La historia comienza en París a eso del año 2000. Jean es un joven talentoso que vive en el barrio de Montmartre. Apenas puede sobrevivir en la ciudad con su trabajo como artista. Un día, mientras se apresura a ir a casa, tropezó con una mujer a la salida de un café.
Ella muy torpemente se disculpa, ya que solo estaba de turistas en el país.
Jean sonrió y se ofreció a ayudarla. "Perdóname, no quise trompesarte.
¿Estás bien?"- le preguntó.
La mujer se limpió el polvo de su vestido y se levantó.
"No te preocupes, creo que también tenía la culpa. Y no, estoy bien, ¡pero gracias!".
Jean vio que ella tenía un acento extranjero.
Ella le dio la mano y se presentó.
"Me llamo Julieta y soy de México"- dijo.
"Me alegro de conocerte"
Me encanta Francia, es un país tan hermoso".
Jean le correspondió con una sonrisa y dijo: "Me alegro de que te encante mi país, es un honor tenerte aquí. ¿Puedo invitarte a un café?". Julieta sonrió y dijo: "Sí, me encantaría".
Caminan juntos hacia el café...el comienzo de un gran amor, sin saber que el destino tenía otros planes.
Mientras caminaban juntos hacia el café, Jean y Julieta empezaron a platicar sobre sus respectivas vidas. Ambos se dieron cuenta de que habían compartido intereses similares, como el amor por la literatura y el arte. La conexión era inmediata. Pero la voz de Julieta sonaba triste y preocupada.
Julieta cambió de tema y decidió disfrutar del momento. Estaba muy feliz de conocer a alguien tan encantador. Jean no insistió, aunque sentía que había algo que Julieta no estaba diciendo. Ambos pasaron una agradable tarde juntos, y antes de despedirse, Julieta le dijo a Jean que estaría de vuelta el próximo año.
"Serán tres meses maravillosos"- dijo Julieta.
"Me encantaría que me mostraras todos los lugares que has visitado y las cosas que te han inspirado. Y aún podremos compartir café y platicar sobre arte y literatura".
Jean sonrió, y comenzó a pensar que Julieta sería una buena amiga.
Se intercambian números y se despiden.
El día siguiente, Jean y Julieta volvieron a verse en un café. Hablaron sobre pintura y literatura, y sus charlas se volvieron más profundas. Mientras tanto, Jean empezó a sentir una cierta atracción hacia Julieta.
"Me gusta hablar contigo"- le dijo.
Julieta se sonrojó, y respondió: "Yo también. Creo que somos muy compatibles".
Jean Al darse cuenta lo atrevido que había sido se disculpa
Julieta le dijo: "No te disculpes, me encanta que seas sincero. No te preocupes, yo también siento lo mismo. Este es un lugar mágico, y creo que el hecho de estar aquí nos hace sentir un poco más atrevidos". Jean sonrió y asintió.
¿Estaba empezando a amar a Julieta?
Pero creía que no podía ser posible, a penas tenían un día y algo conociéndose, sin miedo a equivocarse decidió hacer algo más extremo y romántico
"¿Qué te parece ir en un paseo en barco por el Sena?"- le preguntó Jean.
Julieta sonrió y respondió: "¡Eso sería maravilloso! Nos podríamos sentar en la proa y disfrutar de la vista mientras platicamos".
De repente, se sentía como si hubiera conocido a Julieta desde hacía años. La atracción y la empatía eran mutuas.
Julieta le da la dirección de encuentro y jean la recoge en su moto
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El museo de tu recuerdo.
RomanceUn amor simple y sencillo, algo muy cliché para ser sincero. Un amor que por ciertas circunstancias no pudo continuar...
