Es horrible el tener de nuevo la misma rutina, levantarse temprano, arreglarse ir a la escuela, se que por una parte no debería quejarme, por que me gusta ver a mis amigos, hacer estupideces, reírnos de cualquier cosa, ya sea un chiste malo o hacer enojar a una de mis amigas, entre otras cosas.
Que aburrido.. Una mirada que se podría leer con facilidad en aquella chica. Apunto de quedarse dormida y dejar caer su cara contra la mesa, sus lindos sueños fueron interrumidos por un molesto ruido.
Ahora que quiere? - susurro en voz baja. Ya había escuchado esos ruidos y los había ignorado, se había puesto sus audífonos para que creyera que estaba escuchando música, pero al parecer no funcionó.
Se quitó uno de los audífonos, en la cual no estaba escuchaba nada, se giro hacía atrás para encontrarse con ese amigo, de cabello lacio, con toques húmedos en ciertas partes, traía su gorrito que lo caracterizaba, no era tan alto, era de un cuerpo bien, ni tan ancho ni tan flaco, para que me entiendan. La miraba con una sonrisa, con la cual ella ya sabía que significaba.
—¿Qué quieres? - dijo con un tono de voz molesta.
—Uyy, que genio traes, uno ya no te puede decir nada por qué luego, luego te pones al brinco - Lo miro con cara sería, era un tipo "juego" que ellos dos tenían.
Ignoró aquello que le dijo, para volver a preguntar - ¿Qué chingados quieres? - está vez levanto un poco la voz.
—Que si sabes que es lo que vamos hacer de trabajo - sonrió aquel chico.
Ella no hizo ningún gesto, ya estaba acostumbrada que aquel amigo le preguntara cosas sobre las clases, no le sorprendía, ya que, casi siempre se la pasa jugando en su teléfono y no pone la mayoría de atención en las clases.
En eso se unió un amigo más a la charla, era Henry un chico de cabello rizado, el era el más alto de los cinco, era igual de una complexión mediana, se había asercado a ellos para ver qué estaban haciendo. Ambos chicos voltearon para ver a Max y saludarlo.
—Hey, hola Henry - dijo aquella chica, recibiendolo con un abrazo. Henry correspondió el abrazo de Cassandra.
—Hola chicos, ¿Qué están haciendo? - pregunto.
—Aquí explicándole a Max sobre la actividad que dejaron - respondió aquella chica de cabello rojizos.
—De verdad? Pero si está bien fácil - dijo Henry con cierta seguridad que tiene.
—Ouhh pues - está vez fue Max quien hablo - Ustedes le entienden por qué prestan atención y captan rápido pero como yo, que soy un...
—Pendejo - dijo rápidamente.
El chico del gorro se le quedó viendo feo a la chica.
—¿Qué? - dijo con cierto tono de burla - No es mi culpa que te la pases jugando.
—Tiene razón - le dió la razón a Cassandra.
—Ya no les vuelvo pedir ayuda por qué luego se burlan. - se abrazo así mismo y agachó la mirada.
Ambos chicos se empezaron reír, sabían que era un humor entre ellos.
—Hora de que se rien? Nos perdimos de algo? - llegaron dos chicas, una era de cabello largo a la cual traía una coleta improvisada, su piel blanca resaltaba con los brillos del sol, no pasaba de los 1.65 cm, era algo flaquita, mientras que al lado de ella se contraba una pequeña pulga, era la más pequeña de los cinco, su estatura era de 1.50 cm, han oído "podre ser chiquita pero candente" así es ella, su piel morena resaltaba bien con aquella sudadera morada que cargaba y con su cabello que le llegaba hasta los hombros, se había sentado en una de las butacas.
—Aún no acaban la actividad? - pregunto Charlotte.
—Nosotros ya acabamos - contesto Henry - solo falta Max.
—Te la pasaste jugando otra vez? - no le sorprendía mucho a Sara.
Max seguía en su berrinche, parecía como un niño pequeño, a la cual fue regañado por no acabar la tarea.
—Será mejor que te apures - dijo la morena - por qué ya sabes cómo es está profesora .
Era como un tipo de "ayuda".
Después de acabar con la rutina, y precionar a Mac para que acabará la actividad, ya eran libres de sus actividades.
...
Daba un paso tras otro, le costaba mucho el caminar pero trataba de caminar bien a pesar de que se esté muriendo por dentro, iba tomando un poco de agua, el entrenamiento de hoy fue duro.
Mierda ...
Contenía una cara de frustración y de dolor.
Al recordar el semejante golpe que se dió en sus prácticas.
Se encontraba practicando volleyball, por tratar de salvar el punto, se tiró y se raspó las rodillas, a pesar de eso, ella siguió jugando. No le gustaba ser "débil" en cierto sentido, así que se tragó su dolor.
Al terminar de darse un baño atendió su herida, llevaba consigo misma una venda junto con un poco de alcohol. El dolor fue soportable aunque fue difícil aguantar las ganas de soltar quejidos de dolor.
Se terminó de arreglar para luego tomar su bolso, saliendo de las duchas de la escuela para caminar hacia una de las salidas que había por ahí. Un atajo.
Al llegar a la parada del camión, saco sus audífonos y se los puso, conectó sus audífonos a su teléfono, se fue a la app de Spotify, busco entre su lista de reproducción y escogió una canción, dió click y empezó a sonar la canción.
El camión ya estaba por salir, así que guardo su teléfono en su mochila, levanto el brazo y con su dedo hizo el gesto para poder hacerle la parada. El chófer inmediatamente la noto, parándose, ella se subió, le dió lo de su pasaje y se fue hasta los asientos de atrás, se sentó, puso su mochila al lado, dónde pega la ventana, saco su cel, lo encendido y empezó a revisar sus redes sociales.
En el transcurso del viaje se la pasaba mirando Instagram o Twitter, fue en esos momentos que recibió un mensaje. Era su manager, de seguro ya iba a estar preguntando por donde estaba, así que rápidamente abrió WhatsApp para abrir el chat y ver que decía.
"No llegues tarde." — Si, era lo único que decía. Así que solamente le respondió con un simple:
"Okey." — guardo su cel, sería un largo trayecto hacia la agencia. Al menos podía descansar un rato así que cerro sus ojos perdiendose en la oscuridad. Dejando que la música fuera su único mundo en esos momentos.
Y recordar que fueron momentos que aún recuerdo y a los cuales quisiera volver a vivir.
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Una vez en un sueño
RomanceTú historia dependerá de cómo quieres vivirla. Aunque no te aseguro un final feliz viviste lo que tenías que vivir, dejando huella. Lo que una vez viste en un sueño se hizo realidad.
