Parte 1

4 0 0
                                        


Capitulo 1

Para algunos una vida interesante. Llena de emociones, riesgos e historias interesantes que contar. Los peligros que involucra aquella profesión no vale lo que aparenta. Los barrios bajos son traicioneros y todo aquel que transite en ellos deberá estar dispuesto a hacer todo lo posible por sobrevivir.

La alarma indicaba las ocho de la mañana y el inicio de una jornada. Tal como una obra practicada por años, nada fallaba ni faltaba. Los viajes al baño donde retiraba su ropa y tomaba una ducha de agua helada. La puesta de una camisa limpia y arrugada, un pantalón marrón con unos zapatos de vestir del mismo tono. Un viaje a la cocina, tomar una taza de café recién preparado por la cafetera, comer una rodaja de pan utilizando como acompañamiento la carne sobrada del día anterior. Colocarse la gabardina oscura que lo distinguía y salir de camino a la estación.

Cada escalón del apartamento significaba horas perdidas de descanso y la aproximación a las puertas del infierno. El revisar la casilla del correo era comparado con tentar al destino. Como de costumbre no había nada.

Detenido en un costado de la acera estaba su auto. Aquel vehículo era un modelo antiguo, pero confiable, adaptado para las necesidades que las calles exigían a los conductores. La radio apenas funcionaba, pero brindaba comodidad y emoción al viaje a pesar de reproducir las mismas trece canciones que más le gustaban.

Una ruptura en su rutina. Un mensaje en la radio de su trabajo comenzaba a transmitirse interrumpiendo el estribillo de la tercera canción.

-Principal a agente 3 0 0, responda agente. –Aquella voz distorsionada y femenina que tanto le agradaba escuchar hacía eco en su cabeza.

-Aquí 3 0 0 ¿Hablo con la agente más cautivadora de todas? –Tenía un tonó pícaro y juguetón que ocultaba con una voz grave y serena.

-No es momento para juegos, 3 0 0. Se requiere tu presencia en un domicilio a unas horas de tu ubicación actual. Un homicidio, un pandillero fue encontrado sin vida en su sala de estar. Los vecinos reportaron un hedor durante la mañana y dieron aviso de inmediato.

-Un ajuste de cuentas debido al tráfico de drogas o armas. Tal vez el idiota fue asesinado por una prostituta luego de que se negara a pagar. Sencillo y rápido ¿Almorzamos luego del trabajo?

-Este no es un caso como otros. No se encontraron signos de resistencia en el lugar, todas las puertas estaban cerradas y no hay pruebas de haber sido forzadas. La muerte se puede atribuir por el mal funcionamiento de una mejora cerebral que lo fundió hasta morir. De no ser por las pruebas de que fue hackeado no estaríamos investigando-La única respuesta a eso fue un suspiro. Él odiaba los casos que involucraban cualquier tipo de tecnología. –Y la respuesta a tu pregunta: No, ya tengo planes para el almuerzo. Cambia esa chatarra y puede que así acepte tu invitación algún día.

Enviaré la ubicación al panel de tu auto. Espero que tengas un buen día. –Rió burlesca antes de cortar la transmisión.

-Como si el mugroso salario me alcanzara para cambiar de auto. –Bufó.

La escena era una habitación en el último piso de un departamento. Se encontraba cerrado con cintas y era custodia por dos policías. Dentro apenas una persona encargada de investigar. El aire putrefacto era agobiante. Casi era necesario el uso de mascarillas.

-Detective Conor, esperábamos su llegada.

-Expliquen la situación. –Se abrió paso hacia la habitación.

-La victima es Edward Mackenzie, veinticuatro años. Soltero. Pasaron seis días desde su muerte. Vivía de las apuestas a juzgar por los mensajes que acumularon en su contestadora. Tiene un historial delictivo traficando armas e implantes robado. Trabajaba para alguien, pero su identidad todavía es desconocida.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Aug 28, 2023 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Codigo: EnigmaWhere stories live. Discover now