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ɴᴏᴍʙʀᴇ:
Paris Wick.
Paris es un nombre de origen griego, el cual se puede interpretar como (fuerte luchador), y se recuerda por ser uno de los protagonistas de la épica obra de Homero, La Ilíada, en donde este era hijo de Príamo y hermano de Hector, quien luego de robar a Menelao su esposa Helena, generó la guerra de Troya
Mientras tanto Wick no aparenta haber un significado específico detrás, aunque puede que venga del nombre personal medieval Wicko, una forma abreviada de cualquiera de varios nombres personales germánicos antiguos formados con el elemento wīg 'batalla, guerra'.
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ᴇᴅᴀᴅ/ɴᴀᴄɪᴍɪᴇɴᴛᴏ/ᴘᴀꜱᴀᴅᴏ:
París tiene 17 años, nació el 30 de mayo, siendo de signo Géminis. Nació en Toronto, Canadá donde vivió hasta los 8 años. Antes de moverse a Brooklyn, New York, donde se educaría y establecería como un chico dotado en las artes marciales.
Se sabe que desde la juventud, París perdió la vista a los 7 años debido a una cirugía mal hecha por cataratas, esta terminaría mal dejándolo ciego por completo. Pero a París eso no lo detendría, a el nada le detenía y sus padres se volvieron consientes de ello cuando lo empezaron a ver correr con el bastón por las calles, andar como si nada derrapando, saltando, moviéndose. A París nada lo detendría, ni siquiera una estúpida ceguera.
Con el tiempo (Y un par de veces donde casi era atropellado el puñetas.) empezó a aprender a escuchar mejor sus alrededores, empezó a aprender a medir casi que milimétricamente el avance de las cosas o las medidas. Los patrones, el sonido, su tacto y las matemáticas se volvieron uno de sus mejores amigos para tratar su día a día. ¿Escuchaba un silbido en el aire? Un carro venía a una velocidad alta. ¿Vibraciones en el suelo al despertar? Probablemente el metro estaba pasando en su 5ta vuelta y por ende eran las 9 de la mañana. Si quería reconocer el rostro de alguien, lo tomaba con su previo permiso e iba acariciando, reconociendo parte por parte.
Para los 9 años París ya no era tan hiperactivo, sin embargo seguía teniendo una visión optimista de las cosas, y una necesidad de mejorar inmensa. El ser humano es capaz de sobrevivir cosas que a los animales los llevaría a la muerte, y París es el ejemplo viviente de ello. Con mucha insistencia más un plus de estar castrando a sus padres, lo empezaron a meter en cursos de artes marciales. Mientras que por su parte, París se alejaba de su casa terminando en rincones que claramente un chico de su edad no debería de estar metido. Salía de allí con un par de golpes pero visiblemente contento. Aprendiendo más y más, lo peor era que se le daba a la perfección. Se metía en clases a las que no pertenecía, retando de la nada a quien aparentara ser el estudiante más fuerte o incluso al mismo maestro, empezando a salir victorioso conforme crecía. Si así era sin visión, ahora imaginenlo si la tuviera.