Bienvenidos a mi mente... antes de narrarles esta historia, me gustaría presentarme: Me llamo Adhara, soy la arcangélica encargada de la legión Dorada de ángeles (su general), creada por nuestro Dios supremo para portar y cuidar del fuego eterno que es lo que crea nuestro universo y por supuesto, nuestra existencia... se me tiene prohibido bajar al primer cielo a acompañar a mis hermanos mensajeros a hacer las vigilias para los humanos (cosas de jerarquía), sin embargo para el siglo XXI sentí una gran atracción por ver el trabajo de mis hermanos, ya que aquí en el 7mo cielo todo siempre estaba en orden...
Me escabullí entre los pasajes de las dimensiones bajando por todo el paisaje de nubes y éter hasta llegar a nuestro preciado y hermoso 1er cielo. Al llegar, mi hermana Anthe me reconoció y abrió sus ojos como platos, sin embargo, disimulo y me pregunto:
Anthe: ¡Adhara! ¿Hermana que haces volando en este cielo tan bajo? ¿Paso algo?
- Adhara: ¿Pasar algo? ¡Ja! Ojalá sucediera algo en el 7mo cielo... pero no, no sucede nada, solo vine a ver como es estar aquí...
- Anthe: ¿a qué te refieres con eso? Si el Padre supremo llegase a enterarse, se enfadaría, tenemos reglas y protocolos Adhara, no somos como el hombre, no tenemos libre albedrío, pones en riesgo todo en los cielos.
- Adhara: deja de ser tan dramática Anthe, parece que el estar tan cerca de los humanos te ha vuelto muy sensible, tanto como ellos... solo veré como trabajan, prometo no causar problemas.
- Anthe: (suspira) bien! Pero solo por hoy, no quiero problemas, aparte de que tienes suerte de que nadie más que yo te ha reconocido.
- Adhara: jajaja como pueden reconocer a alguien que jamás han visto y tranquila Anthe, ¿qué puede pasar?
- Anthe: Suspira...
Caminamos a una gran sala que nos daba acceso a grandes lentes de visión, para poder observar a cada hombre que se encontraba en la tierra, había demasiados ángeles atentos a sus humanos custodios... algunos tenían un trabajo fácil y otros un poco bastante difícil, sobre todo aquellos que siempre tenían que mantener contacto con los caídos, ya que cada humano tenía un ángel custodio y un caído custodio...
Esas comunicaciones se volvían demasiado complicadas, por razones que son obvias y ustedes pueden entender...
Ese día transcurrió bastante movido para mí, pero bastante normal para ellos, el día fue pasando y yo me sorprendía con cada cosa que observaba a través de las lentillas visuales... cuando decido cambiar de lentilla para observar otra vida, me encuentro con un hombre de unos veinte y tanto, muy alto, blanco, de cabello negro y ojos marrones, algo en mi mirada chispeo y una sensación en mi pecho se despertó... (el hombre le llama ansiedad), separe mis ojos de las lentillas y decidí volver al 7mo cielo.
Anthe: ¿Adhara estas bien?
- Adhara: ¿eh? ¡Ah! ¡Si! ¡Si! Solo que me sorprendí jajaja, supongo que es algo normal...
- Anthe: ¿segura? Adhara las vigilias muchas veces son complicadas, el hombre actúa sin pensar en la mayoría de los casos, por eso padre mantiene las jerarquías en sus posiciones, no recomiendo que vuelvas a venir aquí, puedes decepcionarte, así como lo hizo tu hermano...
- Adhara: ¿mi hermano? ¿O nuestro hermano?
- Anthe: Adhara, solo olvida lo que has visto hoy y ve a tu lugar, padre debe estar buscando a la general de su ejército personal.
- Adhara: Anthe, creo que deberías practicar lo que nuestro padre supremo nos enseña, el perdón... hay un temor en ti que me dice que guardas cierto pensamiento de nuestro hermano, el cual no lo has sacado de ti y eso no es de ángeles, no se nos permite sentir así que te recomiendo que pienses muy bien lo que dices la próxima vez, puede que padre se dé cuenta y quiera mandarte a la celda de fuego...
- Anthe: (nerviosa) Adhara perdona, yo no quiero... no quiero tener problemas con padre y mucho menos contigo (baja la cabeza y traga grueso).
- Adhara: ¡eso espero!
Alcé mi capa y seguí el camino para subir al 7mo cielo y mientras lo hacía, pensaba en los ojos marrones de ese chico llamado Enif; al llegar a la entrada del 7mo cielo me encontré con el rostro de mi otro hermano "Miguel" estaba muy enojado, con sus cejas muy fruncidas, yo sabía que estaba en graves problemas.
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El Corazón De Un Ángel
FantasyEn el Séptimo Cielo, el orden es absoluto y las emociones están prohibidas para los seres divinos. Adhara, arcangelina encargada de la Legión Dorada y custodia del fuego eterno que sostiene la existencia, rompe las estrictas jerarquías celestiales m...
