Park Chaewon estaba preparada para lo que se venía. Se abrazaba a su pequeño maletín con todo tipo de instrumento medicinal mientras el carro de guerra se aproximaba al frente, donde esperaban los soldados malheridos. Definitivamente la escuela de enfermería no la había preparado para esto.
La joven de cabello azabache respiraba entrecortadamente repasando mentalmente el manual de enfermería que había estado leyendo la noche anterior, mientras cerraba sus ojos con fuerza tratando de ignorar los disparos que se escuchaban al fondo.
Habían llegado al punto de encuentro, era el momento de demostrar cuanto valía. Todas las enfermeras junto con el médico se bajaron del carro y montaron un pequeño e improvisado hospital de campaña cerca de la trinchera. Uno a uno los soltados iban llegando con severas heridas, unos en la cabeza, a otros les faltaban algunas extremidades y llevaban trapos en condiciones pésimas para detener el sangrado. Chaewon ahogó un grito al ser partícipe de la escena en la que se encontraba.
Años atrás el Führer alemán Adolf Hitler invadió Polonia estallando así la Segunda Guerra Mundial. Guerra en la que Chaewon se enroló como enfermera del ejército, se preparó durante 2 años hasta que finalmente hoy ayudaría a los jóvenes soldados que fueron enviados a detener a los nazis y a su invasión por toda Europa.
Chaewon estaba concentrada, la enfermera Jane Jo les indicaba a las novatas como proceder. Mientras tanto, Chaewon se encontraba ensimismada suturando la herida en la parte dorsal de un hombre que se retorcía de dolor mientras su compañero le daba insípidas palabras de ánimo.
-¡Park, viene otro paciente!- Exclama la enfermera Jane.
-¡Si, Señora!- Chaewon corta el hilo de sutura y se aproxima a la camilla en la que estaba tendido un joven de unos 20 años, pero los estragos de la guerra hacían ver como diez años mayor. Miraba a la chica con unos ojos vacíos, ojerosos y sin brillo, Chaewon detalló su pierna izquierda totalmente quemada. Fue a buscar al doctor Brown y él mismo dictaminó que era necesario amputar, o podría sufrir una infección que llevase al chico a la muerte.
Chaewon era una enfermera especial, las últimas horas lo había demostrado. Ella no solo trataba a los pacientes de una forma sensacional. Ella se encargaba de sacarles una sonrisa en aquel lugar lleno de muerte y miseria; los tranquilizaba y los mimaba haciendo que su estancia allí no fuese tan horrible. Ella los trataba como personas, en resumen.
-Hola- Saluda Chaewon tímidamente.
El chico hace un ademán con la mano, se ve que no esperaba mucho de ella.
-¿Donde te duele?- pregunta tontamente.
El chico levantó la ceja con elocuencia y esbozó una pequeña sonrisa, logrando que Chaewon se sintiese como una ganadora.
-Es obvio que se donde de duele- Chaewon rozó con sus dedos su maltrecha pierna, obteniendo un quejido del chico.
-¿Cómo es tu nombre?- pregunta de nuevo Chaewon.
-Son- responde finalmente el chico con una voz grave.
-¿Coreano?- pregunta Chaewon preparando sus instrumentos mientras el chico frunce el ceño confundido ¿Por qué se interesaba tanto?
-Eh, si- responde un poco extrañado.
-Yo también soy de Corea, aunque desde siempre he vivido en Inglaterra- dice regalándole una encantadora sonrisa al chico mientras cortaba la pernera de su pantalón descubriendo las graves quemaduras y cortes que presentaba. -Mi nombre es Chaewon, aun no me dijiste el tuyo-
-Si te lo dije- responde el chico.
-Te pregunté tu nombre, no tu apellido- dice Chaewon mientras pasaba un trapo por una solución de alcohol y agua.
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Savior - HYEWON
Fanfiction1944, plena Segunda Guerra Mundial y la joven Park Chaewon es una pequeña y novata enfermera destinada al frente. Allí se encargará del soldado Son Hongju, herido de gravedad en su pierna por los nazis. TW: Contenido explícito y violento. Se tratará...
