exhala, para que yo pueda inhalarte.

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desde el rodaje, matías y enzo se vieron envueltos una clase de romance, ninguno sabe cómo sucedió. pero los roces, las miradas cómplices, la tensión gestándose y el despertar de necesidades desconocidas eran lo suficientemente embriagantes para ambos hombres.

enzo se veía embelesado por aquella mirada estoica pero personalidad espontánea y decisiva de matías, algo que contrastaba con su personalidad introvertida y reflexiva. ambos hombres pensaron que lo suyo había sido algo de una sola noche, producto de vino caro y circunstancias agitadas bajo el estrés que conllevó traer a la vida una película de tal magnitud. pero al final despojarse de sus identidades y dejar todo en aquellas escenas, dió su fruto. la película había recibido infinidades de premios, matías se encontraba en lo más alto y no había nada que lo pudiese bajar de allí.

pero si había algo más satisfactorio que recibir sinfín de elogios y un premio como este, era tener a enzo inclinado sobre el mármol del lavamanos en el baño de aquella premiación. agitado, despeinado y con su elegante traje completamente arrugado.

────mati...────exhaló, frunciendo el ceño y agarrando el borde de mármol, los jadeos calientes de matías detrás suyo haciendo que cada uno de sus cabellos se erice, enzo cierra sus ojos y arquea su espalda levemente para sacar culo y rozar la entrepierna de matías, con intenciones que no pasaron desapercibidas para el contrario.

────¿no era que nos iban a ver?────preguntó matías con un tono retórico, aferrándose a la cintura de enzo para restregarse contra él. enzo soltó un gemido al aire que provocó eco en el espacio y negó con su cabeza, volteando esta misma para mirar a su pareja con deseo.

────callate vos.────pronunció y volvió a mecer su trasero hacia atrás, haciendo que matías suelte un gruñido. su erección apretaba contra la dura tela del pantalón de vestir, y lo hacía sumamente incómodo. mueve sus caderas hacia adelante y embiste a enzo un tanto brusco, sacándole un sonido lascivo más.

────me parece que el que se tiene que callar sos vos, enzito.────matías ríe burlón por el apodo, sabe cuánto le molesta a enzo que le hablen de esa forma. y no lo puede evitar, ver al uruguayo de esta forma hace que lo más primal de él salga a luz, sus ganas de marcarlo, tocarlo, demostrar que enzo es suyo y solo suyo, se siente como un niño caprichoso al ver cuántas personas lo desean, y no puede culparlos porque enzo parece tallado a mano por algún dios ajeno a sus comprensiones, pero aún así su estómago se revuelve en un brebaje peligroso de celos y posesividad.

solo matías conoce lo complejo que puede llegar a ser el mundo de enzo vogrincic, solo él conoce cada centímetro de su cuerpo desnudo tanto por fuera como por dentro, solo él sabe cómo hacerlo tocar las nubes y dejarlo en un estado de puro éxtasis y gloria, porque eso es lo que enzo merece y solo él puede brindarlo como agradecimiento por el mero hecho de estar con él.

y matías está tan profundo en sus ensueños de adoración rozando la devoción, que la voz cargada de lujuria de enzo esfuma la neblina formada en su mente.

────¡dale, pelotudo!────suelta el mayor ya irritado por excitación creciente, mati sonríe y dirige su mano hasta el cabello contrario para empuñarlo y tirar hacia atrás, encontrándose con sus ojos. suelta un apenas audible 'shh' y lo levanta del lavamanos, abriendo uno de los cubículos para empujarlo allí dentro. matías entra segundo y se asegura de cerrar la puerta, dios sabe el escándalo que sería si algun chismoso de la prensa supiera lo que estaba sucediendo.

