El ayer

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Me despierto, miro hacia los lados. Estoy en una clínica —¿hola? —grito, pero nadie responde, intento levantarme no siento mis piernas, pero luego de un rato ya recupero la movilidad —¿cuánto tiempo habré estado inconsciente? —pienso. No veo ningún calendario o algo para saber qué día es, solo sé que son las 2:00 Am, por el reloj encima de mi mesita de noche. Me desconecto el suero que pasaba a mi vena y salgo por la puerta.

El pasillo estaba todo oscuro, no se si ir a la derecha o a la izquierda. Tomé una decisión, izquierda. El piso esta frio y voy descalzo, además de esta bata que no me cubre el trasero. Camino alrededor de 5 minutos, es un pasillo bastante largo, pero luego veo una puerta abrirse, me acerco y asomo mi cabeza para mirar que hay en su interior. —Pase por favor y tome asiento —escucho desde el interior de la habitación y me animo a entrar. Tomo asiento, levanto la mirada y me doy cuenta de que se trataba de un psicólogo, tiene unos cincuenta años, caucásico, con una barba blanca y larga, anteojos y una voz muy particular.

Se abre otra puerta y aparece mi madre y yo con unos seis años. —hablemos de tu madre —me dice. —mi madre... pienso y permanece la habitación en silencio por unos minutos.

MuriendoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora