Capítulo Setenta, parte I: #______

261 24 0
                                        

Vuelve a sonar. Y cuelgo nuevamente. Esto es estresante, ¿no se cansará de intentarlo? Debe darse cuenta que no quiero hablar con él. Aunque estoy convencida que sabe que no le contesto porque no quiero. ¿Por qué sigue insistiendo?. No pienso hacerlo.

No pienso caer en brazos de Carlos nuevamente por dos palabras bonitas.

Me llega un mensaje. De él. Me debato entre leerlo o ignorarle. En las últimas semanas he recibido un mensaje de él cada día, se ha disculpado varias veces por como me trató aquella noche, diciendo que aquello no lo decía enserio pero yo no lo veo de la misma manera, fue un patán, no solo esa noche, lo ha sido en los últimos meses conmigo y estoy jodidamente cansada, así que no merece ninguna respuesta de mi parte. Y no la ha tenido ni tendrá. Sus excusas de porque no fue a verme al hospital tampoco me sirven, si yo le hubiese importado en lo más mínimo hubiese ido, peo no, la prefirió a ella por encima de mi, nuevamente, así que ahora se puede ir a la mierda.

- ¿Por qué no coges el móvil de una vez?- doy un respingón al escuchar la voz ronca de Manuel.

Manuel Salvarote. Mi casi desconocido primo, en el mes y medio que llevo aquí, le veo casi a diario, porque se pasa la mitad del tiempo en casa de Fernanda- mi abuela- y me doy cuenta que es un total entrometido, me ha hecho mil peguntas sobre mi y me tiene de los nervios ya.

Lo miro con atención, para ser familia no nos parecemos en absolutamente nada, todo lo contrario a Lucy, su hermana, somos parecidas físicamente, solo que ella tiene la suerte de estar más bronceada. Peo Manuel no, es castaño rubio, alto-aunque casi todo el mundo siempre es más alto que yo- y de ojos muy claros, es guapo, no lo puedo negar, pero muy pesado. Y le gusto. Porque no ha dejado de mirarme y observarme en estos días. Desgraciadamente es mi primo. Y dos años menor que yo, aunque no lo parezca.

- No quiero cogerlo. - el se sienta a mi lado en la hamaca y espera un explicación más extensa.
- Eres un poco rara, nunca quieres contar nada de ti.
- No hay nada que contar sobre mi- digo e intento sonríe.
- Yo creo lo contrario. Puedes confiar en mi, ¿sabes?- murmura y me roza de una manera más íntima. Arg no.

Lo último que quiero es una relación, realmente me siento bien aquí, estoy cómoda y en familia, hacia tanto tiempo que no sentía algo así y estropearlo enrollándome con mi primo sería un desastre. Y es un asco. Es mi primo, por Dios, ¿Qué le sucede a este chico? Sé que tiene 16 años y estará desesperado por tirarse a alguna, que a los chicos a esa edad les da cierto morbo tener algo con sus "primas lejanas" pero yo no soy una prima lejana. Ni una jodida desesperada para liarme con él. Nunca. Jamás.

- Deja de intentarlo- digo negando con la cabeza.
- ¿El que?- finge inocencia.
- Coquetear conmigo. Soy tu prima a pesar de que no tenemos ese "lazo" familiar- le intento explicar, él asiente con la cabeza.
- Pero soy muy sexy- presume y río con fuerza. Quizá nos parezcamos en la autoestima tan alta. A pesar de que no me adoro tanto como antes o como lo hace él.
- No estas en mis planes- digo y ruedo los ojos. Miro a su hermana Lucy, que esta en la piscina cantando con fuerza una canción del grupo que tanto le gusta. Ni siquiera recuerdo como se llama el grupo, a pesar de que me ha hablado de el mil veces.
- ¿Hay otro chico?- niego con la cabeza- si, lo hay. ¿Quién es? No pregunto si esta más bueno que yo, porque sé que eso es imposible- dice y se señala así mismo, río con fuerza.
- Eres un mocoso presumido.- él finge estar ofendido.
- Así que te han roto el corazón.
- Quizá- hago una mueca, no queriendo ir a ese tema.
- Esta bien, entiendo. A mi también me lo han roto ¿sabes? Bueno, sólo nos besamos un par de veces pero esperaba que llegáramos a algo más. Ahora ella esta saliendo con Marcos, ese capullo se supone que es mi amigo.
- Uh, eso esta mal- digo y él asiente- debes tener cuidado con esos "amigos" y tranquilo, hay mil chicas. Pero yo no seré una de ellas- le advierto sonriendo para no sonar tan dura.
- No pretendo que lo seas, eres muy sexy pero aunque no lo creas no estoy intentando meterme en tu falda. - me explica y ríe. No le creo ni media palabra, pero asiento.
- Bien... -mi teléfono suena con un nuevo mensaje. Lo miro. Es Sami.

"Perraaaaaaaaa! ¿Cómo te va? Tengo muuuchas cosas que contarte."

- Este mensaje te ha hecho ilusión- él sonríe conmigo.
- Mi mejor amiga. - él asiente y entiende que debe irse y dejarme a solas un rato.

Es un buen chico. Por aquí he visto muchos buenos chicos, en realidad. Pero no tengo interés en ninguno. Este es mi tiempo, así que los chicos no están en mi radar ahora mismo. Mucho menos Manuel, eso no.

Aunque no mentiré, espero tener diversión con alguno...

- вυrɴιɴɢ мe. [carlos marco y тυ]Where stories live. Discover now