Parte 1

23 2 0
                                        

Susan, Giseel y Layra disfrutan de meterse a las cuevas de la playa para explorar los tesoros que trae el mar.

Giseel salta de la roca en la que está paradas y se hunde en el agua hasta alcanzar una cueva submarina más profunda mucho más interesante que las que de la orilla.

Layra sujeta con firmeza la mano de Susan, pues esta no se siente segura en el mar.

Giseel llega primero que ellas y empieza a buscar qué hay en el suelo de la cueva. Nada interesante hasta que se acerca a un borde de lo que parecía el final de la cueva cuando descubre un hundimiento en esta y una inmensa cavidad hacia el mar. Mirando hacia el agua, ve una luz brillante que capta su atención.

Layra y Susan llegan justo cuando Giseel ha saltado hacia el fondo de la cueva para curiosear lo que ha llamado su atención.

Cuando regresa, Susan está a punto de desbaratarse de nervios hasta que la ve regresar sana y salva.

- ¡Tienen que venir conmigo! -dice la chica y toma a Layra de la mano para arrastarlas ambas hacia el fondo de la cueva. Susan se resiste pues su miedo al mar no ha hecho otra cosa que acrecentarse con la reciente temeridad de su amiga; pero sus esfuerzos son inútiles y caen todas al agua una tras otras.

-¿Qué te emociona tanto? Me ha dado curiosidad -pregunta Layra una vez que todas están nadando bajo el agua para seguir a Giseel.

-Creo que he encontrado una de esas reliquias marinas...

"Sería la tercera de esta semana" piensa Susan, pero no hace notar sus sentimientos. Ya suficiente tiene con no desmayarse ahí mismo.

Giseel las guía hasta el fondo de la cueva donde nuevamente hay suelo y arena debajo del agua y una concha de mar sospechosamente gigante reposa bajo algunas algas y tierra. Susan tiene que concederle un punto a Giseel, eso es difícil de ignorar.

-Wow, en verdad se ve que es algo especial.

-Ayúdenme a abrirla.

La curiosidad que crece dentro de Susan ha aplacado un poco su miedo intenso y las tres juntas logran abrir la concha gigante sin siquiera plantearse que algo peligroso pueda salir de ahí.

Al abrirlo, una perla gigante un poco más pequeña para la escala de la almeja aparece ante sus ojos, pero eso no es una sorpresa para las jovencitas. Lo que sí lo es, es una corona de brillantes diamantes verdes y celestes que se posa encima de la perla.

-¡Es magnífica! ¿No creen? -pregunta Giseel un tanto demasiado desprevenida del entorno sombrío en el que se encuentran.

-¿Por qué está aquí? Este no es un lugar para esa clase de cosas - empieza a decir Layra.

-Está más cerca de la playa que del mar abierto. Probablemente se perdió y nadie la encontró de nuevo... -Giseel sugiere para aliviar la situación.

-Oh...tal vez- dice Susan recobrando el miedo -alguien la está guardando aquí... -y señala una formación en la roca que se asemeja a una puerta hacia alguna habitación -¡Hay que salir de aquí!

Gisell y Layra sujetan a Susan de ambos brazos y empiezan a nadar hacia la parte alta de la cueva por donde entraron. Una vez afuera, corren hacia la playa.

-Me siento muy cansada- dice Susan llevada por la impresión del momento.

-Está bien, Susan. Ya pasó. No pasó nada...- dice Layra consolando a su nerviosa amiga.

Gisell las observa desde atrás de una roca cerca de ellas, decidiendo si contarle o no a sus amigas que dejó la almeja junto con la perla gigante pero se trajo la corona de brillantes cristales consigo.

Aventuras por cielo y mar.Stories to obsess over. Discover now