Un día normal en la preparatoria Jherez, Emma Anderson, la chica nueva, comenzó a vagar por los pasillos de la secundaria en busca de su casillero...para su mala suerte su casillero estaba al lado de el adolecente travieso de Jherez.
Ese chico era conocido y muy famoso por robarse el corazón de todas las jovencitas mas sexys de la preparatoria, sea cual sea su edad, pero se debía reconocer que detestaba las relaciones serias. Él no rogaba, él hacia que le rogaran.
Es el centro de atención, el niño malo, con reincorporaciones cada dos semanas por su mal comportamiento ¿Que por que no lo explusaban? facil, su padre es un rico empresario que pensaba que pagando un colegio tan prestigioso como lo es Jherez iba a lograr contribuir en algo a la pobre madre de sus hijos. A quien había cambiado por una mujer modelo de 45 años de edad. Como si el dinero lo fuera todo, pero que idiota.
Emma se dirigió a su casillero el numero 09, al encontrarlo algo la distrajo, fue el casillero de al lado, el 10. Logro llegar a ver como sobresalia de el mismo un par de sobres, pero no la entretuvo lo suficiente como para preguntarse de que se trataban.
Mientras ella guardaba sus libros y entre otras cosas solo pensaba en lo molesta que estaba, el cambio de colegio y la discusion con sus padres esta mañana la teninan cansada.
Al cerrar la puerta se encontró con un chico con una porte bastante seguro y confiado. Caminaba sin ninguna preocupacion en direccion al casillero del cual Emma estuvo mirando hace unos instantes.
El chico al abrir la puerta vio como cayeron al suelo aquellos sobres, sin tanta importancia los tomo y entre las tantas cosas que habian se asomo una lenceria blanca de encaje.
Emma no se esforzo mucho por disimular su mirada algo divertida. Y él por supuesto que la noto.
─ Son cosas de todos los dias, no te sorprenderias de pensar en la cantidad que tengo de estas ─ dijo reposandose en su casillero.
─ Que idiota ─ respondio blanqueando los ojos.
─ Que va. Y tu nombre? ─
─ Ni siquiera te conozco, y piensas que te lo dire? ─
─ Ahh que no, obviamente sabes quien soy pero esta bien, tambien me gustan las dificiles ─
Y ahora le coqueteaba? Emma solo lo ignoro y se volvio camino a su nuevo salon.
Resulto llegando a la clase de Literatura, materia que Anderson iba desaprobando, último trimestre, definitivamente un total desastre.
Momentos después comenzó a sonar el timbre, eso indico que era hora de ir a clases.
Ya dentro de su clase Emma escogió un banco en el medio, por las filas del costado dónde por coincidencia estaba a su lado el alumno estrella...
La profesora de Literatura, Jenifer, hablo y hablo, lo cual aburrió al instante a la chica quien ya estaba recostada en su ante brazo profundamente dormida. Y al tiempo sin darse cuenta la hora ya había finalizado...
─ Señorita Anderson, podría quedarse un momento antes de salir al receso, necesito hablar con usted ─ la despertó la profesora la cual estaba acompañada de un chico.
La maestra Jenifer había advertido a la chica ya que por lo visto sus calificaciones no eran las mejores, al contrario, por lo que le había designado un tutor, y si, era el joven que la acompañaba.
─ Elizabeth él es Bill Kaulitz, tu tutor temporal. Espero que puedan llevarse bien y asi lograr salvar el trimestre ─ finalizo haciendo una expresión de aceptación en su arrugada cara.
Emma asintió y se marcho sin mas.
El pelinegro comenzo a seguirla a paso rapido por la cafeteria mientras ella seguia sin prestarle atención.
Este se le acercó plantandose al frente de ella.
─ Hola, un gusto soy Bill Kaulitz, y tú eres...Anderson ─ se presento.
─ Emma es mi nombre. Un gusto Bill ─ correspondió.
─ Asi que elegiste esta preparatoria, y que fue lo que te atrajo? ─
─ Te mentiria si te respondiese, realmente estoy aqui por obligación ─ rio.
A lo cual el chico se la sigio.
─ Ya veo...Creo que deberíamos empezar a trabajar la proxima semana, y por ahora conocernos un poco ─
─ Bueno, estaría bien como tú dices ─ le contestó la chica.
─ Okey, entonces nos vamos juntos hacia mi casa hoy? ─
─ Bueno, estoy libre así que si. En fin ire a ver un poco el menu de hoy, muero de hambre ─ se despidió la joven.
Bill asintió, y luego los chicos se separaron, cada uno por su lado.
Pero ellos no sabian que a lo lejos una persona sentada con su grupo disfrutando del desayuno los observaba muy entretenido.
(...)
Luego de sus clases en la preparatoria el pelinegro busco a Anderson para irse juntos.
Asi es como Bill y Emma comenzaron a caminar juntos por el asfalto en camino a la casa del Kaulitz, la cual quedaba a poca distancia.
Cuando llegaron a la casa, este abrió la puerta y entro, junto a el seguido la joven.
Emma se sintio algo inquita al principio, la idea de estar en la casa de un desconocido la puso algo incomoda.
─ Tranquila puedes pasar y ponerte cómoda, como si fuese tu casa ─ le hizo un ademán.
─ Hemos llegado! ─ anuncio Bill.
Desde lo lejos, especificamente la entrada, se veía la madre del joven bajar las escaleras...
─ Buenas tardes, un gusto jovencita, soy Clara la madre de Bill ─ sonrio tomando las mejillas de Bill, quien solo contesto con una sonrisa y blanqueando los ojos ─ Diculpame, no pregunte...cual es tu nombre? ─
─ Un gusto Clara, soy Emma, Emma Anderson ─ habló la chica
─ Mamá ella es una compañera nueva del colegio, me designaron como su tutor y la traje a casa para que nos conociéramos ─ hablo Bill sonriendo.
─ Ya veo, bueno un gusto Emma, será divertido verte seguido, eres muy dulce ─ contestó la mamá del Kaulitz ─ Siéntete cómoda, si necesitan algo o si tienen hambre avísenme ─ consejo Clara siendo amable.
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Holaaa, nueva historia, se me brillo la cabecita anoche y de la nada comencé a escribir estó, espero que les este interesado, nos vemos en el próximo capitulooo.
(Recuerden, pueden seguirme, votar u comentar cualquier opinin)