—Que estoy enamorado de ti.
—¿Y eso va a cambiar lo que...?
—Déjame terminar, ¿sí? Yo, Leo, estoy enamorado de vos, Guille. De una forma empalagosa e indescifrable. Estoy aquí, como un simple hombre que siente de esta forma intensa, pidiéndole a un hombre que lo ame de la misma forma. Incluso si eso nos cambia por completo la vida.
Guillermo se quedó de pie, en silencio, el aire en sus pulmones dejó de circular por un momento. Él nunca, jamás, se imaginó que después de las pocas cosas que compartieron y de apenas haber convivido con el omega, este se viera su película favorita y recitara uno de los diálogos más poderosos de la historia.
«El cabrón se vio su película favorita».
Por supuesto que después de eso le dijo que sí.
(—¿Quieres saber a qué le dijo «si»?)
[...]
Julio 2022.
Cuatro meses antes del desastre.
—¿Crees que debemos detenerlo?
—¿Y que nos regañe como siempre? Safo, vas tú si quieres, pero a mí no me llames.
—Ah. Que collón.
—Si, si, todo lo que tú quieras. Pero a ver, ve y dile algo. A ver si muy muy.
Diego siguió mirando entrenar a su padre en el patio, corría de un lado a otro, por suerte los muros de la casa y sus alrededores estaban bien protegidos, el mundo no es capaz de ver el ataque maniático de su padre. Kevin entrena en el gimnasio de adentro, pero a un ritmo más moderado.
Desde que inició el año Guillermo estaba nervioso. Ansioso.
Se ha sumergido en entrenamiento constante que pone nerviosos a sus dos cachorros, ambos lo observan repetir, repetir y repetir. Diego, su hijo omega y el menor, es el que está más ansioso, Kevin como hermano mayor y alfa le dice que es "una cosa de alfas". (Diego está seguro de que miente).
—Ay, ya fue.
Diego se acerca a su padre, va vestido con una camisa descolorida de un partido político y un short negro corto, es mitad de julio, el ambiente se siente bochornoso a las buenas cinco de la tarde como para vestirse bien. Además, en unas dos horas hay partido y es tradición de la manada Ochoa ver los partidos juntos.
—Eh, pa, ¿no crees que ya es demasiado por hoy?
Guillermo apenas se detiene para ver a su cachorro, él juega tímido con su pie en el césped, sigue luciendo como un pequeño perdido.
—Ahorita ya en un rato lo dejo, quiero seguir aprovechando el día.
Diego titubea la respuesta, le sigue costando decir lo que piensa en verdad. Deja a su padre afuera y se mete a prepararse para el juego. La jornada tres termina con este juego y la siguiente empieza en sólo dos días, por desgracia pasará poco tiempo con su pequeña familia en este mes que le dieron de descanso por su ciclo de celo. Al ser un omega que no es cortejado y sin lazo, es peligroso que pase su temporada fuera de su manada.
Guillermo y Kevin dicen sufrir cada que regresa, ya que el celo de un omega no es fácil, pero en secreto están agradecidos pues son los únicos momentos en que Diego puede hablar con ellos de todo lo que le sucede; no importa que después se avergüence y pase días sin hablarles, ellos lo agradecen.
Aunque si los chicos son justos, este sigue siendo el año del mundial, sin contar que se haya retardado por la pandemia de salud hace un año y por todo, comprenden la manía de su padre.
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el castillo del alfa
FanfictionFrancisco Guillermo "Memo" Ochoa Magaña es un portero alfa mexicano. Se desempeña como titular en el equipo nacional y en el equipo de primera división conocido como club América. Es el orgulloso padre adoptivo de dos cachorros desde antes de debuta...
