Hellooo. Debes haber visto Guardian o leído el libro para entrar en contexto.
Encontré este fic en una carpeta del 2020 y me llevé La Sorpresa, así que decidí publicarlo (mi primer fic). Normalmente sólo leo, la escritura me resulta difícil y se me complica aún más porque soy muy criticona, pero bueno. Aquí va.
Si les agrada subo la segunda y última parte. Es cortico.
Sin más... A lo que vinimos💫
___________________________________________
Guo se levantó temprano ese día a pesar de tener trabajo en horas de la tarde. Eran las 7 AM.
Después de asear su rostro y dientes se dirigió a la cocina tarareando. Era el primer 14 de febrero que se sentía emocionado.
-¡Oh! Guo. Acompáñanos en la mesa. - dijo su tía al verlo.
- Hm buen día tía, tío - saludó, mientras tomaba asiento un poco renuente al frente de su tía y al lado de su tío.
Se había levantado sin hambre, quizás atribuido a la emoción por lo que haría ese día. De hecho no había podido dormir bien. Es como cuando tienes un viaje escolar y esperas con ansias el día y la hora para que comience. Bueno, no es como si Guo se haya sentido feliz por salir a un viaje escolar, después de todo era muy torpe para que algo bueno quedara de ello.
-Pensé que te darían el día libre - comentó su tío.
-Oh no. Iré a trabajar a las 2:00 PM.
- Estos días has estado trabajando muy duro y hasta muy tarde. Debes cuidarte, podrías dormir un poco más.
- Está bien tía, disculpe por preocuparla. Descansé lo suficiente.
Los tíos de Guo seguían preocupándose por el trabajo que realizaba. Pero lo aceptaban con resignación pues nunca lo habían visto tan motivado con algo. El joven agradecía infinitamente por los tíos que tenía.
- Y dime pequeño Guo. ¿Vas a realizar algo especial el día de hoy? - la mujer miró pícaramente entre su tío y él.
Ambos hombres la miraron confundidos.
- N-No sé de qué habla tía.
- Vi unos ingredientes para hacer chocolate en la cocina. ¿Son para Meifeng? - Meifeng es la mujer con quien sus tíos le hicieron una cita.
Guo casi se atraganta al escuchar la palabra chocolate – em… yo, no. Es decir, no son para ella. Digo...
- Cariño déjalo en paz. - interrumpió el hombre a lo que la mujer no hizo caso.
- ¡Oh! ¿Entonces para quién son? ¿Conoces a alguien más y no nos habías dicho? - la mujer puso su mejor cara de indignada. El señor compadeció a su pobre sobrino.
- Y-y-yo, no es para nadie, digo, si es para alguien, pero... e-es para mis compañeros de trabajo. - Lo cual no era mentira aunque tampoco toda la verdad.
- ¿Es así? Bueno, te ayudaré a conseguir a quién dárselo la próxima vez.
Los dos hombres hicieron una mueca y se miraron.
Cuando terminó su desayuno, el pequeño Guo casi corrió (huyó) a la cocina. Negó a la ayuda que le ofreció la empleada de la casa, sacó su libreta donde anteriormente había escrito la receta para hacer un delicioso chocolate y se puso manos a la obra.
El resultado fue bastante bueno, y las figuras de los moldes que compró hacían que se vieran mucho mejor. Guo estaba feliz, a pesar de que al final la señora sí tuvo que ayudarle un poco... Mucho.
Eran las 10:30 AM cuando terminó de acomodar los chocolates en las cajas. Eran dos, una grande dónde había bastantes chocolates para todos sus compañeros de trabajo y otra más pequeña. Se sentía nervioso cada vez que miraba la última. Le daba un "no sé qué" en el estómago.
Decidió hacerle caso a su tía y se fué a recostar un rato a su habitación. Realmente se sentía aún un poco cansado, y es que los últimos días habían sido bastante movidos.
------
Era la 1:30 p.m. cuando El pequeño Guo despertó por segunda vez ese día. Al mirar la hora casi le da un ataque al corazón. Corrió al baño, tomó una ducha súper rápida, se vistió con lo primero que encontró, tomó las cajas de chocolate y corrió hacia el número 4 de la Avenida de la Luz.
Estaba considerando seriamente en hacerles caso a sus tíos y comprarse un auto.
------
Llegó 10 minutos tarde y no sabía si era bueno o malo, pero no se veía ni un alma en el lugar.
Dejó su bolso en uno de los muebles y las cajas de chocolate en la mesa principal.
- ¡Ahh! – Al voltear el pequeño Guo se encontró de frente con Da Qing en su forma humana.
El gordo minino se burló y subió a la mesa en su forma felina. - Huele bien. – Rasguñó la caja pequeña.-
-Oh no, no puede comerlo. – Advirtió Guo tomando rápidamente la pequeña caja y abrazándola como su fuera su vida. Da Qing ahora rasguñó la caja más grande.
-Llegas tarde - Zhao Yun Lan apareció repentinamente. El menor evitó con todas sus fuerzas exaltarse y miró con nerviosismo a su jefe quien se sentaba en la mesa, quitaba a Da Qing de la caja la cual abrió, sacó un chocolate con forma de gato y se lo comió sin más.
– Hmm, no está mal. – Comentó comiendo otro con forma de serpiente.- No creas que esto evitará que te descuente el sueldo. – El pequeño Guo lloró internamente.
- ¡Ey, El pequeño Guo trajo chocolates para todos! – Gritó Zhao Yun Lan. Lin Jing y Zhu Hong aparecieron como arte de magia y en unos segundos quedaba menos de la mitad.
-¿Por qué tienes otra caja de chocolate pequeño Guo? – El astuto minino dijo como quien no sabe. Amaba molestar al menor.
El joven se puso rojo, casi como una manzana.- N-no es nada. – dijo con nerviosismo al tener la mirada de todos encima.
- Zhao Yun Lan increíblemente lo ignoró. Hoy no estaba con ganas de molestar al chico. – El viejo Chu no ha llegado.- dijo burlonamente. Ok, no pudo evitarlo.
YOU ARE READING
For Valentines
FantasyGuo quiere expresar su amor. ¿Será bien recibido? Chu Shuzhi x Guo Changcheng
