En un rincón olvidado del universo, se encontraba el Reino de la Oscuridad, un lugar envuelto en sombras y misterio. En medio de ese reino, había un príncipe cuyo nombre era Orión. Su rostro era enigmático, con ojos penetrantes que parecían contener secretos ancestrales y cabello oscuro como la noche más profunda.
Desde su trono en el corazón del Reino de la Oscuridad, Orión gobernaba con mano firme pero justa. El poder de las sombras estaba a su disposición, y cada rincón de su reino estaba impregnado de una oscuridad seductora y envolvente.
Sin embargo, aunque Orión gobernaba en la oscuridad reprimido por su padre el rey Vesper, su corazón anhelaba la luz que nunca había conocido. Observando desde lo alto de su torre, fijaba su mirada en el Reino de la Luz, gobernado por el Príncipe Radiante del cual no conocía su nombre, cuya luz brillante iluminaba los días y llenaba de calor y vida a su reino.
-muchas veces me pregunto porque no podemos estar juntos como los demás, solo quiero viajar por el universo para poder conocerte y ver esa radiante luz por fin- dijo Orión a un viendo a la torre de ese reino que tanto anhelaba conocer, pero en ese momento fue interrumpido por su padre el rey.
-no puedo creer que estés viendo esa torre aun, no entiendo porque anhelas tanto ir ahí- dijo el rey Vesper caminando hacia donde estaba su hijo Orión y noto como este no despegaba su mirada de la gran ventana.
-¡despierta ya de esos pensamientos Orión !- grito el rey ya arto de los comportamientos de su hijo-mañana te casaras con la princesa del reino de sangre y no puedo permitir que actúes de esa manera tan desagradable- dijo el rey para voltear e irse de la habitación dejando a Orión con una mirada cansada y triste-yo no me quiero casar con esa princesa, no la conozco y no pienso hacerlo-dijo para levantarse y salir de la habitación para ir al jardín a poder tomar un poco de aire.
estando en su jardín se acostó en el pasto en frente de un estanque intentando sacar las palabras de su padre de la cabeza-me pregunto porque no puedo ir a ese reino tan radiantes- entonces Orión pensó en ir a la biblioteca para buscar alguna razón del porque no puede ir a ere reino.
Así que se levanto y con cuidado se dirigió a la biblioteca real con cautela para que ningún guardia lo escuchara y así poder responder su duda sobre ese reino.
Tardo muy poco en encontrar la biblioteca pero se le complicó un poco ya que había bastantes guardias pero el ya sabía como pasar desapercibido.
Ya estando dentro de la biblioteca se puso a buscar algún libro que pueda ayudarle a comprender porque no puede ir a ese reino-¿dónde está? No puedo creer que no encuentre nada sobre ese reino- dijo Orión frustrado por no encontrar nada pero se me ocurrió que tal vez estaba en la biblioteca privada de su padre el rey.
Así que se decidió a ir a esa biblioteca a la que cual nunca se le permite entrar desde lo de su madre hace 17 años.
-padre aún está despierto así que tendré que esperar a que se duerma o esperar hasta mañana para ir cuando esté trabajando aunque tendré que ver a esa princesa- se dijo a si mismo con descontento aún pensando en que va a ser obligado a estar con aquella princesa solo por su reino y las alianzas.
-solo tengo que calmarme, yo descubriré la verdad- digo para salir de la biblioteca y dirigirse a su habitación a dormir y sacarse todo lo malo de su cabeza.
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Nuestro propio eclipse
FantasyA lo largo de las eras, los dos reinos habían coexistido en armonía, manteniendo un equilibrio perfecto entre la luz y la oscuridad. Sin embargo, el destino tenía otros planes para los dos príncipes.
