SEMANA 6

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narrador omnisciente

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narrador omnisciente

Ser maquilladora en esos momentos era algo horrible. Delfina era una de las responsables de hacer que los chicos pareciesen muertos en vida, además de que presenciaba como poco a poco tenían que bajar de peso para el papel y eso fue algo que le hacía querer llorar.

Dejó de estar tan presente cuando grababan en el momento que comenzaban a comer "carne humana", no es por el hecho de que no quería estar, le daba nauseas pensar en como parecía tan real que se comían a sus amigos y que el personaje de Matías fuera uno de los primeros en hacerlo.

Sin embargo, antes de cada momento como ese se cagaba de risa con los chicos mientras los maquillaba. Estaban divididos en dos grupos, algunos iban con Delfi y otros con Briana como si fueran sus seños de jardín.

Pero ese día en especifico había unos cuantos adentro por mal clima y estaban tomandose un café caliente y viendo como las chicas hacían su trabajo. Solo que eran Enzo y Esteban los que estaban siendo maquillados. Esteban claramente era un chico Delfi's Version, él la adoraba a ella y a su personalidad, el primer día ya habían pegado buena onda.

Aunque claro, Enzo prefería a su maquilladora, pero de igual manera también adoraba a la del otro grupo. Hasta resultaba gracioso el tema de los grupos porque también pasaba con los de vestuario y maquillaje especial (los que se encargaban de las prótesis), asi que casi siempre era una pequeña guerra de bandos como el GTA.

Delfina reía con las pavadas que los chicos decían y que Briana se prendía. Bri era más extrovertida y un poco más cara de culo, pero seguía siendo un amor con todos porque ya eran sus amigos y no solo trabajo.

—Ustedes no saben lo que es tener a mamá Bri— Juani se pone del lado de su grupo y molesta a los otros.

—Y vos no sabes lo que es ser un Delfi's Version porque ni sabes quién es Taylor seguro— luego fue el turno de Blas de defender a los suyos, aunque ahí solo estaban Francisco, Esteban, Mati y él.

—Bueno ya, yo los quiero a todos por igual— se mete Delfina con un tono de burla mientras peina a Esteban para que parezca todo sucio— Divino, Esteban.

Él le sonrió y se levantó para dejarle el lugar a Fran por la próxima hora y media. Todo esto amontonados en la caravana de maquillaje para pasar un buen rato con sus amigas y ocultarse del frío.

Matías, quien casi no estaba hablando, se encontraba junto a Juani escuchando todas las pavadas que decían en lo que espéraba su turno de ser desarreglado. Aunque su vista no podía quitarse del pelo de Delfi.

Había notado que se cortó las puntas y tenía unos pequeños rizos por acá y por allá, pero su pelo era lacio. Cada vez que él pasaba junto a ella podía sentir un olor a galletitas que le hacía acordar a la casa de sus viejos, y él se lo confesó, recibiendo a cambio un "ni me bañé hoy" que le hizo soltar una carcajada.

—Che, Delfi, ¿y vos por qué empezaste a maquillar?— preguntó Enzo interesado en saber qué respondería.

—Es que pintaba mucho de chica, no era buena pero me gustaba manejar los pinceles— explicó comenzando a preparar la piel de Francisco— Y necesitaba trabajo rápido también.

—Pero tenés a tus dos viejos, ¿no?— ahora fue el turno de Pipe de preguntar.

—Si, pero yo me quería ir de mi casa, la idea de estar ahí metida siendo adulta no me gustaba, asi que hice el curso de maquillaje, después me mandé a maquillaje artistico y después voy con especial— comentó tratando con cuidado la cara del chico.

—Y después estoy yo que hice el curso para saber maquillarme cuando salía de joda— se metió Bri haciendo que todos riesen.

El ambiente siempre era así, ellas eran como sus mamás distrayendolos o escuchandolos cada vez que necesitaban y después iban a verlos trabajando a esperar que terminasen para felicitarlos.

Cuando todos estaban preparados para grabar; salieron de la caravana. A Delfina se le cómplicaba andar en la nieve, asi que Matías aprovechaba para tomar su mano y ayudarla para que no se caiga... o bueno, para que al menos se caiga con ella y no pase vergüenza sola.

Los chicos se reían al verlos a los dos juntos, pero solo Blas sabía que ahí había algo más que solo un chico ayudando a su amiga porque apesar de ser descansero, nunca les dijo a los demás que Matías le regaló flores a la chica.

Con el paso de los días ambos podían confirmar que la tensión entre ellos era demasiado. A veces se quedaban esperando a que el otro diera el paso, pero a su vez eran demasiado timidos y respetuosos para invadir el espacio personal de cada uno.

De repente Delfina se resbaló un poco pero sin peligro, aunque Matías agarró fuertemente su mano y la miró.

—Epa— él soltó una pequeña risa al ver la expresión de la chica— Casi te me vas.

—Nunca— ella le dedica una sonrisa y continuan con su paso— Agradece que no te puedo tirar nieve en la cara porque te maquillé yo.

—Vos no estás maquillada, pero sos muy linda para hacerte eso— Matías le tira un palito que maso era un bosque entero y hace que Delfina se sonroje como un tomate— Te cortaste el pelo.

—¿Eh?— la castaña lo mira algo sorprendida porque notó ese pequeño detalle— ¿Cómo te diste cuenta? Es una boludez, tenía las puntas feas.

—¿Cómo no me voy a dar cuenta, Del?— ahora es su turno de preguntar, pero de forma retorica— Ah, y el cover que subiste ayer me encantó.

Ella se mordió el labio inferior en un esfuerzo de ocultar su sonrisa y evitando mirarlo para no ponerse más roja. Aunque tuvo suerte de que el resto le creía cuando decía que era por el frío.

SLUT!, matías recaltDonde viven las historias. Descúbrelo ahora