────me la vas a chupar.────pudo haber sonado como pregunta, pero en realidad fue afirmación por parte del más bajo. y para enzo es automático, como si tuviera algún tipo de interruptor que apenas oye la palabra 'chupar' y sus piernas se rinden haciendo que caiga de rodillas. siempre es así y matías lame sus labios con una sonrisa de pendejo sobrador. los grandes dedos del uruguayo desabrochan hábilmente el cinto de recalt y de la misma manera le baja el cierre a sus pantalones, hundiendo sus dedos bajo el elástico de estos y su ropa interior para bajar las prendas y estas se acumulan alrededor de sus tobillos. enzo prácticamente babea ante la vista de la verga de matías e inmediatamente la mete a su boca, succionando la punta sin introversión alguna. su lengua gira en círculos alrededor y lame hambriento la parte de abajo de esta.

────puta...────dice matías, que podría ser tomado tanto como un insulto aleatorio o una degradación dirigida a enzo, el cual gime y provoca vibraciones alrededor del miembro en su boca que hace sisear a matías. el joven vuelve a empuñar los largos mechones de enzo con ambas manos y comienza a embestir dentro de su boca, sus párpados revolotean por la caliente sensación de la garganta envuelta en su verga, haciendo que pierda el poco autocontrol que debía tener esta noche. muerde sus labios con fuerza y se apoya contra la puerta del cubículo, está tan acalorado y excitado que siente que podría desmayarse en cualquier momento. enzo se aferra a los muslos de matías y lo mira desde su posición, sus ojos avellana cristalinos y perdidos en él, como si fuera lo único que existe. se hunde aún más dentro de la boca de enzo solo para escucharlo ahogarse y gemir casi adolorido, sus cejas arqueadas hacia arriba y lágrimas bajando de sus mejillas.

matías jala el cabello ajeno y lo separa de su miembro, un solo hilo de saliva aún conectándolo a éste. enzo mira a matías con ojos desvanecidos, la baba se escurre por sus labios y baja de su mentón de forma vulgar y sucia, a matías le parece impresionante como puede pasar de verse tan fino y elegante, a esto. y una corriente de placer corre por sus venas al darse cuenta nuevamente que realmente él es el único que puede tener así al mayor.

────seguí chupando, trolita.────ordena dándole algunas cachetadas, enzo jadea una vez más y asiente mirándolo con ojitos de cachorro, matías sonríe de lado y acaricia su cabello suavemente, rompiendo con su persona dominante en ese momento. enzo envuelve su mano alrededor del miembro y comienza a masturbarlo alternando velocidades y movimientos, mientras hace esto ladea apenas su cabeza para darle la atención necesaria a sus testículos, lamiendo y escupiendo sobre éstos. matías se siente en el paraíso, trata de observar a detalle todas las acciones de su queridísimo enzo, pero el placer obligándolo a cerrar sus ojos o ponerlos en blanco lo traiciona.

────ya acabo...────avisó matías, y sintió como enzo soltó su miembro para reemplazar la mano con su cálida boca, yendo hasta el fondo a pesar de las arcadas y el esfuerzo. hasta el momento no lo había notado por estar tan sumido en el placer y la belleza del uruguayo, pero este se estaba masturbando furiosamente a la vez que lo tomaba entero en su garganta, podía verlo gotear. y sin previo aviso, la presión en el vientre de matías se liberó totalmente dentro de enzo, frunció su ceño y cerró sus ojos con fuerza, apretó los mechones del más grande y soltó un gemido desde lo profundo de su pecho, drenando toda su frustración acumulada.

el argentino tiró su cabeza hacia atrás y esta fue amortiguada por la puerta detrás suyo, recargando su peso sobre esta al mismo tiempo que trataba de que sus piernas no se rindan. jadea y mira a enzo, el cual se encuentra completamente arruinado de rodillas, su traje arrugado, rostro totalmente transpirado, cabello despeinado, rastros de semen bajando por su barbilla. parecía una obra renacentista a sus ojos. matías se sube los pantalones y ropa interior para acomodarse un poco, y se desliza contra la puerta hasta quedar sentado en el suelo junto a enzo. se miran y sonríen, el más joven pasando una mano por la nuca de enzo para atraerlo a él y besarlo de manera efervescente, un beso caliente y cargado de infinita adoración. a matías no le importa lo asqueroso que puede ser besarse en el suelo de un baño, porque todo es paraíso si sus ojos o mente tienen a enzo envisionado.

paraíso──matías x enzo.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora