Parte Única.

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La Ciudad Dorada, la paz reinando dentro de sus paredes, su gente sonriendo felices mientras puedan adorar sus vidas tranquilas. El astro rey se alza glorioso sobre el reino, las nubes acarician sus rayos tan gentiles, lamiendo y besando su luz cómo es usual.

Sissel, bufón de la corte, incapaz de ser totalmente cuerdo por cuenta propia, teniendo que depender de su hermano y padre, tiene un día difícil cómo es usual. Comprender al resto es casi tan jodido cómo intentar entenderse a uno mismo. ¡No tiene sentido!

Delgal, siguiéndolo desde atrás con una expresión suave, algo cansado pero tan dispuesto, tomando el hombro del pequeño elfo mientras pasean. Sabe que la reunión no fue tan buena, aunque no fue un desastre, el entretenimiento de Sissel fue reconfortante con ese juego de luces con su varita, las figuras de animales y... eh... cosas de mago, supone.

En el fondo, el menor de los dos sabe que el deterioro en la paciencia y actitud del mayor recae un poco en él, Delgal es indulgente, Sissel demasiado duro, funcionan alrededor del otro.

Bueno, Sissel funciona con Delgal, sin él siempre parece a punto de perder los estribos.

"Hermano" Finalmente habló el menor, un suspiro leve, su mano frotando la espalda del más bajo. "¿Por qué no vamos a comer?"

Él sabe que si no hace algo pronto, su querido elfo comenzaría a rascarse la cabeza, jalarse el cabello o morderse las uñas... ¡todo a la vez si tiene suficiente mala suerte! Entonces, cómo ha aprendido a lo largo de los años, desliza una masita de slime entre las manos más delgadas (llevar una en su bolsita de viaje siempre son ventajas), sabiendo que una distracción momentánea es mucho mejor que ir con los curanderos del reino otra vez.

"Oh, claro" Sissel mira la masa entre sus manos, un nuevo foco de atención que no sean los líderes de reinos vecinos diciendo como su magia no son más que trucos. ¿Solo juegos de luces? ¡¿Cuántos años creen qué toma aprender eso?! Bastardos.

Aun así, parece entretenido cuando sus dedos se deslizan por la superficie blanda, aplastar, masajear, estirar, sin ningún orden en especial, algo en observar los cambios de esta materia lo hace sentir menos estrés, algo en imaginar que no es un slime muerto y manipulado... si no esos idiotas.

Una risita tonta escapa de sus labios, malicioso como suele ser cuando sus pensamientos lo devoran. ¿No es divertido aplastar a tus enemigos? ¡Todo aquel que se ponga en el camino de su hermano, su padre y el reino merece irse al carajo!

"Veo que te diviertes ahí" Delgal suspira, frotando la espalda del elfo mientras avanzan juntos al comedor de la familia, tomando asiento uno junto al otro cómo es habitual.

Sissel toma posición recostándose un poco sobre la mesa, brazos estirados mientras juega con la masita entre sus manos, tan distraído como un niño con juguete nuevo. Tan cómodo.

"Si... algo" Y claro, tan poco comunicativo como suele ser, no hay mal humor al menos, sólo el desinterés o desconexión que ya son característicos de él cuando está en 'la zona'.

No hay necesidad de palabras entre ellos, tan agradable como es pasar el almuerzo en silencio, nada perturbando al otro más allá del pensamiento ocasional de cómo Delgal siempre está más fascinado por su hermano cuando se ve tan 'despreocupado'. Mirando al tierno elfo violeta, esa expresión de concentración, sus cejas arrugadas, labios fruncidos, aplastando a la pobre masita o manipulándola con magia.

¿Perturbador cómo algunas figuras se parecen a los líderes de reinos vecinos? Totalmente. ¿Hará algo para detenerlo en este preciso instante? Nop. Verlo tan feliz es siempre refrescante, una caricia a su corazón de idiota, tan blando como se siente con él.

"Te amo, ¿lo sabes?"

Sissel tiene que parpadear un momento, saliendo del trance, ¡mirando a Delgal como si este le hubiese dicho que iría a hacer indecencias! La cara roja, el ceño fruncido, mejillas infladas, la pobre masita haciéndose pedazos. De pasivo a activo en un solo segundo, simplemente impresionante.

"Y-Yo... lo sé, también... lo hago" Asegura con un tono más tímido, arrugando sus labios casi queriendo decir algo más, sin saber si quiere mandarlo a la mierda por casi darle un dulce infarto o directamente pedirle matrimonio. Sabe que eso solo sería llamar a la tragedia.

Príncipes y bufones no están destinados a estar juntos.

"¿Haces qué? Creo que no me queda claro" Delgal se hace el tonto, sonriendo tan sutil, tan suave, siempre abierto a dejar de bromear con Sissel si las cosas se ponen demasiado.

"...también te amo" Él suspiró con irritación, el calor de sus mejillas, su estómago, su cuerpo, lo hace sentir incómodo. Teniendo que rearmar la masita entre sus manos intentando evitar jalarse las orejas hasta quitarlas solo para deshacerse de la vergüenza.

¿Desde cuándo amar es tan jodido? Que sentimiento tan estúpido.

Pero, al mirarlo, como su cabello corto enmarca sus facciones, aquel bigote esponjoso acaricia por debajo de su nariz esa sonrisa gentil, esa barba que le hace cosquillas en la cabeza cada vez que se abrazan... el recuerdo de cómo picaba sus labios cuando alguna vez se besaron bajo la excusa del alcohol.

"¿En serio? ¡Qué casualidad, yo también te amo!"

Sissel se limitó a suspirar.

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⏰ Last updated: Apr 09, 2024 ⏰

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