Hace mucho tiempo hablando desde la existencia del todo, se crearon varios planetas, en esta historia hablare sobre el planeta alfa, unos de los primeros planetas en ser creados, por lo tanto esta "raza" evoluciono de formas diferentes a la humana, los animales desarrollaron una inteligencia razonable, el problema es que no había una raza fuerte o que mandara a todas, así que se decidió que, al principio de todo el mundo se dividiera en dos supercontinentes, uno donde solo convivieran animales carnívoros y en el otro herbívoros.
Al principio de los tiempos, coexistían los grupos por separado, casi ignorando que existieran las otras especies a excepción de las grandes razas que decidieron que para que puedan coexistir en el mismo mundo había que "trazar" un límite que a ni uno de las razas se les permitiera cruzar. Pasaban los años y ambas especies empezaron casi a olvidarse que existieran entre sí, creciendo y evolucionando por separado manteniendo el límite de que se habían autoimpuesto los jefes de cada raza.
Habían pasado casi un milenio y pocos se acobardan que existían otras razas llegando al punto que casi pensaban que eran solo fantasías, pero una escasez de comida entre el grupo de los carnívoros se hacía cada vez más evidente, al dividir el continente entre razas dominantes, evitaban la interacción entre otras razas, sabían de su existencia, pero la cooperación e intercambio de recursos era casi nula. Mientras tanto el en continente de los herbívoros pasaba algo similar, aunque ellos eran más dóciles y no competían por comida, tenían sus propias dificultades, al no haber razas cazadoras, los animales salvajes eran "peligrosos" para una especie dócil por lo cual cultivar, o salir a explorar era difíciles para ellos, llevando a una baja población, pero con conocimientos autopreservación más fuerte que la de los carnívoros.
Un día, el clan de los grandes felinos se percataron que sus bosques eran silenciosos y la vida salvaje era muy escasa preocupándole al jefe sobre la problemática que tenían, en una reunión con los sabios del clan y el jefe se decidió expandir, invadir o incluso recurrir al canibalismo para que los más fuertes sobrevivieran, pero de repente un guardia interrumpió la reunión:
-guardia: *se arrodilla* jefe de clan le traigo un informe, un mensajero del clan de los caninos y uno del clan de los cazadores alados piden una audiencia urgente con usted.
- jefe de clan: dos mensajeros y de dos razas diferentes, esto no puede ser real, díganles que pasen aquí con mis consejeros, si vienen a invadir mis tierras pensando que son dos, les mostrare que aquí poder no hace falta.
-guardia *se levanta abruptamente* enseguida jefe de clan
Mientras el guardia se iba uno ensordecedor silencio se apodero del ambiente, mientras pasaba un lobo de pelaje gris oscuro en conjunto de un águila real mostrando su postura y altura poco vistas en su raza. El líder de clan era un león con una melena muy oscura mostrando su pose de forma intimidante, su presencia era más imponente que todos los demás, pero ni el lobo ni el águila se inmutaron.
Lobo: usted debe ser el jefe de clan y por lo visto en el camino sufren lo mismo que nuestras razas
León: ¿ah sí? Y, ¿Qué problema es ese?
Águila: evidentemente la escasez de comida y la flora que esta creciendo a tal punto que parece una invasión a nuestros clanes.
El león solo se quedó escuchando sin mencionar ni una palabra.
Lobo: perdón por la tardía presentación mi nombre es Weerewolf de clan de los canes y el más fuerte de la colonia ojos de luna.
El león algo asombrado
León: ¿ojos de luna?
Weerewolf: creo que comprende la importancia de que esté aquí, soy el lobo más fuerte y pata derecha del jefe del clan de los caninos.
