Capítulo 1: Un nuevo comienzo.

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Hola soy Zoey y esta es mi historia. Os vengo a contar que me cambie de instituto, tengo 16 años y en mi antiguo instituto me hacían bullying, os vengo a contar mi historia, así empieza.
El timbre del instituto sonó con fuerza, anunciando el inicio de un día que para Zoey no era uno cualquiera.
Era su primer día en un lugar nuevo, lejos de las miradas crueles y las risas que habían marcado su pasado. Caminaba con paso inseguro, abrazando sus libros contra el pecho como si fueran un escudo. Respiró hondo. Aquí será diferente, se repetía, intentando convencerse.

Los pasillos estaban llenos de voces, risas y casilleros que se abrían y cerraban con estruendo. A cada paso, Zoey sentía que mil ojos se posaban en ella, aunque en realidad nadie la conocía aún. Una parte de ella quería desaparecer, pero otra estaba decidida a no dejar que el miedo dictara su vida.

La primera sorpresa llegó en su clase de literatura. Se sentó en una mesa junto a la ventana, y justo enfrente apareció él: Diego.
El chico más guapo del instituto, de mirada clara y sonrisa fácil. Cuando sus ojos se encontraron, Zoey sintió un cosquilleo en el estómago que no esperaba. Diego le devolvió una sonrisa cálida, y por un instante creyó que, tal vez, todo sería distinto en esta nueva etapa.

Durante el descanso, Diego se acercó.
—Eres nueva, ¿verdad? —preguntó con naturalidad.
Zoey asintió, sorprendida por la atención.
—Soy Zoey —respondió, con un hilo de voz.
—Encantado, Zoey. Yo soy Diego. Si necesitas algo, puedo ayudarte a conocer el instituto —ofreció con amabilidad.

Zoey sintió que una puerta se abría dentro de ella, un rayo de esperanza. Quizá este sí era el comienzo que tanto había esperado. Pero esa ilusión se quebró de golpe.

Al girar la cabeza, la vio.
Allí, apoyada contra una pared, estaba Clara, la chica que años atrás le había hecho la vida imposible. La misma mirada fría, la misma sonrisa venenosa. Zoey sintió cómo su mundo se tambaleaba. Clara también la había visto, y en sus labios se dibujó esa mueca de triunfo que Zoey conocía demasiado bien.

El corazón de Zoey comenzó a latir con fuerza. Todo su esfuerzo por escapar del pasado parecía desmoronarse en un segundo.
Y, como si el destino jugara con ella, un nuevo obstáculo apareció en su vida: Ben. Alto, serio y con un aire desafiante, entró en escena con paso seguro. Su mirada se cruzó con la de Zoey, pero no había simpatía, solo una chispa de rivalidad inexplicable.

Zoey apenas podía entender qué ocurría, pero algo en Ben la inquietaba. Mientras Diego le sonreía con dulzura, Ben parecía observarla como si fuera un reto, un desafío que estaba dispuesto a enfrentar.

Zoey sintió que su nuevo comienzo acababa de volverse mucho más complicado de lo que había imaginado.

La rompecorazones Where stories live. Discover now