Los preparativos

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Normalmente soy una persona pacífica con niveles muy altos de paciencia pero...
Tengo 15 años (aunque ya casi 16) me llamo Mía y me gustaría empezar a contar mi historia.

Era domingo por la mañana, mi familia y yo estábamos montados en el coche de camino a mi campo.

–¿Estás seguro de que hemos metido los adornos para el árbol?– Pregunto mi abuela (Carmen) por octava vez en 15 minutos

–Sí mamá, es esa bolsa que tienes al lado– le respondió mi madre (María)

Mi abuela ya está un poco mayor lo cual es normal q se le olviden las cosas normalmente, al igual que las exageradas.

–¡Tengo hambre!– Exclamó mi hermana pequeña Gala (de 4 años) como si no nos hubiéramos enterado las otras tres veces que los lo a dicho

–El perro quiere salir del maletero– Dijo Claudia (mi prima pequeña de 9 años) mientras se escuchaba a nuestro perro Yuki arañar la puerta del maletero.

– Pues que se aguante – Dijo mi abuelo (Rafael),a mi abuelo no le cae muy bien Yuki desde que se enteró que la raza era muy grande cuando crecían, ya , que Yuki es un pastor alemán, a mi abuelo le van más los perros pequeños como los chihuahuas.

–Ya está Yuki, estamos a punto de llegar– le dije a Yuki en modo de consuelo, me asomé por detrás y lo vi al pobre sentado con una oreja para abajó y otra para arriba.

– ¿Sabes que Mimi? ¡En 23 días es mi cumple!– Me dijo Gala emocionada, me lo recordaba todos los días, y aunque todo el mundo me llama por mi nombre, a ella le gusta llamarme así, ya mi me encanta por que es algo muy significativo entre nosotras dos, aunque sea ridículo.

Llegamos al campo, estaba todo lleno de polvo y telarañas, no hemos venido mucho así que era de esperar.
– Puff, esto está fatal – dice mi madre como si nos lo tuviera que afirmar

– ¡No me digas pensaba que estaba limpio! – Dijo Gala.

Nos pusimos a limpiar y salimos un montón de polvo.
Nuestra idea era quedarnos en el campo hasta después de Noche Buena.
                         ***
Una vez puesto todo el árbol nos pusimos a decorarlo con los adornos que nos aviamos traídos.

– Mira mamá– le dice Gala a mi madre para que la viera saltar en la colchoneta elástica.
Esa colchoneta se utiliza desde que nací yo y poco después Claudia, la compraron mis abuelos pensando que era la típica colchoneta no muy grande que podrían poner en su casa, resulto ser una colchoneta de las que se usan para hacer ejercicio que es enorme, la tuvieron q traer al campo.

–Muy bien Gala pero ayúdanos con el árbol que luego siempre quieres ser tu la que pone la estrella–

Me da un vuelco al corazón al oír eso, no podía poner ella otra vez la estrella, mi madre no se atrevería a hacerme esto otra vez , no podía, sabe que eso es algo mío y de mi padre no se atrevería a hacerlo.
De repente me empiezo a marear ya tener náuseas en la barriga, no puede ser así, poner la estrella era lo favorito de papá, me siento en l sillón y me tranquilizo un poco. " respira, inspira" me repito a mi misma una y otra vez. Levanto la cabeza y veo que gala se esta bajando de la colchoneta, mi abuela esta ayudando a Claudia a poner las guirnaldas y mi abuelo y mi madre ya han empezado a poner las bolas, en cuanto gala llega se va a la caga de las bolas y las va curioseando una ir una. Decido salir fuera un rato a que me de un poco el aire y no soy consciente a donde voy hasta q me planto delante de una puerta en la que pone: "cuartel secreto de claras medusas" mas abajo pone: "NO PASAR, serás ejecutado y condenado a muerte" me acuerdo de que lo hicimos Claudia y yo cuando tan solo éramos dos niñas muertas de aburrimiento, le pusimos claras medusas por que claras empieza por c de Claudia y medusas por m de Mía, abro la puerta y se me estruja el corazón al ver que todo sigue como estaba la ultima vez que vinimos, solo que con mas polvo, era y sigue siendo una cabaña que compramos, diseñamos todo su interior y compramos de todo, es como una habitación pero con el techo mas bajo y con un baño incluido.

Doy una vuelta por toda la habitación y me fijo en la cantidad de posters y fotos q hay colgados, me fijo también en que al lado del espejo hay tabla hecha de corcho con un montón de post it y trozos de revista cortados que están unidos por una cuerda y sujetados al corcho por alfileres como los típicos de los cuentos de detective para niños. Me siento

La estrella perdidaStories to obsess over. Discover now