Panadería, Deuda, Mafia y Bebé

110 9 61
                                        

El sonido del vidrio golpeando la pared, se escuchó por el apartamento, el marco cayó bruscamente en el piso junto con los vidrios rotos al suelo.

Finas lágrimas bajaron por la mejilla del doncel, apretó los labios y con rabia se levantó del sillón grande para agarrar la foto que estaba en el piso, rompiéndola en pedazos, soltando sollozos.

-¿Por qué?-Se preguntó el doncel sentándose lentamente en el piso, abrazándose.

¿Eroel por qué, me hiciste esto?

Su llanto se escuchó en todo el departamento.

----------------

Semanas antes.

Fingolfin un hermoso doncel, nacido de una familia acomodada, tenía una humilde panadería en el centro de la ciudad, el doncel vivía de ello. Su pasión por los postres lo hizo abrí ese negocio con el dinero que le había dejado su difunta madre; Indis, unos años atrás.

Su vida era tranquila junto con su novio; un varón llamado Eroel, el amor de su vida, el cual conoció en un restaurante.

La tienda es pequeña, pero acogedora en un buen punto del centro de la ciudad, anaqueles llenos de dulces y panes de diferentes formas y colores, junto a un agradable aroma durante las mañanas que instaba a entrar y averiguar que deliciosos postres recién salían del horno. El decorado era tipo medieval igual que el uniforme, la madera clara y plantas variadas, hacían el lugar extravagante a la vista.

También ofrecían servicios como la venta de bebidas para acompañar sus panes o cualquier dulce esponjoso, la gente le gustaba ordenar café con la especialidad del día, con un ambiente acogedor; música suave amenizando el sitio, degustando los aromas de los panecillos recién salidos del horno y un buen café recién preparado.

Fingolfin se sentía satisfecho ver a las personas disfrutar de su estancia en el negocio que con esfuerzo había levantado.

A pesar de todo, el doncel no se sentía solo. Eroel estuvo a su lado cuando abrió su negocio y lo había apoyado a superar la muerte de su madre, desde entonces, eran una bella pareja que era alabada por los clientes que se habían encariñado con Fingolfin y su carisma al atenderlos.

Pero con el pasar del tiempo, Eroel había comenzado a cambiar, sus atenciones con él se volvieron frías y bruscas, a encuentros en los que el pelinegro le pedía dinero sin decirle para qué lo necesitaba o inventaba una excusas nada creíbles. Al final, Fingolfin estiraba de su dinero y se lo brindaba a Eroel, nada más para no decepcionarlo.

A veces Eroel volvía feliz después de pedirle dinero, algunas otras regresaba con un humor de los mil demonios únicamente para pedirle más. Pero el doncel jamás dijo nada, prefería pasar malos momentos financieros a que Eroel se enojara con él por no prestarle dinero que jamás le devolvería. Y a pesar de que Fingolfin sabía que estaba haciendo mal, se había dejado cegar por el amor que le tenía a ese hombre y las migajas que este le ofrecía.

----------------

Un día en que su novio no había regresado de noche al departamento que alquilaban juntos, un carro negro apareció frente de su panadería en la mañana, cuando ya se había preparado con un un vestido medieval de color azul con mangas caídas mostrando su clavícula junto a un collar de oro con un zafiro, antes de que pudiera alzar las cortinas de metal de la entrada.

Un día en que su novio no había regresado de noche al departamento que alquilaban juntos, un carro negro apareció frente de su panadería en la mañana, cuando ya se había preparado con un un vestido medieval de color azul con mangas caídas mostrand...

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Feb 23, 2025 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

One-shot, Situaciones y Mini-seriesStories to obsess over. Discover now