Era un día lluvioso, por no decir tranquilo. Una adolescente de cabellos azules, estaba en lo que parecía ser su cuarto estudiando. Mientras estudiaba, esta sostenía lo que parecía ser un osito de peluche.
Creo que estaba muy sumida en su tarea como para darse cuenta de lo que estaba sucediendo a su alrededor, como que la puerta de su armario estaba abierta o que desde la puerta de su cuarto se podía ver el reflejo de la luz de la televisión encendida, qué raros acontecimientos, por qué en un momento normal todo el mundo pensaría, o no está sucediendo nada malo solo sus padres viendo la televisión y se le olvidó cerrar la puerta de su armario.
Claro, todo eso sería normal si no fuese porque la chica vivía totalmente sola. Entonces, cuando se supone que estaba pasando algún efecto paranormal, alguien se metió en la casa. Acaso, por un giro de los acontecimientos, ella no estaba viviendo sola.
Su mente pronto fue interrumpida por el sonido de la alarma de su celular, el cual marcaba ya las 12:30. Todo lo que se puede ver es aquella chica saliendo de su cuarto yendo al baño tomando unas pastillas y, como si de arte de magia se tratase, todo estaba normal. No había ninguna puerta de armario rechinando, no había ninguna televisión encendida, solo había un ruido y ese ruido era el de la respiración de la propia joven. Creo que pronto se dio cuenta de que lo único real en esta situación era yo.
Yo mirándola y ella mirándome a mí, por un momento el silencio continuo hasta que un rayo cayó.
- se me olvido por un momento que te había dejado cerca de la ventana…- me tomo con sus dulces manos, me sonrió y por un momento mientras me mantenía entre sus manos giro y pronto caímos en la cama, sintiendo nuestro calor mutuo y sabiendo que ella me amaba más que nada en el mundo que si yo no estuviera ella estaría perdida, dependía totalmente de mí para su soledad y sabía que nadie más le daría lo que yo le doy que sería el amor y la lealtad. Tal vez si no fuese por mí, ella seguiría encerrada en aquel hospital mientras sus padres le gritaban.
- Gremory mi amado Gremory, estoy muy cansada por favor acompáñame y protégeme en esta noche tan tormentosa- me hablaba como si de un ángel guardián o una deidad fuera, lo cual solo me hacía recordar lo patético de su existencia, pero en realidad si yo pudiese hablar o moverme tal vez sería algo mejor que un guardián de sueño o de supuestos monstruos bajo la cama.
Después de todo un osito de peluche no puede hacer nada ante un peligro real, solo ser un apoyo y un objeto para regalar desechar o simplemente una decoración muy bonita, no entiendo que fue lo que vio ella en mí como para que fuese algo muy especial una especie de amigo, compañero, un amante incluso un guardián, estaba loca, porque no puede hablar con los demás o porque no se puede fijar en alguien real.
Niña tonta, es todo lo que diría, pero sé que en una parte de que ama a esta niña. La amo y ella es todo para mí, yo no puedo vivir sin ella y ella no puede vivir sin mí, es un amor mutuo un amor real, algo que los humanos no podían entender, algo que los "normales" no verían como sano, no quiero que me separen nunca de ella por más que me desagrade o por más que me asfixie yo la amo.
Era un día lluvioso por no decir tranquilo, una adolescente de cabellos azules estaba acostada junto a su osito de peluche el cual no parecía muy adorable, ambos acostados en lo que parece una cama matrimonial, como si unos amantes pareciese, era la hora de dormir y todo paresia sostenerse en un breve sueño.
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Ava haboo
Randomun multiplo de historias las cuales no tienen un orden en especifico solo se saben que estan conectados entre si de alguna u otra manera
