Las Luces Prendidas

11 2 0
                                        

Mi mente está en blanco, agotado, drenado se podría decir, mi brazos parecen encadenados y por cada paso que doy mi cuerpo se tambalea, pero debía seguir avanzando, quien allá dicho que para vivir no hay que seguir la luz blanca al final del túnel es un estafador ignorante que solo quiere ver el sufrimiento de las personas, porque la oscuridad está repleta de seres superiores a mi, que desgarran la piel y derriten los huesos, hacen que los pensamientos de las personas se vuelvan erráticos llevando a la autodestrucción, y el simple hecho de que la pequeña luz de un encendedor evite mi muerte es irónico, después de todo lo que me está salvando destruyo mi vida una vez.

Todo empezó un día común como todos, el sol era tan fuerte que con un solo paso fuera de mi casa empezaba a transpirar, no había ni una sola nube alrededor, básicamente un día de verano en invierno, hoy en día las redes sociales estaban llenas de personas quejándose del cambio climático que todo es culpa de las grandes corporaciones, también había personas que decían que todo era parte del gran plan de la naturaleza para que la raza humana desaparezca, y claro la vida siguió porque comentarios como eso no evitan la realidad. En mi caso, seguí con mi vida, trabaje como conserje en una empresa y al mismo tiempo estudie, no es fácil pero era necesario, no tenía casi tiempo libre, y la realidad que dormir no contaba como tiempo libre; era una necesidad que chupaba el tiempo como un vampiro, el ciclo era dormir, trabajar, estudiar y dormir otra vez una y otra vez, claro que había otras pequeñas cosas en ese horario pre establecido como por ejemplo comer, pero también contaba como necesidad y en este caso en vez de chupar el tiempo lo que me robaba es el dinero.

A pesar de tener 19 años, siempre me sentí mayor, cuando tenia 15 años mi familia falleció en un incendio causado por un accidente con el gas, algo típico en los últimos tiempos, al final me quede solo con mi hermano menor, el no tenia la edad para cruzar la calle solo así que lo cuide pensando en el como un hijo, en mi opinión hice un buen trabajo a pesar de mi edad.

Ese día en realidad no fue diferente pero pensándolo con la mente tranquila hubieron pequeñas advertencias, en primer lugar pequeños accidentes que no son muy importantes como una taza que se rompe al ponerle agua caliente, o resbalar por tener los cordones desatados, pero esas pequeñas cosas pasaron todo el día desgastando las mentes de las personas, porque en realidad no se necesita un gran evento para agotar la voluntad de alguien y eso la sociedad lo aprendió muy rápido.

A las 19 hs de un viernes 13, el mundo se puso oscuro, para algunas partes del mundo era normal que anochezca pero para otros la oscuridad absoluta cegó a las personas en medio de un día soleado, gritos resonaron en una ciudad oscura, no era pánico, era dolor, desgarrando por fuerza y derritiendo por dentro, en el edificio donde estaba ese día había 2000 personas contadas al comienzo del día, cuando pudimos salir el conteo cayó a 13, nuestros corazones latiendo en nuestros oídos, nuestros ojos no veían nada pero el olor putrefacto de los cadáveres nos atormentaban a cada paso, solo podíamos caminar espada con espalda, atacando con tubos golpeando a lo que sea que nos estaba atacando, ese día fue el final del ciclo gris, nadie sabía si iba a vivir, solo sabíamos que la oscuridad en la que estábamos era nuestra nueva normalidad que estaba cobrando nuestros pecados, porque esto era natural, la supervivencia del más fuerte, la ley de la manada.

El ser humano desde que puede recordar vivió en sociedad, para bien o para mal ellos no podían existir en la soledad, ellos se volvían locos, irracionales, sus mentes se corrompiendo y las voces que otros no escuchaban, ellos las escucharon, temieron por sus vidas, los científicos desde hace años antes de la catástrofe experimentaron con las personas encerradas en solitarios, personas que no dormían por semanas, todos ellos se volvían locos, y claro todo es parte del cerebro, pero todo era a causa de que un humano solo es un humano débil.

Esos seres fueron llamados oscuros, mucha imaginación con el nombre la verdad, pero es que nadie los puede ver, la luz los aleja antes de poder verlos, viven en la oscuridad atacando a los débiles, agotando sus defensas mentales hasta que comen sus cuerpos, una y otra vez, hasta el final del ciclo donde vuelven a buscar otra presa.

Nadie sabe si la raza humana sobreviva a esta amenaza, el miedo a estar solo hacia a las personas maleables, cuando las personas crearon "empresas" para sobrevivir los más inteligentes se dieron cuenta, nada había cambiado, el más fuerte acosaria a los más pequeños, las amenazas de abandono fueron las más grandes, era común que dentro de una empresa se emitan juicios, si alguien no cumplía su rol correctamente serían tirados a una habitación oscura, usualmente casas "abandonadas", esa era una forma de control, no es diferente a una dictadura, porque los gobiernos cayeron y los militares ya no se llamaban de tal forma, pero eran ellos, porque es la ley en un mundo sin leyes. No es difícil imaginar como sobrevivieron la mayoría de las fuerzas como el ejército, era una gran grupo con armas y equipamiento, aún así abandonaron sus roles de protectores de su país.

Hay días que no puedo evitar pensar que es un alivio que la catástrofe haya pasado, todos muestran a la luz sus verdaderas caras, es divertido.

La empresa donde me metí era como una habitación llena de gas, todo eran risas y halagos, hasta que una pequeña chispa hace explotar todo, y la realidad es que mi hermanito era el educado en la relación. Fui llevado hasta una antigua casa, las ventanas fueron tapadas y la puerta apenas estaba de pie, pero evitaba que los oscuros escaparan entre las sombras, mi destino fue fijado, la persona que abrió la puerta inmediatamente encendió una linterna apuntando al interior de mi nueva cárcel, me patearon y encerraron, pero la muerte nunca fue una opción para mi.

Me levante y empecé a correr, ellos no podían agarrarme si estaba en constante movimiento, lo siguiente que hice fue agarrar de mi rompa interior el encendedor que estaba ocultando y me saque la remera que llevaba puesta, durante un minuto intente prenderle fuego hasta que esa primera llama quemo esa prenda, tal vez desde ese día me volví piromano porque lo primero que pensé fue en prender fuego toda la casa, y así lo hice, empecé a caminar, con la mente exhausta y la adrenalina bajando, después de todo siempre hay que seguir la luz al final del túnel.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Oct 17, 2023 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Las Luces PrendidasWhere stories live. Discover now