Tierra de Ooo. El sol se ocultaba en lentamente en el horizonte, lo que era señal de que un día más estaba llegando a su fin. Aquella vasta región era conformada por territorios más pequeños que albergaban una gran cantidad de misterios, así como también una gran riqueza cultural variada. Un lugar donde los héroes y aventureros de antaño se sentían en su elemento, ya que aquellas tierras fueron el escenario de muchas batallas legendarias que habían quedado registradas en la historia y en la memoria de todos sus habitantes. Los reinos elementales fueron testigos de las luchas tan encarnizadas que llegaron a disputarse, ya fuese entre sus naciones o contra los seres más malvados que alguna vez caminaron sobre la tierra y que amenazaban con extinguir todo vestigio de vida sobre el planeta. Sin duda alguna aquel sitio era una tierra de aventuras, o al menos así fue durante mucho tiempo. Hoy en día la paz reinaba en cada una de las regiones que conformaban Ooo, y todo era gracias a los esfuerzos de cierto joven que por sus méritos se ganó el reconocimiento de todos los reinos elementales como uno de los más grandes héroes que hayan existido, y no era para menos pues había logrado grandes hazañas en su labor como defensor de las tierras de Ooo, entre ellas el haber erradicado a la esencia de la maldad pura conocida como El Lich y las amenazas que aparecieron posteriores a éste. Tales hazañas lo convirtieron en un héroe famoso y admirado por muchos, aunque la fama nunca fue algo a lo que él aspirara. Él no lo hacía para ganarse el reconocimiento de la gente. Lo hacía por la emoción y la esencia de la aventura que corría por sus venas y también por su noble corazón, razón por la cual siempre ayudaba a todo aquel que más lo necesitara, lo que le permitió ganarse el aprecio y el cariño de muchas personas. Sin embargo, no todo era felicidad en la vida del joven héroe de Ooo. A través de los años había sufrido golpes duros, más emocionales que físicos, los cuales hicieron que su personalidad animada y jovial se fuera desvaneciendo hasta convertirlo en una persona de un carácter frío y serio. No obstante, eso no significaba que se había vuelto una persona carente de emociones. Ese espíritu aventurero que siempre lo había caracterizado seguía estando presente en él, pero como se mencionó con anterioridad, ahora que la paz gobernaba en su tierra natal ya no habían amenazas a las cuales enfrentarse y por ende, ya no tendría más aventuras, al menos no en ese lugar. Esa nueva vida tan tranquila y sin emociones fuertes que lo hicieran experimentar la adrenalina del momento no era precisamente la vida a la que aquel joven aspiraba. No era que le molestara vivir en un ambiente de paz, pero estaba tan acostumbrado a la acción y a sentir el calor de la batalla que ahora que ya no tenía eso se sentía aburrido y a la vez deprimido. Para tratar de dejar de lado esos pensamientos el joven héroe había explorado nuevas áreas del conocimiento que antes no se habría imaginado que llegaría a dominar, y una de ellas fue la magia. Hace muchos años su padre adoptivo fue reconocido como un cazador de demonios que combatía contra entidades malignas y otros seres que amenazaban el balance del mundo. Este hecho sonaba como algo muy irreal y descabellado, sobre todo si se toma en cuenta que su apariencia no era precisamente la de un ser imponente o algo que se le pareciera, sino la de un perro de color amarillo de nombre Joshua, pero en la tierra de Ooo las apariencias eran engañosas y básicamente cualquier cosa era posible. Todos los hechizos y encantamientos que llegó a aprender y desarrollar habían quedado registrados en un libro que fue heredado por el intrépido aventurero que leyó de principio a fin aquel tomo para ampliar su conocimiento en las artes místicas. Fue así como logró aprender más acerca del mana, la energía vital que existe en cada ser mágico y que es la fuente universal de toda la magia existente. Los hechizos elementales fueron su punto más fuerte en su aprendizaje, sobre todo los de hielo y fuego. También había aprendido hechizos de protección que le permitían crear barreras mágicas que le otorgaban una fuerte defensa tanto física como mental, pues había tomado en cuenta la posibilidad de que llegara a enfrentarse a enemigos con el poder de manipular la mente, tal y como lo fue El Lich y quería asegurarse de estar preparado para hacerle frente a cualquier amenaza. Hay que aclarar que el haber estudiado el libro de su padre no fue el primer acercamiento que el joven héroe había tenido con la magia. Desde antes ya había tenido interacción con la misma, e incluso llegó a dominarla de forma temporal, pero ahora su control sobre las artes místicas era total y absoluto. Gracias a esto el joven aventurero se había convertido en el guerrero más poderoso y temido de todo Ooo, pues sus constantes entrenamientos tanto físicos como mágicos le permitieron rebasar sus límites humanos y lo dotaron de una gran fuerza, y ahora que también era un usuario de la magia con más razón su reputación infundió temor y respeto en todas las naciones elementales. Hasta este punto cualquiera pensaría que aquel joven tenía una vida perfecta y sonaba como algo muy absurdo que se sintiera deprimido, razón por la cual surgiría una pregunta importante:
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Eres mi Héroe
AdventureFinn el humano decide dejar atrás su vida en Ooo para embarcarse en nuevas aventuras, y al mismo tiempo sanar del todo su dolido corazón.
