Capítulo 1: Clarkk

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Argentina, 2023

Era Viernes, las 5:48 AM para ser exactos. Y allí estaba Tomás, aún usando su celular, con nulas ganas de ir a la secundaria -Como siempre, cabe recalcar-

Su gato, Oliver, dormía a su lado; soltando suspiros y moviendo su cola de izquierda a derecha -¡Parecía tener un buen sueño!-


-Aah.. Hoy tampoco tengo ganas de ir al colegio..- De repente dijo Tomás con voz amargada. Tras unos segundos, giró su cabeza y admiró el lindo pelaje del felino. A su vez, el castaño le daba leves caricias a Oliver -


El muchacho no tardó mucho en percatarse de la hora. Y, al ver ésta, él empezó a reprochar

-Mierda.. ¿En serio me quedé tan tarde?- Decía Tomás, cubriendo parte de su rostro pecoso con la mano derecha y siendo acompañado de vagos gruñidos -


-Bueno, ya está- Continuó diciendo, tratando de convencerse a sí mismo que la falta de sueño no era para tanto.. -


En medio de sus quejas, Oliver abría sus ojos color miel y le maullo una vez


-Ah, ¿Te desperté? -Exclamó Tomás, al mismo tiempo, se sentaba en su cama y acariciaba al felino; lo cual, lo había tranquilizado por unos segundos.. Su pelaje era más suave que la seda..

En fin, el joven le sonrió a Oliver y comenzó su día; se lavó la cara, se puso un buzo y un pantalón holgados.. Y por último, fue a la cocina a comer un pan untado con mantequilla -


Estos días el muchacho no había estado motivado; a decir verdad, poco a poco se cansaba de seguir la misma rutina todos los días. Lo único interesante que había era ir a clases de guitarra e ir a conciertos a tocar ese mismo instrumento..

Tampoco era alguien muy interesante ni con grandes metas. Es más, él temía crecer; pues no quería ser "adulto" ni casarse ni tener hijos. Para resumir, Tomás no quería formar parte de una sociedad..


"Ah.. Odio ir a turno mañana.." Pensaba él, caminando con lentitud y colocando sus manos en sus bolsillos. Se encontraba a unas pocas cuadras de su escuela, y desde lo lejos lograba ver la habitual muchedumbre; parejas besándose o peleando. Amigos bromeando y corriendo como infantes. Y desconocidos desconectados del mundo, tal como Tomás

Una sonrisa se formaba en su rostro al ver la gente linda que pasaba, y no sólo al admirar mujeres.. Tomás nunca fue un pervertido, lo único que miraba de las personas era su rostro y siempre encontraba una que otra facción que destacaba en la persona..

Las puertas de la secundaria "Henry Goodman" se abrieron y el viento vomitó el invisible polvo que, como único objetivo, acarició los zapatos de Tomás.

La ya nombrada muchedumbre se amontonaba tanto como lápices de colores en su respectivo cartón, pero, para su suerte, el adolescente exhausto apenas era rozado por ellos.

Caminaba con cortos pasos y evitaba ver su reflejo en las sucias ventanas o puertas transparentes de la secundaria; tal vez se debía a la mala iluminación que no le favorecía o tal vez por su baja autoestima.. ¡Cualquiera de los dos era un porquería!

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⏰ Last updated: Nov 08, 2023 ⏰

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