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Las calles de tokyo tienen un horario, siempre suelen estar en su máximo, pero cuanto más al 100% estan es en la noche. La gente cree que al vivir en el siglo 21 ya no existen las llamadas "antiguas costumbres", la pasión de todos y cada uno de los adolescentes de familias poco adineradas, siendo aun mas claros, las bandas. Organizaciones de gente peligrosa, obviamente depende de con quien te cruzes o no puedes perder tu billetera o la vida.

A lo que quiero llegar con todo esto es a que, en la noche en el máximo explendor de la ciudad, es cuando toda la magia ocurre.

Tengo el conocimiento suficiente de todo esto al nivel de que con una sola mirada puedo distinguir las personas de cada banda. Mi amplio conocimiento me ha salvado mas de mil veces de ser victima de alguna banda, muchas de ellas actualmente se dedican unicamente a acosar a chicas o humillarlas algo asqueroso y cobarde por su parte, pero no a todos se les puede tener cogidos por los huevos.

Vivo en mitad de tokyo junto a mi compañero de piso, por lo que se de lo que hablo, digamos también que me junto con gente poco recomendable a los ojos de unos padres, pero con gran corazon y sentido de la lealtad. Se suele generalizar mucho que los delicuentes son viles, agresivos, desconfiados y violentos, sinceramente no pienso defender eso ya que he visto con mis propios ojos que muchos más de los que creen son leales, con honor y grandes sueños. Nadie nunca se ha preguntado ¿por qué son así, que es lo que tuvieron que sufrir para ser tan conflictivos? me toca mucho los cojones ver como los desprecian, asi que desarrolle una especie de asco o repelencia hacia todo tipo de gente que no fuera poco recomendable

Que se puede decir, a situaciones desesperadas, medidas desesperadas.

- ¡Que día de mierda, joder!- me acababa de rechazar el tio mas buenorro que he visto en mi vida, y la excusa que me dio "es que soy gay", me cago en todos mis muertos y eso no es lo único, en el instituto me dieron un ultimatum, debido a que volvi a pelearme con una paya de clase, perdí mi dinero en una maquina expendedora QUE NI COMIDA ME DIO y para colmo tengo unas ganas de pegarle a la tía que me lleva siguiendo desde hace una manza, que me tiemblan las manos por contacto. Sin girarme- A ver paya he tenido un día de mierda, asi que porfavor, porfavor largate y dejalo estar, no se que coño te he hecho, pero por tu bien, dejalo estar- me gire para poder ponerla cara y me sorprendí, la hija de puta estaba buenísima, se notaba que era una pija de mierda, pero la belleza es la belleza, ¿No?..

-Te follaste a uno de mis clientes, puta zorra de mierda, aun no sabes las normas, lo que es de otros no se toca y tu me has tocado mi dinero, TE VOY A MATAR- la diosa saco de su bolsito de mano una navaja del tamaño de un dedo índice y ¿que hice yo?, reirme, reirme como una esquizofrénica

-jajsjajjajajajajaj, con eso piensas matarme amor, creo que la que va a morir hoy no voy a ser yo. Te avisé bellezón te dije que lo dejarás estar, pero me has acabado de cabrear- me dirijí hacia ella, con cuidado la quite la navajita, contra mi no tenía oportunidades, ni siquiera con una puta Glock. La miré a los ojos y ...-Tienes la suerte de que te vaya a matar una chica como yo, recuerda que el angel caído te hizo esto- y le dí un puñetazo, rompiendole la perfecta nariz que tenía, ella cayó al suelo yo me subí encima suya y le comence a repartir puñetazos por la cara hasta que me harte, le dí una ultima patada para terminar de saciarme y me largué

Creo que al convivir con delicuentes 24/7 algo se te pega, andé hasta mi casa, mientras llamaba a una ambulancia para que antendieran el desastre que arme. Al rato llegue por fin a mi piso, saqué las llaves y abrí la puerta y como era de esperarse, fue poner un pie en el suelo y el ya salía de donde fuera que estuviera escondido- T/N!!!, joder hija de puta hasta que apareces, tengo buenas noticias-para al instante en cuanto me vio del todo y le cambió la cara al completo.

-keisuke deja de poner esa cara, como si nunca me hubieras visto con sangre decorando me bello cuerpo-le guiñe el ojo y me fui a mi cuarto a cambiar la ropa que se me habia manchado en aquel pequeño desliz de rabia.

