La manda

2 0 0
                                        


El sol había llegado a su punto más alto durante el día, el calor que se sentía aumentaba con el paso del tiempo y la gente a su alrededor seguía caminando en la carretera. Se había pronosticado una temperatura de 35° pero con el asfalto de la carretera y pocos arboles alrededor parecían estar a 43°, algunos llevaban gorras, sombrillas y sus botellas de agua.

Parecía no haber autos a pesar de ser una carretera donde siempre se transitaba para viajar de un pueblo a otro.

-dime una vez más ¿por qué es que hacemos esto? - dijo Raúl mientras se limpiaba el sudor de la cara con su camiseta.

-por qué es lo que debemos hacer, ya sabes... cada año lo hacemos y pedimos un favor, te dije que no tenías que venir. - dijo su amigo Cristian.

-tenia curiosidad, lo haces cada año como mucha gente y quería saber por qué.-

La gente de su alrededor mantenía una caminata constante, llevaban alrededor de dos horas caminando y aún falta para llegar a su destino.

La policía hacia guardia en varios tramos de la carretera para observar a los caminantes, algunas personas habían colocado algunos puestos con agua y algunos trozos de fruta para ellos. Algunas personas se acercaban a tomar un vaso y un trozo de fruta y los que ya llevaban agua seguían su camino.

-llevamos horas caminando, sigo sin entender todo esto amigo- dijo Raúl un poco molesto, y se acercó a uno de los puestos y tomo uno de los trozos de fruta que había ahí, faltarían algunos kilómetros para volver a ver otro más adelante. la señora que estaba cuidando el puesto le sonrió y agito su mano de forma amable.

-que tenga una agradable marcha para su manda joven. - dijo la señora mientras Raúl volvía a reincorporarse a su caminata.

- ¿qué es lo que has pedido para tener que hacer esto cada año?

-pedí por la salud de uno de mis familiares, al principio de no creía en esto, pero me mantuve escéptico y tuve fe, podría decirse al decir lo que quería pedir y simplemente mejoro la salud de la persona por la que pedí. Así que si quieres pedir algo piensa bien en que será y no dudes en si es mentira, debes creer en esto para que se cumpla.

Raúl no dijo nada durante un rato, a cómo iba pasando el tiempo algunas personas al sentirse cansadas se reusaban a detenerse y seguían aún tambaleándose, una que otra parecía estar a punto de desmayarse por el cansancio y el calor, pero los policías solo observaban hasta que la persona callera y pareciera no poder continuar.

Una sensación de escalos fríos recorrió su cuerpo por un instante, algo le daba una mala sensación, ¿cómo podría ser que fuera lo que fuera aquello a lo que se le pedía un favor podría cumplirlo?, si es una simple estatua ¿cómo podría ser real? Realmente no tenía sentido alguno. Supersticiones de la gente que tal vez deseaba creer en algo y simplemente por casualidades obtenían de alguna forma lo que querían, pero debía ser por ellos mismos, no podría ser por obra de alguna cosa más que los escuchara al término de la marcha que se estaba realizando.

Al llegar al lugar pudieron observar la cantidad de gente reunida alrededor de lo que podría ser una pequeña capilla, estaba repleta de flores, arreglos y velas. Algunas personas dejaban comida, dinero y cosas personales también, pero algunas llevaban animales de granja ya muertos para colocarlos como ofrenda.

Los que llegaban al frente de la figura juntaban sus manos y se les veía rezar o simplemente hablar, algunas se arrodillaban y besaban los pies de la figura. Era la estatua de un santo a lo que podía observar Raúl, pero algo en todo lo que veía no parcia estar bien para él, algo le decía que no se acercara más al lugar, pero la curiosidad que tenía era más grande, eso lo había llevado a caminar durante tres horas bajo el sol a una alta temperatura.

Cuando al fin llegaron al frente, su amigo saco unas veladoras de su mochila y las encendió para colocarlas con el resto que la gente había llevado, el también tomo una y la coloco con las de su amigo, la estatua de un metro de alto que parecía ser de mármol, pero era difícil saberlo con exactitud, Raúl no alcanzo a escuchar lo que decía su amigo, pero le pareció oír algo sobre dinero.

Al ser su turno simplemente le parecía estúpido estar ahí frente a esa estatua, como algo como "eso" podría escuchar lo que diría, pero por alguna razón aun sentía miedo al estar ahí, se sentía nervioso, por lo que solo dijo lo primero que se le vino a la mente.

-quiero tener mucho dinero. - al decirlo le pareció aún más estúpido todo lo que estaba haciendo. Cerro sus ojos y escucho una voz, una voz fría, cortante y para nada amistosa.

-así. será... ahora debes volver cada año...- dijo la voz y parecía solo haberla escuchado solo el, asustado se levantó y retrocedió lo más que pudo, la gente seguía avanzando a colocar sus ofrendas y comenzar a pedir lo que querían.

-yo... escuche una voz, ¿Cómo es eso posible? - dijo Raúl a Cristian, quien sin estar preocupado solo lo tomo del hombre y le dijo que todo estaría bien.

-pero no olvides volver a venir el próximo año a dejar una ofrenda un poco mejor. - dijo Cristian –ahora, hay que volver, está comenzando a oscurecer.

- ¿pero ¿qué pasa si no vuelvo? No es como si realmente se cumpla lo que dije. ¿verdad?

-creo que no lo entiendes, si no regresas el simplemente te quitara algo tuyo, pero no algo material. Yo al principio no vine una vez y por eso falleció mi hermano. Cumple lo que le pidas, pero también tú debes cumplir con volver una y otra vez.

- ¿Qué? ¿es ... enserio eso? creí que fue un accidente lo que había pasado, ¿y hasta cuándo dura esto? - dijo Raúl preocupado

-no lo sé, supongo que hasta que él lo decida. Y no pidas cosas grandes. Puede volverse en tú contra el pago que él te pedirá. -

Totalmente desconcertado de lo que podría pasar, aun se mantenía escéptico de todo eso, pero aun debía pensar en si volver el siguiente año, al cabo el camino era largo para pensar. Volvió a recordar la voz y sintió un terror aún más grande al pensar en que solo eran él y su madre.

Sea lo que sea a lo que le había hablado, él sabía que no era un santo, no era una divinidad. Era algo antiguo, algo oscuro, algo que vivía ahí desde hace tiempo y se alimentaba de la fe de esas personas.

Si todo resultaba ser cierto, tendría que volver, justo como todos los demás, como cada año lo hacían todos.

Вы достигли последней опубликованной части.

⏰ Последнее обновление: Dec 10, 2023 ⏰

Добавьте историю в свою библиотеку, чтобы получать уведомления о новых частях!

la mandaStories to obsess over. Discover now