¿Como puedo iniciar por el principio si no lo recuerdo?
Sábado, dulce sábado.
Me despierto un poco más tarde de lo habitual para bajar a desayunar, mis padres y mi hermano ya están en el comedor charlando y riendo mientras comen.
—Buen día a todos— mi voz no es lo suficientemente alta, así que nadie me devuelve el saludo, no es algo que me moleste, ellos están muy divertidos por algo que acaba de decir mi padre.
Me ubico en mi silla habitual y procedo a desayunar y escuchar sus chistes cargados de anécdotas, hoy están muy de buenas por alguna razón.
—¿Cómo te fue anoche, hija?— mi padre me mira con esos ojos sin color a los que ya estoy acostumbrada.
—Estuvo bien, aprendí a suturar en un cuerpo real— mi emoción es moderada, pero evidente. —el doctor me dijo que tengo un pulso muy preciso— alardeo un poco.
—¡Esa es mi hija! Te dije que te iría estupendo en tus prácticas de medicina— me animó mi padre mientras se levantaba para lavar algunos trastes.
—También me fue genial anoche— comenta mi hermano menor con la boca llena de cereal. —¡Mi equipo anotó cinco goles! Claramente iremos a la final estatal—.
—¡Vaya, esta si que es una familia exitosa!— nos adula nuestra madre, sus ojos blancos se dirigen hacia mi, puedo notar la felicidad en ellos, así que le muestro una sonrisa a cambio.
Así como lo cuento, todo parece normal, una familia feliz, conviviendo juntos mientras desayunan.
Y si, somos normales, excepto por un pequeño detalle: ellos son ciegos.
Y dirás: ¿Que tiene eso de malo? La ceguera es algo totalmente común, muchas personas lo están.
Pues si, claro que lo es, solo tienes que dejarme terminar.
No solo mi familia está ciega, sino que también, cada persona que conozco dentro y fuera de este pueblo lo está.
Todos tienen ojos completamente blancos, sin pupilas, sin iris, sin algún tipo de color que no sea solo blanco. Y aún así, todos hacen sus tareas cotidianas sin ningún tipo de esfuerzo o ayuda alguna.
Se que están confundidos, así que les explicaré mejor:
Hace unos cuantos meses, ocho, para ser exactos, desperté en mi habitación confundida y un poco aterrorizada por no saber dónde estaba, todo me parecía completamente nuevo, irreconocible.
Salí rápidamente de la cama donde estaba y fui directo a verme en el espejo de la peinadora a un lado de la cama.
Fue sorprendente lo que encontré.
La chica que hallé reflejada era totalmente distinta a la que había visto toda mi vida. Mis rizos negros habían desaparecido y ahora una melena lascia y pelirroja reposaba a la altura de mi mentón, mi piel bronceada se volvió blanca como el papel y lo más sorprendente fueron mis ojos, antes cafés y ahora de un verde intenso, brillantes como una esmeralda.
¿Quién era esa?
Me preguntaba internamente mientras tocaba mi rostro efusivamente, dándome algunos golpes y pellizcos para intentar despertar de este sueño.
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Los Cinco Mundos De La Señora U
AdventureLa señora U, es una joven, que quedó atrapada en un mundo peligrosamente desconocido y confuso, donde nada es lo que parece, pero, con la ayuda de una extraña anciana de ojos blanquecinos se verá en la increíble aventura de escapar de este, y del si...