-primero bajale dos pisos a tu ego y segundo le dejaste respirando cuando te fuiste como te enseñe ¿no?-me habla a traves de la puerta de mi habitacón mientras yo buscaba que ponerme.

-a ver viva está, creo - dije en un susurro- llamé a una ambulancia en cuanto me alejé asi que esta todo bien- de repente el entro a mi cuarto agitado

-t/n, dime que no pegaste a una chica

-baji pegue a una chica- le dije con el mismo tono de preocupación que el me dirijió

-no te burles, sabes lo que haran draken y mitsuya cuando se enteren, me van a cortar los huevos por no haberte tenido vigilada- le mire mal y después volvi hacia mi busqueda de ropa limpia.

-si ya has terminado de hacerte caca encima sal de mi habitación, estoy en ropa interior!- me gire a mirarlo de nuevo y el simplemente se sonrojo- a menos que quieras pasarlo bien d~dady- me mordí el labio y depués de eso, acto seguido y como si de flash se tratase se largo de mi habitación- siempre funciona- pense en alto

Conocí a baji keisuke con 3 años de edad, eramos vecinos y nuestros padres conocidos, pero vecinos de los buenos, de los de puerta con puerta, viviamos en las afueras de Yokohama. Siempre me lleve bien con él debido a su carisma y rebeldía, el me llamaba la atención de la mejor forma.

Pero todo lo bueno acaba y él se terminó mudando, fueron los 10 peores años de mi vida, mis padres me llevavan todos los días a un spiquiatra debido a que nunca me junté con ninguna chica, era muy rebelde, me gustaba vestir en ropas holgadas (consideradas de hombre), pero la gota que colmo el vaso fue que mi padre empezo a despreciarme y tratarme mal ya que le dije que nunca me casaría, algo muy importante en la cultutra japonesa por parte de las hijas. Asi que me escapé de casa ronde por todas las calles de tokyo pidiendo y mendigando hasta el día de mi once cumpleaños.

Estaba hambrienta ese día no había podido comer nada, andé por las calles con la atenta mirada de la gente encima hasta llegar a un callejón, en el había dos grandes máquinas espendedoras. Decidí intentar sacudirlas o darles patadas, por si dios me quería y caía algo de ellas, pero no fue el caso, asi que me senté allí durante horas.

Horas después apareció alguien en el callejón, era un niño diría que de mi misma edad, pero muy alto, vestido con un chandal rojo, rubio y con un pendiente en la oreja, lo que significaba que era un delincuente, ¿pero tan pequeño?.

-ey niña estas bien?- me preguntó el rubio, yo solo pude asentir, ya que del hambre no me salían las palabras.

-veo que vives en la calle, cierto?- volví a asentir un poco asustada ya que el niño me intimidaba- te vi rondar el otro día mendigando, has comido algo hoy?- negue con la cabeza y después le diriji la mirada, por primera vez desde que me habló

-bien entonces espera un poco, si?- el saco unas monedas de su bolsillo y se dirijió a las máquinas a comprar algo, volvio con la mano derecha ocupada sosteniendo una bandeja con carne y la izquierda con una bebida que parecía refrescante- toma todo tuyo come tranquila- el me sonrió y me dio la confianza suficiente como para en dos minutos comer y beber todo lo que me dio

-gra *tosi recuperando la voz* gracias- le sonrei como el hizo conmigo y me levante- como te pago esto?, no llevo dinero

-no porfavor tranquila, fue un regalo si?- le agradeci de la misma forma, le hize una reverencia

-bueno creo que volveré a mi casa ya, quieres venirte conmigo?, supongo que no tendrás hogar- le negue apenada y el hizo un gesto de comprensión- bueno yo soy ken riuguji- me extendió la mano y yo le correspondí

-yo soy t/n a secas- le sonreí y fui con él a su casa

De esa manera conocí a Draken un chico sin padres, que vivía en un burdel, el me enseñó todo o casi todo lo que se de las normas de la calle y bandas, me enseñó a pelear, me presentó a sus mejores amigos, lo que hizo que me reencontrára con baji y conociera a el famoso mikey. Al tiempo me metió de cabeza a la toman, acabando como capitana de la segunda división con vice-capitanes a takashi mitsuya y hakkai shiba a mis 17 años de edad.

Por lo que bueno, se puede decir que fue un giro radical hacia mi vida.

Sanzu x t/n /// Adicto a tu sabor ///Stories to obsess over. Discover now