baile de antifaces

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y ahí estaban dos almas gemelas, únicas en su tipo.
su pelo rizados y oscuro como la noche, en ese vestido azul cielo anochecer, haciendo resaltar su piel aperlada , y con antifaz azul, irreconocible para todos, excepto para el, para el ella era incomparable, en su mundo rodeaba al rededor de ella como si del sol se tratase, el fruto de su felicidad y su misma perdición, sabía que era ella ¿ como no reconocer a su estrella del anochecer?

y fue directo a ella, sin dudar en cada paso que daba, impulsivamente, todo a su al rededor no le importaba, era ella y mil veces ella, su única estrella en el cielo.

ella estaba distraída viendo si reconocía alguien, aun que era algo un poco imposible pues todos se escondían tras ese antifaz.
el suavemente postró su mano en su cintura, haciéndola espantar, ella desprevenida volteo, y se paralizó, sabía que iba a estar ahí, pero no esperaba que el se acercara, estuvo toda la noche mentalizando se, pues el miedo de salir dañada la atormentaba y era algo que ella no podía controlar, pero con el era diferente, como no iba a reconocer sus ojos océano, mirarlo era como tener un viaje largo en bote viendo el azul cristalino del océano y aun que no sabía que había más haya, no dudaría en ningún segundo en nadar a la profundizas donde la luz no llegaba y ver cada misterio qué oculta, y su pelo castaño qué amaba como brillaba cuando la luz se lo topaba y ese lunar alado del labio, supongo que era demasiado obvio que era el, o no? .

qué raro, era casi imposible reconocer a alguien con antifaz, pero para ellos dos eso no los detenía, se reconocerían a millas de distancia, o con solo el olor de su perfume, ellos podrían verse a través de esa máscara, sabiendo quienes eran en realidad y esos en vez de espantarlos, les gustaba.

rápidamente el asombro se fue y solo le dio una sonrisa, y el solo podía ver sus ojos miel oscuro y el brillo qué desprendía de ellos, si antes tenía duda de que ella fuera a la persona a la que se acercó con tanto apuró , ahora no cabe duda, como confundir esos ojos, y la transparencia de ellos, le gustaba como lo miraban, le gustaba su mirada y la forma en la que con ella decía más de mil palabras, le gustaba el brillo de estos y como podía ver a través de ellos un universo completo, se perdía como astronauta en el espacio, podía ver ese color miel qué se escondía, pues aun que todos pueden ver sus ojos y decir, son cafés oscuro, el pudo ver que no era así, que eran más claros de lo normal, amaba como su mirada hacia qué su corazón se acelerada, y de algo estaba de acuerdo mataría por tener todos los días esa mirada y destruiría a cualquiera que intentará apagarla o quitarla, por que ella lo miraba de una forma en la que pocos lo hacían, pero aún no lograban descifrar la pieza clave de esa miradas.

y ahí es cuando sus miradas se cruzan, las almas gemelas se presentan en diferentes formas, pero a ellos, tenía algo diferente a cualquier pareja bailando a su alrededor, su lenguaje del amor no es muy común y es poco visto, hay que ser inteligentes para captarlo, la mirada, el lenguaje del amor de la mirada, no se decían nada pero a la vez se decían mucho, dicen que los ojos son las ventanas del alma, no sabían que eran pero si sabían que no querían irse de su lado, el quemaría mundos por ella y ella nadaria profundidades para encontrarlo, el brillo de sus ojos lo decía todo, la forma en la que se miran, era mágico, era amor.

-Hola-dice ella sacando una corta risa nerviosa

-Hola-dice el aun perdido en el miel de sus ojos

se hizo corto silencio a causa de que el no podía dejar de mirarla, pagaría billones por el retrato de su mirada.

-qué? - dice ella confundida pues el no dejaba de mirarla y eso hacia qué su nerviosismo aumentará.

-nada-decía al fin dándose cuenta de que casi tendría que traer una cubeta para la baba derramada.

y por fin los dos salieron de su pequeño mundo y vieron al rededor como la gente disfrutaba del baile, así que el le extendió su mano esperando a que con suerte ella aceptará bailar, aun que sabia que a ella no le gustaba, pues como decía ella su sentido de baile salió algo mal hecho.

Ella un poco asombrada mira su mano, y por primera vez dejo de sobrepensar y acepto, pues aun que bailar no era su mejor cualidad, quería hacerlo con el, se sentía segura con el, así que los tropiezos y los pisotones a ellos no les afectaban, por que estaba juntos, por que se tenían uno al otro, sobra decir que sus miradas nunca se desconectaron, miradas de amor.

y tal vez en un futuro ellos puedan contar abiertamente qué veían en las ventanas de sus almas.


Tal vez si o tal vez no.

escenarios creados en mi cabeza Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora