con el amor que necesitaría que me brindara en estas horas que llegaban, entre al hospital mi madre fue a registrar mi llegada, espere unos 15 minutos y me dijeron que subiera, me llevaron a una habitación que no recuerdo su numeración, al rato llego el papá de benja y se quedo conmigo. la enfermera llego con una hoja para que yo llene con información del bebe, y firmar una autorización recuerdo a verme sacado una foto firmando y feliz pero todo iba a cambiar una o dos horas después empezaron las malditas contracciones, nadie me había preparado para lo que venia ni las mil noches que pase viendo videos y investigando como se sentía el dolor de un parto, se que una vez leí que se igualaba a un balazo o a 20 huesos rotos pero nunca había recibido un balazo y mucho menos quebrarme 20 huesos, el dolor era insoportable me senté fui al baño, llore y sufrí mucho, mi medico llego tarde y lo único que me dijo es que haga fuerza, teniendo muy poco de dilatación termino cansándome mucho antes de tiempo en vez de ayudarme, me lastimo, se rompió la fuente y el metió su mano y giro al bebe obviamente yo estaba en un estado de pánico y miedo, una de las doctoras le dijo que me lleve a quirófano y el se negó poniendo en riesgo la vida de mi bebe y la mía, mi parto se decidió que fuera inducido antes de tiempo porque yo tenia problemas en los riñones y no iba aguantar mas semana, pero en el momento del parto todos los cuidados que habíamos tenido a lo largo del embarazo no se respetaron, en un momento me desmaye ya no tenia fuerzas, hasta llegue a decir que no lo sacaran que lo dejaran a mi bebe adentro pero ya nada se podía retroceder y tampoco mi medico aceptaba una cesaría de urgencia hasta ultimo momento me bajaron de la cama y me llevaron corriendo hacia la sala de parto, una camilla alta, con dos escalones para subir un lugar frio y dos hierros a cada lado para colocar las piernas, cosas que nadie te cuenta y crean imágenes hermosas pero para mi fue una película de terror, entraron médicos, solo recuerdo a uno que con mucho amor por su trabajo agarro mi mano y me dijo que lo mire a los ojos, ojos celestes que me dieron la ultima fuerza para que mi hijo naciera mientras que mi medico de cabecera lastimo mi abdomen al intentar pechar a mi hijo desde arriba apoyo todo su cuerpo sobre mi panza, mi bebe nació pero yo nunca escuche su llanto, en ese momento mi cuerpo estaba en esa camilla pero mi alma no me sentía fuera de mi, apoyaron a mi hijo en mi pecho le di un beso, el estaba todo morado y muy pequeñito les dije que me lo sacaran por favor, y se lo llevaron rápido porque el todavía no había largado su llanto dos minutos después escuche su llanto y mi alma volvió a mi cuerpo y luego se durmió por completo.
