Nose que escribir

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I. La página en blanco

Como una melancolía no escrita y dirigida a mí mismo, no tengo una idea clara de qué escribir. No se me ocurre nada. La memoria, como la mente, están vacías. Algo inaudito para un escritor que quiere ser escritor y quiere saber escribir. La ironía para un hombre sin ideas ni metas. Nada se compara a la página en blanco que mi mente proyecta y mi cerebro obligado, como un rehén en pleno ataque estratégico, únicamente para escribir algunas simples palabras que lo cambien todo. Bastante patético.

Un libro que no tiene por dónde caerse. No puedes mirar arriba ni abajo porque no existe un fondo donde adherirse. Aunque quisieras tomar un taxi y llegar a la siguiente parada, no habría ningún paradero, salvo que quieras avanzar en el futuro. Lamentablemente, esto es imposible. Un bloqueo mental asegurado para ir al barbero, raparse como algún rockstar y luego meterse un proyectil calibre 22 por el ano para que digas "feliz año nuevo". Para ese entonces, esto habrá perdido su punto de inflexión.

II. La dimensión idiota

Curiosamente no me explico cómo puedo escribir si al mismo tiempo no lo quiero. ¿Acaso alguien está manipulándome desde una dimensión que no conozco? Quizás esa sea la causa real de esta cuestión. El alguien de la dimensión I de idiota diría:

—Este hombre quiere escribir, le daremos las bases de la escritura.

Busco entre las cajas de los CDs antiguos. No, en realidad no busco ninguna puta caja porque no tengo ninguna. Lo diría solo para hablar al espectador que tengo algo de conocimiento en CD, cosa errónea. No existe algún conocimiento en CDs. Es más, no tengo ningún puto CD guardado. Llevo todo en Spotify y eso que nada está clasificado. Todo es una copia de la copia de alguien que copió al puto copión que no tenía un motivo para copiar, y la razón sea que este idiota probablemente quiso ser culto musicalmente hablando. Regreso al pasado, hizo una lista de mierda con las canciones más populares de los años 80, 2000, previo, muy previo al 80. Las guardó, les puso nombre en fila como todo un intelectual de mierda.

—Je, ya tengo mi lista.

Finalmente nunca la escucha. La tiene solo para que otros la vean y digan:

—Oh, vaya, este perro sabe de música.

Esta sería la historia de los CDs. Una trágica historia. No mentiré, alguna vez sí quise tener CD, entender sobre música, saber más cosas de las que mi mente puede admitir. Lastimosamente, nunca fue posible. Habiendo terminado esta cápsula del tiempo, si alguien en la dimensión idiota está escuchando esto:

QUIERO SER UN GRAN ESCRITOR.

Advertencia: estas palabras tienen las llamas que durarán unos pocos minutos hasta que cambie de idea y quiera ser otra cosa.

III. El pensamiento y su horizonte

Alguna vez tuvieron un pensamiento. Sí, lo sé, es muy obvio pensar en algo y pensar muchas más cosas, tanto como si no existiera un mañana. Tu pensamiento estaría contigo unas horas, unos días, para que finalmente se pierda en el horizonte de cosas que nunca quisiste y borraras porque te avergüenzas. Esas mierdas que hoy en día no tienes. He perdido el punto de esta conversación, lo siento.

Imagina a alguien con OCD, o mejor dicho, Trastorno Obsesivo Compulsivo. Sí, lo sé, otra puta vez es un nombre muy largo, tan largo como los centímetros que tengo aquí abajo. ¿Acaso pensaste en que me estoy midiendo? Hey, espera, te estás equivocando. Realmente tengo un centímetro, con eso mido el largo de las palabras. ¡Puta madre! No hagas esto sexual. ¡Joder, tío, hostia! Deja de pensar en sexo, deja el porno. Todo el mundo sabe que eres pajero, hijo de puta. Sí, lo siento, en serio no sabes cuánto lamento esto (no lamento una mierda).

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⏰ Última actualización: Aug 17 ⏰

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