Kai
Dicen que el agua siempre encuentra su camino...
pero nadie habla de lo que arrastra mientras fluye.
Mi nombre es Kai Mizuki.
Soy estudiante de la U.A., futuro héroe... o al menos eso intento creer.
La gente suele verme y sonreír.
"Es alegre", dicen. "Tiene energía", repiten.
Y no están equivocados... pero tampoco tienen razón.
Porque lo que no ven...
es que cada gota que controlo guarda algo que no he podido soltar.
Miedo.
No al enemigo.
No al dolor.
Sino a perder el control... y volver a ser esa versión de mí que prometí dejar atrás.
A veces, cuando uso mi don...
cuando mi cuerpo se vuelve agua...
siento que desaparezco.
Y me pregunto...
Si algún día dejo de volver.
Ribitron
Registro activo.
Sistema funcional.
Frecuencia cardíaca simulada... inestable.
Mi nombre es Ribitron.
Unidad de combate. Héroe en proceso.
Pero... también soy algo más.
Algo que no logro procesar correctamente.
...Soy alguien que siente.
Mi don... Ribitmo... ha sido modificado demasiadas veces.
Cada ajuste me hace más eficiente.
Más preciso.
Más... máquina.
Menos humano.
Hay momentos en los que el ritmo me consume.
Donde las ondas se vuelven demasiado intensas...
y pierdo algo.
No datos.
No memoria.
Pierdo... empatía.
Y entonces dejo de entender por qué él sonríe.
Por qué su voz me calma.
Por qué... cuando lo veo... mi sistema entra en conflicto.
Kai
La primera vez que lo vi...
no pensé que fuera increíble.
Pensé que era aterrador.
Tenía cinco años.
Y ese lugar...
no era un sitio para niños.
Olía a metal, a electricidad quemada...
y a algo más que nunca he podido olvidar.
Miedo.
No sabía por qué me habían llevado ahí.
Solo sabía que hombres con batas blancas hablaban de mí como si fuera una herramienta.
"Su mente es especial."
"Podrá repararlo."
"Será útil."
Útil...
Esa palabra se me quedó grabada.
Recuerdo que me empujaron dentro de una celda fría.
Mis manos temblaban.
No quería llorar... pero tampoco podía detenerlo.
Y entonces lo vi.
Un niño.
O... al menos eso parecía.
Estaba encadenado.
Su cuerpo... no era normal.
Había piezas metálicas en sus brazos... en sus piernas...
su piel se mezclaba con placas mecánicas.
Y sus ojos...
Eran diferentes.
Grandes. Brillantes.
Como si intentaran seguir siendo de alguien... que ya no estaba completo.
Parecía... una rana.
Di un paso atrás.
Tenía miedo.
Mucho miedo.
Pensé que me haría daño.
Pensé que ese era el monstruo del que hablaban.
Pero entonces...
se movió.
Las cadenas sonaron.
Y en lugar de atacar...
solo me miró.
Ribitron
Registro incompleto.
Memoria fragmentada.
Edad estimada: 6 años.
Estado: en proceso de modificación.
Recuerdo dolor.
Recuerdo ruido.
Recuerdo... que ya no podía moverme sin permiso.
Mi cuerpo no respondía como antes.
Algo dentro de mí había cambiado.
Me estaban convirtiendo en algo.
Algo que no entendía.
Y entonces...
lo trajeron a él.
Un niño pequeño.
Asustado.
Débil.
Humano.
Mis sensores detectaron su respiración acelerada.
Su pulso irregular.
Sus lágrimas.
No era una amenaza.
Pero algo... falló.
Porque cuando lo vi...
no lo analicé como objetivo.
No lo clasifiqué como recurso.
Solo pensé...
no debería estar aquí.
Kai
No dijo nada.
Ni una palabra.
Pero... no se veía como alguien que quisiera hacerme daño.
Se veía...
solo.
No sé por qué...
pero dejé de retroceder.
Mis piernas seguían temblando...
pero avancé.
Paso a paso.
-¿T... tú también estás atrapado...?
Mi voz casi no salió.
Las cadenas volvieron a sonar.
Ribitron
Intenté responder.
Pero mi voz... ya no era completamente mía.
-S... sí...
Sistema inestable.
Error desconocido.
Primera interacción emocional registrada.
Kai
Ese fue el momento.
El momento en que dejé de verlo como un monstruo.
Y empecé a verlo como alguien...
igual que yo.
Un niño...
que tampoco eligió estar ahí.
Ambos
Y sin saberlo...
ese fue el inicio de todo.
✨ Antes de los héroes.
⚙️ Antes de los dones dominados.
💔 Antes del amor.
Solo éramos dos niños...
intentando sobrevivir.
KAMU SEDANG MEMBACA
El Ritmo Del Amor Y Del Dolor
Fiksi PenggemarPrimera historia no me juzguen lo hice mas para dejar salie todo jsjs Una rana robot que es humano enamorado de un humano que le gustan las ranas qué tan malo puede ser, que triste que el comienzo no allá sido como un cuento de hadas escaparon de s...
