Cuando te conocí siendo sincera estaba en un momento de mi vida que odiaba a los hombres con todo mi ser, acepté salir contigo porque me dio curiosidad, y desde el primer momento caí como una idiota, esos ojitos, esa sonrisa que me ponía los nervios de punta, puedo decir que ese fue de los días que me sentí más viva que nunca, fueron pasando los días y yo me sentía como en un cuento, lastima que todo cuento tiene su final y no precisamente feliz.
