No tengo ganas de seguir,
no quiero hacerme cargo de mí.
Me gustaría apagarme y ponerme en modo suspendido,
como un ordenador.
Siento el cuerpo pesado,
el cuello apuntando hacia el suelo
y mi ánimo en caída libre.
No tengo ganas de ver más el celular,
sin embargo, lo único que hago es entrar una y otra vez a las mismas aplicaciones,
0 mensajes, nada que ver, solo fotos y videos de personas que no conozco y que no me interesan conocer,
solo vidas perfectas y soluciones perfectas a problemas que no tienen solución.
No tengo ganas de seguir comiendo,
de seguir saliendo a la calle,
de seguir hablando,
hablar solo para que no digan que soy tímida o, peor aún,
muda,
porque eso reviviría traumas del pasado.
Solo quiero estar en silencio,
en calma,
al menos hasta que vuelva a encontrarle el sentido a las cosas.
Sé que volveré a encontrarme,
o mejor aún, me encontraré por primera vez,
porque ya no se trata de reinventarse,
sino de inventarse,
de ser completamente distinta.
Pensé que, cambiando de ambiente, conociendo diferentes personas,
yo cambiaría,
pero sigo siendo la misma,
incluso con unos kilos de más y hablando en italiano,
sigo siendo la misma.
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Muda
PoetryTe invito a este viaje emocional que te llevará a través de una amplia gama de sentimientos como la incertidumbre, la melancolía, la ira, la depresión y la búsqueda del sentido de la vida.
