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Did I scare you, baby?

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La adrenalina que flotaba sobre el lugar era simplemente emocionante; desde su lugar podía sentir cada impacto, cuando alguno de los golpes lanzados al chico sobre el ring impactaron sobre su cuerpo no podía evitar cerrar los ojos. En algún punto cuestionó su reacción ante ello, lo consideraba infantil ya que había asistido a un sin fin de combates antes, pero simplemente no soportaba ver como su pareja era lastimada de esa forma, aunque cuando era él el que asestaba los golpes y conectaba perfectamente, no podía evitar saltar y gritar con efusividad.

Iban a penas por el tercer round y desde su puesto podía ver al entrenador de su novio darle órdenes para llegar con éxito hacia los puntos claves para derribar a su oponente; gritando maldiciones o regaños cuando Jack fallaba algún golpe.

La campana que daba fin al asaltó vibro en sus oídos, por lo que cada boxeador se dirigió a su esquina a ser atendidos por los duros impactos que recibía; Aster dio palmadas en el ring antes de subir en cuanto vio a Jack acercarse.

Estaba sudado, con la respiración agitada, le hicieron sentarse en el taburete para sacar el protector dental. Recibió la botella de agua que su compañero ofreció gustoso, bebiendo hasta la última gota a un ritmo casi inhumano; Norte le indicaba en que partes atacar a su contrincante a lo que Jack asentía ante esto dándole a entender que lo entendía a la perfección; la campana indicando el próximo round se hizo presente.
Antes de entrar, el peliblanco dirigió una fugaz mirada por la primera fila hasta encontrarla, una mirada cargada de emociones fue dirigida hacia ella; azul rey con celeste se encontraron por una milésima de segundo. Entre ellos, era real el dicho de "Una mirada dice más que mil palabras." por lo que Jack se colocó el protector cortando así la fugaz burbuja que se había creado entre ambos.

Debía volver a la pelea, debía demostrar que él era merecedor de su titulo; mierda, habia trabajado duro, ningun otro boxeador con el ego inflado iba a hacerle creer lo contrario. Del otro lado del ring, se encontraba Hans Westergaard, ex campeón del título por el que luchaban hoy.

Jack notaba la exasperación en él por recuperarlo y como él era solo un novato; nombrado así de forma despectiva por el entrenador y padre de Hans suponía que sería pan comido traer el título de vuelta a la familia Westergaard.

Pero se estaba estrellando con la cruda realidad, Jack no era ningún novato, si, había sobresalido del resto hace relativamente poco y podría considerarse conocido en alguno que otro lugar, pero el chico sabía moverse muy bien el ring la juventud y condición jugaban a su favor.

Westergaard a pesar de su no tan corta trayectoria en el deporte, ya había tenido varias lesiones que la habían hecho estar fuera durante la temporada del debut de Jack; le hizo perder práctica y el ritmo del chico, sin duda le estaba cansado.

Sentía la presión sobre él; una mirada pesada le hacía sentir genuinamente asfixiado, por lo que perdió el centro por un segundo; segundo que le bastó a Frost para asestar un Uppercut perfecto, aquello le desestabilizó dejándole contra las cuerdas, volvió a asestar otro golpe esta vez dirigido a sus costillas lo que le hizo doblarse de dolor. En su intento de sacarse al chico de encima abrazo a su oponente, ello le ayudaría a descansar y pensar en su próximo movimiento.

- ¿Te estás empezando a poner cariñoso conmigo, Westergaard?- Oyó el atisbo de burla en la voz de Jack, reprimió una sonrisa ladina, ante su acción el Réferi se hizo presente para separar su pesado cuerpo de Frost.

- ¿Puedes seguir? - Preguntó el hombre evaluando su estado.

Asintió en respuesta por lo que dio la orden de que el combate siguiera pero fue salvado por la campana; Cada uno regresó a su esquina.

The coldest winter without you. [Jelsa]Stories to obsess over. Discover now