Translado

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Amy Robers, era una chica que se había transladado de escuela, tratando de dejar atrás todo lo que había pasado en ese lugar, no quería recordar nada de eso, quería empezar de nuevo en su nueva escuela, talvez alli todo sería mejor.
Amy caminaba por los pasillos de su nueva escuela buscando el Aula de su primera clase, tuvo unas dificultades y tampoco pudo preguntarle a nadie así que llegó un poco tarde, entro al salón y todos sus nuevos compañeros se le quedaron viendo, pues no esperaban a alguien nuevo en su grupo, la maestra se acerco a ella pidiendo que se presentara al grupo, pero no hablo, ni una sola palabra, ¿acaso era muy tímida la chica? No lo sabían, Amy empezó a comunicarse con lenguaje de señas, nadie entendía lo que Amy estaba diciendo así que se acerco al pizarrón y tomando un marcador, "Amy Robers" decía ahora en el pizarrón, todos se quedaron callados, ¿acaso era muda? Unas pequeñas risas se empezaron a oír en el salón, la maestra los mando a callar, pero eso no quitaba el hecho de que Amy estuviera un tanto decepcionada, pensando que aquí todo sería diferente.
La maestra le ofreció a Amy tomar asiento, Amy asintió y busco un buen lugar, miraba a sus compañeros de reojo ¿quien será más agradable? Pensó Amy, hasta que sus ojos se toparon con una chica de tez morena y cabello corto, Amy sin pensarlo mucho se sentó a su lado, no podía evitar mirarla de vez en cuando,  la chica era linda así que era comprensible ¿No?

La chica noto que Amy la miraba, ella solo sonrió y la saludo con su mano.

— ¡Hola! ¡Soy Marcy, un gusto!

Dijo la chica de pelo corto y rojo llamada Marcy, Amy al no poder hablar solo saludo con la mano de vuelta mientras sonreía un poco, talvez Marcy pudiera ser su primera amiga, eso la hacía sentir feliz, pero ese no era el momento para hacer amistades, la maestra estaba explicando algo importante en el pizarrón.

La primera hora de clase acabo y todos salieron del aula, exepto Amy que todavía estaba guardando sus cosas, Marcy al notar eso decidió esperarla para que no se quedará sola.
Amy de verdad aprecio el gesto. Ambas chicas empezaron a caminar hacia la siguiente clase, una al lado de la otra, se podía ver la diferencia de altura, Marcy era más alta de Amy, de seguro debe de ser deportista o animadora penso Amy. El silencio que las rodeaba no era incómodo, pero aún así Marcy decidió hablar, digamos que no le gustaba demasiado el silencio.

— ¿Tuviste problemas al encontrar la primera clase?

Amy asintio.

— Bueno... Si por alguna razón tienes mala memoria, yo te puedo esperar en la entrada de escuela para que no llegues tarde.

Amy sonrió y asintio de nuevo, iba por buen camino, si seguía haciendo lo que sea que estaba haciendo lograría ser amiga de esa chica, de Marcy.
Ambas chicas llegaron a tiempo, justo antes de que empezará la clase, se sentaron juntas y de vez en cuando Marcy iniciaba una conversación en la que solo ella hablaba y Amy escuchaba con atención.
Estaba muy feliz escuchando a la chica, a la que ya consideraba una amiga. La clase fue aburrida, no había sorpresa en ello, hasta Amy se habia aburrido y ella no era alguien que no prestará atención o no le gustará la estudiar.

Las horas pasaron y llegó la hora de salida, todos estaban dejando el edificio de clases, felices de dejar ese lugar e ir a su casa y descansar.
Marcy todavía esperaba a Amy a qué guardara sus cosas, y no le molestaba, se le hacía gracioso por alguna razón, Amy termino y se apresuro a salir del Aula. Ambas chicas ahora caminando a la salida, eran unos de los pocos alumnos que esperaban a que los recogieran, Marcy se iba sola, pero al ver que Amy se había quedó parada ahí, decidió esperar junto con ella para que no estuviera sola.

— Bueno.. ¡Parece que hoy fue un día entrenido! Realmente disfrute tu compañía Amy Robers.

Amy sonrió y asintio, tratando de dejar en claro que también había disfrutado su compañía. Los minutos pasaron y por fin llegaron los padres de Amy, ella subió al auto.

— ¡Hasta mañana amiga!

Gritó Marcy para que Amy pudiera escucharla.
Amy sonrió, por fin tenía una amiga, eso la hacía feliz... Amy se quedó pensando, parecía que habia olvidado algo... ¡El número de esa chica! Olvidó pedírselo.. Bueno, el día de mañana lo haría.

Amor Sin Palabras Where stories live. Discover now