1975: Una historia de un observador.
Me llamo Andrew Carter, y soy lo que los adolescentes de hoy en día llamarían un tipo anticuado, pues el problema es de ellos no el mío.
Yo solía ser un tipo introvertido con mala suerte con las mujeres y un hombre de pocos amigos, no era alguien que estuviera emocionado por destacar en el estudio ni en la vida, esas razones son principalmente lo que me llevara a sentir una fascinación incondicional hacia la musica.
Creo que fue cerca de mi graduación que mis intereses por el sonido y el ritmo de los instrumentos me atraparon en un momento de cambios inmensos, antes solía disfrutar de musica como la de Abba, pero fue en mi primer año de universidad que Pink Floyd me marco con los mensajes de sus más famosas canciones, sobre todo con "Wish You Were Here", "Another Brick in the Wall" etc.
Pero al ser un ciudadano de Chicago me fue imposible ignorar los géneros musicales que serían el Chicago Blues, el góspel y el jazz. Admito que algunos de los sencillos de la época me resultan al día de hoy agradables de escuchar si estoy trabajando solo en mi área de trabajo.
Pero todo cambio un día que escuche de un musical que llevaba el mismo nombre que mi ciudad, apenas escuche de eso investigue y en cuanto pude me compre un boleto de autobús rumbo a Nueva York para ver el musical y debo decir que valió la pena el precio del viaje, y me alegro de haberlo visto el mismo año que acabo la guerra de Vietnam; desconozco si algún militar sin el uniforme fue a ver esta obra, pero agrego que en lo personal esta experiencia repleta de drama fue en su momento un espectáculo único y sublime para los que crecieron al igual que yo con esta musica tan mágica seguramente quedara en sus memorias como un bello recuerdo del ayer.
En cuanto a mi pues cambie mis estudios de administración para estudiar musica, y gracias a esta decisión y luego de algún que otro concierto de Queen o aquella banda llamada Village People cuya aparición junto a otras bandas hizo de la musica disco algo innovador, me gusta lo innovador en lo que respecta a la musica, pero como siempre la crítica nunca perdona.
De vuelta a mi vida decidí volverme profesor de musica y gracias a este trabajo puedo tener la ventaja de tocar cuando quiera los instrumentos de la clase para practicar.
Finalizando mi papel como testigo debería de agregar que el año 75 fue donde múltiples sonidos me motivaron a tener una vida sencilla con la posibilidad de admirar cada día de mi vida a personalidades como Freddie Mercury y a los Rolling Stones, cada vez que Mick Jagger cantaba era espectacular, pero estoy divagando con mis escapadas a las giras. Actualmente con el software de Microsoft los jóvenes componen musica sin problema.
Echo de menos los días en que en la juventud la musica era un escape para la gente y ahora se trata como un medio de trabajo más, espero que haya alguien allá afuera que piense lo mismo que yo, talvez cuando me retire abra una tienda de instrumentos o probablemente abra una escuela de musica.
Puede que sea un viejo a estas alturas de escrito este viaje a la nostalgia de viejas melodías revolucionarias, pero siempre voy a estar comprometido con esta parte de mi vida que hace que cada día al levantarme de la cama sea motivo de diversión para mí.
"Sin música, la vida sería un error". (Friedrich Nietzsche)
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1975: Una historia de un observador.
RandomUna historia corta de un apasionado solitario por el ritmo de una época marcada por los tipos variopintos de la musica. Mas concretamente en el año 1975. Sean bienvenidos a leer esta breve anécdota.
