En un mundo donde lo distinto es marginado no hay espacio para mi.
Y es que ¿Como culparlos? Lo desconocido da miedo.
Ahuyentamos nuestros miedos creando mas miedo.
¿Hipocresía o inteligencia?
Soy una bruja, no soy bienvenida para los humanos.
Las brujas expulsamos magia de nuestros dedos.
Las sirenas respiran bajo el agua.
Los hechiceros conciben hechizos a través de las palabras.
Las hadas, que son incluso mas pequeñas que los duendes, son como las mejores amigas de Magessón, el dios de la magia, quien rige en el reino de lo sobrenatural.
No nos llevamos muy bien entre nosotros, estamos en una guerra constante.
Las brujas son las mas peligrosas, ya que llevan la magia en la sangre.
Todos piensan que soy malvada, que porque todas las brujas son malas yo también lo tengo que ser.
Que por el hecho de nacer con magia soy cruel y feroz.
Yo no elegí tener estas habilidades, no merezco ser castigada por eso
Solo quiero vivir mi vida en paz, no tengo intenciones de maldecir a nadie.
Cierro el libro que tengo en mis manos con fuerza.
Tres meses aproximadamente. Tres meses de búsqueda, si no encuentro algo, lo que sea, algo que rompa mi maldición, voy a morir.
No quiero morir.
Suspiro dejando escapar un montón de emociones que tenia reservadas en mi pecho. No me voy a rendir, pero en cinco meses leí 19 libros de anti-hechizos, no encontré nada.
Juré asesinar a quien me maldijo, vengarme a mi misma, pero es como si se hubiera esfumado sin dejar rastros, puf, desapareció.
Hasta el momento, la única forma de salvarme es matando a la bruja dorada, esa si que es una bruja mala, fue quien me maldijo. Por su culpa no puedo usar mi magia, bueno, si puedo.
Elevo mi mano al aire, apuntando al libro, concentro mi magia en el libro, este se eleva unos centímetros, luego apunto mi mano al estante de mi izquierda, donde reposan los otros libros.
Mi mano comienza a temblar, mis venas adoptan una tonalidad oscura que se puede notar a través de la piel, automáticamente dejo caer el libro.
Mis venas vuelven a la normalidad pero el dolor tarda unos segundos en irse, dejo escapar un pequeño gemido de dolor antes de que este se vaya por completo.
Miro la ventana de mi habitación, me doy cuenta que ya es de noche.
El cielo está hermoso, al igual que las estrellas que decoran este como si fueran salpicones de pintura en un lienzo oscuro. Como me gustaría ser una estrella brillante... Sin problemas, sin que me odien, estar en el cielo y contemplar to...
La puerta de la cocina se abre.
-¡Llegué!- Grita Kamori, mi segunda madre.
-¡Bienvenida!- Salgo de mi habitación para saludarla.-¿Como te fue en el trabajo?- Pregunto con una sonrisa, ella es la única persona con la que hablo en el día, ella es la única humana que no me teme en realidad.
Cuando le miro la cara noto que algo no va bien, su cara muestra una mezcla de preocupación a afligimiento.
-¿Que te pasa? ¿Estás bien?- Intento ocultar la curiosidad en mi rostro, tratando de hacer que no sea evidente que se nota que algo no va bien.
Kamori se queda callada unos segundos, como si estuviera tratando de elegir las palabras correctas, el orden correcto, está tratando de ser meticulosa, algo debió haber hecho.
-El príncipe- Se muerde el labio- Está desaparecido.
El trabajo de Kamori es cuidar de Xen Whistepert, el príncipe de nuestro reino, se supone que ella está con el todo el día, desde las seis de la madrugada hasta que se hace de noche, el deber de ella es informarle al rey si algo anda mal con el príncipe, enseñarle modales, enseñarle idiomas necesarios para reinar, ella fue quien lo educó desde pequeño básicamente, porque, a pesar de que ella es una segunda madre para mi, lo es para el príncipe también.
-Pero... ¿Que pasó?- Cuestiono con un poco de incredulidad, es decir, ¿como es posible que se pierda un príncipe en su propio reino? eso carece de sentido.
-No lo puedo explicar todo, es confidencial, solo puedo decir que voy a tener que irme mañana por la mañana y tal vez no vuelva- Acaricia mi mejilla-. Es por nuestro bien.-Agrega. Y ahora entiendo porque estaba tan triste.
-Yo voy contigo-. Doy un paso hacia ella, demostrando decisión, pongo una mano en su hombro, donde allí posa su cabello platinado.
Ella retrocede ante el movimiento y me empuja suavemente con sus frágiles brazos.
-No puedes, Elizabeth- Su voz adopta un tono apacible-. Pero debes hacerme un favor muy grande.
-No, Kamori, tu tienes que ayudarme con mi maldición, eres la única que conoce a...- Agito la cabeza para quitarme de la mente a esa persona, no quiero ni mencionar su nombre-. no me puedes abandonar...-Trago saliva y trato de desarmar el nudo que tengo en la garganta.
-Yo se, mi vida, yo se, pero esto es por tu bien. Tienes que prometerme algo.
-No quiero.- La miro a los ojos, veo desesperación en su mirada que me hace decir...-. ¿Que cosa?
-Vas a hacer lo que te pida.
En tres horas Kamori se va a ir a quien sabe donde, me dijo que duerma, que mañana de alguna forma yo iba a saber que era lo que tenia que hacer, sin embargo no entiendo que me quiso decir con eso y tampoco entiendo como es que pretende que duerma.
Las siguientes horas son aburridas, no sucede nada, mi única compañía es el ululo de los buhos a estas horas.
No recuerdo se cuanto tiempo me dormí, pero lo siguiente que supe cuando abro los ojos es que ya es de día.
Me levanto de mi cama y antes de abrir la puerta de mi habitacion tomo una grande bocanada de aire por la nariz y la expulso por la boca, reuniendo el valor para enfrentar a lo que ahora seria mi nueva realidad; vivir sin mi madre, lo cual no seria una tarea sencilla.
La voy a extrañar.
Cuando doy un paso a la cocina lo primero que veo es una cesta vacía, a excepción de un trozo de papel que tiene escrito algo en prismanero, el idioma de las brujas, mi primer idioma,
"Gratrasct melecte crazsh, friate hrerra bresfhe fritha, palk so detror sa, trockete sa, gurectave somefare, giak operlo, te almpar recastrestc, mialivac."
Que traducido al español seria algo así:
"Viaja al bosque encantado, encuentra el arbusto de frutas, camina hacia atrás de el, ahí encontrarás a alguien, dile que vas de mi parte, que nuestras almas se encuentren de nuevo, mi vida."
Mi mente se quedó en blanco, ¿Me estaba guiando hacia donde estaba ella? no, no, imposible, no me pediría que dijera que voy de su parte. No se que tan largo será el viaje, pues el arbusto de frutas al que íbamos siempre en el bosque encantado está cerca, pero no se que tanto tengo que caminar detrás de el.
Tengo un mal presentimiento.
Pero no dudo dos veces antes de cruzar la puerta e irme corriendo hacia el bosque encantado.
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La Bruja Y El Principe
FantasyUna loca combinación, ¿no? Una bruja y un príncipe. Ambos están rotos, ella esta maldita, y el descubre que tiene la magia prohibida. Deben unirse para encontrar a Lady wisperia, quien es la llave para solucionar sus problemas. Pero las brujas son m...
