capítulo 1

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Un día como cualquier otro en la escuela secundaria, Priston, como de costumbre, mi mejor amiga y yo llegábamos 6:50 am, nos formábamos y comenzaba nuestra rutina de todos los días.
Yo cursaba quinto año ya casi tenía 18, esa mañana mi mejor amiga Alicia se me acerca y me dice -¿Ya sabes quién será el nuevo suplente del profesor de matemáticas Santa Cruz?
- No, no tengo la menor idea. -¡Qué bueno! Porque yo tampoco lo sé, solo espero que no sea tan exigente como Santa Cruz. Casi me llevo el segundo trimestre con él.
-Hay que exagerada eres Alicia, si te pusieras las pilas con las matemáticas pasarías más tiempo disfrutando conmigo que en la escuela rindiendo en marzo. Ahora que han cambiado de profe tienes una oportunidad.

Alicia niega con la cabeza mientras rueda los ojos.

Alicia es mi mejor amiga desde que tengo memoria, hicimos el jardín de infantes y la primaria, nos llevamos muy bien, somos casi hermanas y, ya que vivimos cerca, casi siempre estamos juntas haciendo alguna que otra locura.

Con los demás compañeros de clase comparto algunas actividades, pero siempre relacionadas con lo educativo, no soy de muchos amigos, más bien soy de contarlos con los dedos de las manos, mi mamá siempre dice que hay que conocer bien a aquellos a los que llamamos amigos. Con Alicia pasamos tantas cosas que no me imagino otra amiga más que ella.

El único problema con Alicia es que nunca se calla, si te tiene que decir algo por más duro que sea lo hace, es muy certera con las palabras, si sabe algo no titubea para responder y si no lo sabe lo investiga, es muy curiosa y hace muchos chistes, algunos en doble sentido, lo cual siempre me hace reír.

Luce siempre radiante, le encanta que la vean con su cabello pelirrojo lacio y brillante, sus ojos verdes y unas cuantas pecas marcadas en sus mejillas.

Yo, sin embargo, soy más de perfil bajo, casi neutro, no comento casi nada y soy más clásica, no me gusta la atención, y me incomoda que me estén viendo.

Mis ojos color avellana son casi igual que mi cabello castaño oscuro, el que siempre llevo suelto, mi pelo es bueno conmigo, casi nunca tengo que arreglarlo demasiado, ya que es lacio natural y lo tengo bien cuidado, así que los peinados y todo lo demás no van con mi estilo.
No soy muy fans de los excesos de maquillaje, más bien me gusta aplicarme una base suave, un poco de rimel y un brillo en los labios.

Por suerte en mi escuela no prohíben llevar el pelo suelto ni el maquillaje, sino no sé qué haría.

-¡Díganme que lo vieron! Comenta ursula a su grupo de amigas Alba y Esther.
- No, ¿A quién tenemos que ver?, responde alba.

-¡Al nuevo profesor tonta! ¡Está más bueno! Hasta te diría que se parece a un actor, pero no sé cuál todavía. Hoy llegué tarde y escuche como la directora le daba la bienvenida y le decía que como era nuevo, otros profesores lo iban a ayudar para que se integre y conozca bien la escuela. Lo que no logré escuchar es de qué asignatura va a ser profesor.

-Ojalá nos toque a nosotras, dice Esther.

-Con lo lindo que es, ya me las ingeniaré para llamar su atención.

-¡Conmigo no cuentes ursulita! Dice Alba, la última vez casi me echan por tu culpa.

-Bueno, reconozco que cagarme a piñas con la loca esa, no fue la mejor decisión, pero saben como me pongo cuando me buscan.

-Ni lo menciones.

Ursula es la alumna problemática, siempre está peleando con alguien o haciendo cosas prohibidas dentro de la escuela. A veces pareciera que le gusta llamar la atención, pero sus actitudes son más de alguien que todo lo que hace es por rebeldía, a veces las personas buscan descargarse de situaciones haciendo cosas.

Mi debilidadOnde histórias criam vida. Descubra agora