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Desde que la conocí mi vida ha cambiado de una manera profunda. Puedo admirar la belleza más allá de lo superficial y también entender el real sentimiento de lo que es el verdadero amor. Hace muchos años luego de una mudanza inesperada a otro país donde mis padres y yo podríamos tener una mejor vida fue donde descubrí la joya perdida que tanto buscaba, a la otra mitad de mi alma.
Recuerdo cómo si fuera ayer la tarde en que la conocí, yo venía cansado luego del largo viaje y solo quería dormir pero algo en ese momento me hizo voltear hacia la ventana y allí la ví. Tan preciosa con su cabello castaño largo casi hasta la altura de sus caderas que bailaba al mismo ritmo en el que el viento lo rozaba y ella solo reía aun ensimismada en su mundo leyendo un libro junto a la ventana sin darse cuenta de que la estaba observando. Me quedé tieso en mi lugar solamente admirando el hermoso paisaje que tenía al frente de mí.
Fue justo en el momento en el que ella sube la cabeza y nuestras miradas se conectan. Mi respiración se entrecorto en el corto plazo del contacto visual, eran los ojos más hermosos que había visto en mi vida y aunque tuve poco tiempo de detallarlos quedaron grabado en mi memoria por tan únicos y ejemplares orbes que me veían. Ella sonrió y fue la jodida sonrisa más preciosa que iluminó por completo hasta el más oscuro rincón de mi corazón, saludó con su mano y yo no sabía que hacer. Desde ese día me enamoré a primera vista.
Luego de ese momento tan especial para mí recuerdo que nunca le quité la vista de encima y mi corazón tampoco, aunque sonara como un acosador. Casualidad de la vida que ella también iba a la misma universidad que yo y casi todas las clases tocaban con ella y sentía como si el destino lo estuviera preparando todo.
Fue en el momento perfecto cuando debíamos hacer un trabajo en pareja y yo me había quedado solo, era nuevo y extranjero, nadie quería hacer pareja conmigo. Pero ella tan amable y tan hermosa como ella misma se ofreció (se sacrificó) a hacer el trabajo conmigo, a parte de todo no yo sabía muy bien el idioma y se me dificultaba más, pero ella me dió la oportunidad.
Saliendo de la universidad sugerí hacer el trabajo en el parque que estaba cerca de nuestros hogares y allí fue donde inicio nuestro romance primaveral.
Reímos, jugamos y olvidandonos por completo de la tarea y solo nos propusimos a conocernos el uno al otro y a formar un gran vínculo. Me perdía cada tanto en su mirada, cuando reía y sus ojos se achinaban ¡oh dios! es la perfección en ser. Siempre me quedaba mirándole y riendo a lo que ella preguntó:
— Siempre te me quedas viendo mucho a los ojos ¿se me corrió el delineado? — preguntó curiosa. a lo que yo no pude más y solté lo q traía guardado desde hace dos semanas.
— Es que solamente con ver tu mirada haces que todo en mi revolucione por completo y me hace sentir tan enamorado a pesar de solo conocernos hace unas semanas. Tus ojos son los más preciosos y el brillo en ellos me hacen ver las estrellas sin mirar al mismo cielo nocturno — solté de pronto.
Fue ese momento dónde nos quedamos en silencio luego de tal confesión de mi parte, hasta que sentí como me tomaron del cuello de la camisa y unos labios se estamparon con los míos. Fue nuestro primer beso y el momento más memorable hasta la fecha. Sentados bajo la sombra de un gran árbol de cerezo, con el viento fresco golpeteando y los labios dándose amor. Y dónde ambos comprendimos que a dos semanas de conocernos nos valió verga el poco tiempo porque sabíamos en lo más profundo de nuestros cuerpos que nuestras almas se entrelazaban al compás del beso. Un momento mágico.
Siempre recuerdo eso y mi corazón aún se mueve en mi pecho de regocijo. Aún pasados ya dos años de relación y sintiéndome tan enamorado como un adolescente de 15 años.
— Señor, aquí están los tulipanes — Habló la joven de la floristería sacándome de mis pensamientos. Agradecí y caminé hasta la parada de autobuses subiendome al que me llevaría a mi "nido de amor" como me gusta llamarlo.
Hoy es el cumpleaños de ella y quiero darle una sorpresa.
La cajita en mis manos se movía de a poco y yo trataba de calmar el movimiento hasta llegar al hogar. Abrí la puerta y el departamento estaba en silencio, porque ella aún no salía del trabajo. Aproveché ese momento para decorar todo para la ocasión. Inflando unos pocos globos y arreglando una mesita dónde yacia la torta y las flores. Sin medir el tiempo hasta que se hizo el momento de su llegada a casa.
Me escondí tras una puerta del closet y observaba sus movimientos y su reacción. Ella admiraba todo con detalle y veía como sus ojos se volvían aguados y fue cuando decidí salir de mi escondite.
— ¡SORPRESA! — exclamé con alegría recorriendo por todo mi cuerpo. Y ella solo atinó a abrazarme de manera rápida soltando un par de lágrimas de sus ojitos.
— Ay, muchas gracias por hacer todo lo posible por hacerme sentir especial. — Habló.
— Eres especial y lo sabes. Mi amor hoy en tu cumpleaños deseo mucha dicha y amor para ti. Te amo, eres lo mejor que pudo llegar a mi vida, gracias por estar para mí.
Nos abrazamos un poco más hasta que recordé el regalito especial que le tenía.
— Si me permites voy a buscar un último regalito.
— Pero, no fue suficiente con todo... — le interrumpí.
— Nunca es suficiente cuando se trata de ti. Ahora cierra los ojos — dije y fui en busca de la cajita inquieta. — Sabes que estábamos muy destrozados por la perdida de nuestro gran amigo y compañero cierto? bueno, quiero que sepas que lo que está en la cajita en mis manos es un nuevo comienzo para nosotros y también la continuación de la vida eterna de nuestro amigo. Feliz cumpleaños.
Ella abrió los ojos y al ver sus lágrimas no tardaban en salir. El perrito pequeño en la cajita ladró con entusiasmo al reconocer a su nueva mamá.
Anteriormente nosotros teníamos, bueno, ella tenía un perro llamado Dante que estuvo con ella desde hace muchos años, pero por años encima el perrito falleció de viejo, nuestro amigo Dante.
— Sé que no es un reemplazo para Dante. Pero espero que a este amiguito le podamos dar el amor que tenemos y que su hermano en el cielo le dará.
— Te amo ¿Ya te lo he dicho?
— La galaxia en tus ojos me lo dice cada mañana al despertar a tu lado. Con tu risa y con el simple hecho de tenerte conmigo — culminé y le plante un tan esperado beso.
Definitivamente, el amor más grande llegó a mi vida y la luz en sus ojos me mantiene vivo.
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dedicado a mi amikita preciosa dzzzwho feliz cumpleaños preciosa tqm 💗