(Narra Maya)
Miró a mi hermano, Mike, hablando sombre en pabellón en el que peleará hoy, sus ojos marrones oscuros brillan más que nunca.
Siempre nos dicen que no parecemos bastante, los dos somos de piel canela, ojos marrones, aunque los míos un poco más claro que los suyos, antes teníamos el mismo tono de pelo pero hace un año le dio por teñirse de rubio.
-Es de una de las competencias más importantes que voy a tener, hay apuntado hasta famosos para pelear- comenta emocionado mientras pega al saco.
-Ui famosos, siento decirte que si me enamoro de alguno lo apoyaré a él- bromeo poniéndome también los guantes.
Yo antes competía a las ligas femeninas de boxeo pero lo deje hace un año y lo tome como un hobby.
-Como hagas eso la pelea va ha ser entre tú y yo- se seca el sudor de la frente con el antebrazo y yo sonrió con maldad.
-No aguantarías ni un asalto conmigo- le pico y él me fulmina con la mirada.
-¿Te crees graciosa?- se acerca a mí para atacarme y me tira un directo, le bloqueo el movimiento y muerdo el brazo.
No va con las normas, pero como no estoy en el ring eso no importa.
-Auch! Mierda, esos no vale May-dice pegándome un golpe en la cabeza.
Río y miró el reloj que está colgado en el gimnasio .
-En marcha, que dentro de seis horas tienes que estar listo y descansado princesita- me quito el sudor con una toalla y cruzo la puerta que separa el gimnasio con nuestra casa.
***
(Seis horas después)
-Mike como sigas así me va a dar algo- dice mi padre estresado por tanto movimiento en el coche.
-¿Cuanto falta?- pregunta ignorando el comentario de mi padre.
-Si dejarás de moverte como si tuvieras bichos en el culo te darías cuenta de que estamos en el aparcamiento- me arrepiento de decirlo al instante porque me da un codazo al saltar para ver por la ventana.
Por este motivo me gusta sentarme adelante, me escapo de los golpes y de tener que compartir espacio con el gorila de mi hermano.
-Sigo pensando que yo debería de haber sentado en el asiento de copiloto- digo mientra miró mal a mi hermano y él de la emisión ni se da cuenta.
- Pues no pienses mucho porque no va ha pasar- dice mi tío sacándome la lengua.
Mi tío cuando nos mudamos Papá, Mike y yo a Georgia tras la muerte de mamá nos acompaña y nos lleva a todo los lados.
Tiene diez años más que nosotros pero quince menos de mentalidad.
Consiguen por fin aparcar el coche y soy la primera en salir de un saltó, no enguantaba más con tanto hombre concentrado en un espacio minúsculo.
Entramos al pabellón y hay miles de personas, unas acompañantes y otras que van al combatir, le ponen una pegatina con el nombre y número de persona a mi hermano.
Lo raro de esta pelea es que no sabes con quien te tocará pelear hasta el último momento, obviamente tiene que ser alguien con igual o casi tu misma estatura y peso.
Mike mira a todos lados dando saltitos para calentar, mientras tomamos asientos en primera fila.
Las peleas empiezan a pasar una y otra, llevo la cuenta de una vente, me canso y empiezo a ver el móvil hasta que escucho el nombre de mi hermano acompañado de su rival.
"Mike Brown vs Javon Walton"
Anuncia el altavoz y me pongo de los nervios, Mike deja de calentar y le preparamos para su combate.
El rival de Mike sube tranquilo y sin prisas, cosa que hace que me altere, no había reconocido el nombre pero si su cara, está mucho más mayor desde Euphoria pero es reconocible.
Al final sí que había famosos.
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The enemy
RomanceSe dice que del odio al amor hay solo un paso ¿Pero será posible en esta historia? Maya va como siempre al combate de su hermano mellizo, pero lo que no sabe que después de esos tres asaltos su vida no será igual.
