Como cada domingo me levanté a las ocho de la mañana para hacer mi cama, asearme, desayunar ligero y pasear al perro; también como cada domingo compré el periódico y no leí una sola palabra de él, me lo puse bajo el hombro mientras caminé a la cafetería más cercana y hacía fila para ordenar.
Era día de visitar al abuelo en el asilo dónde lo habíamos internado por común acuerdo, y en realidad no era que lo hubiéramos confinado ahí porque nos estorbara, sino que él mismo nos había propuesto mandarlo a un lugar donde pudiera estar con gente que lo entendiera.
Era una mansión con muchas habitaciones, los ricos tenían oportunidad de pagarlo, una casa hermosa con jardines enormes y un laberinto que pocas veces estaba abierto porque los ancianos con Alzheimer se perdían con mucha mayor facilidad y era un dolor de cabeza encontrarlos.
Tenían alberca techada y al aire libre, era de verdad, un lugar donde yo también hubiera querido vivir de tener la edad de mi abuelo, Ben Fabray.
Yo lo visitaba cada que podía, pero los domingos eran rutina, jugábamos ajedrez y leíamos un poco sentados en la terraza, yo un libro y él, el periódico que compraba antes de ir por mi café. Pasábamos buenas horas juntos, tan buenas que lo llegué a querer más que a mi propio padre; era muy inteligente y perspicaz, en su juventud un hombre muy asediado, así que no te preguntes más de dónde lo hemos sacado los Fabray; vivió muchas cosas y estuvo en la guerra, sabe de teatro y cine, de canto y música, sabe muchísimas cosas y ahora sólo se dedica a contarme las anécdotas de todo lo que ha hecho.
Le pongo atención porque me interesa, porque me transporta al pasado con cada cosa que dice, pareciera que lo estoy viviendo, y me enamoro más del pasado que del presente. Yo siento que no fui de esta época, a veces con cierta música, ropa, olores, lugares… a veces siento que yo estuve en otros años, con otras personas… y recuerdo una foto que está en el vestíbulo…
-Abuelo? - Pregunto – Nunca lo había preguntado, bueno no a ti, sino a mí, a mí siempre me lo pregunto, sé que la mujer de la foto en el vestíbulo se llama Rachel Berry - Y entonces mi abuelo comienza a sonreír, él siempre lo ha sospechado de mi, siempre tuvo esta idea de que yo no era como las demás niñas y siempre se lo mencionó a mis padres, sabe bien por qué pregunto – Ya he investigado en internet y fue muy famosa en su tiempo, en los treinta creo yo, cuando tú eras un niño… qué puedes contarme de ella, lo que veías tú, lo que te gustaba, cómo era su voz en vivo, dime detalles que internet no cuenta.
Mi abuelo se echó a reír y dio un sorbo a su jugo de naranja, sacó sus medicinas del bolsillo interior de su chaqueta y me miró. Yo me encogí un poco en mi asiento, sabía que había hablado de más, que algo iba a decirme al respecto, él era de mente abierta por la vida que había llevado, pero no sabía qué tan abierta.
-Quinn, era una mujer hermosa, como has visto ya en la foto, cada vez que pasamos por el vestíbulo la observas y te brillan los ojos, como si desearas estar en esa época, como si desearas tenerla - Desvié la mirada y me puse nerviosa – Yo también hubiera querido tenerla en su tiempo, de haberle gustado los hombres, seguro la hubiera tenido si hubiera sido de su edad. Pero no, Rachel Berry era una lesbiana que sólo se paseaba con hombres que eran su… cómo le llaman, gay beard? - Me encogí de hombros y meneé la cabeza, quizás así les decían y, estaba tan emocionada con lo que me había dicho que también me sentía como triste, porque si yo hubiera vivido entonces, yo sí la hubiera tenido – Bien, hombres que disfrazaran su homosexualidad; era una mujer muy divertida y talentosa, reía a diario y a todas horas; yo la escuchaba hablar con mi padre acerca de su presentación, acerca de sus amores. Le presentó a algunas de sus aventuras y la vi cantar muchas veces, tenía una voz increíble, era un placer verla sobre el escenario o junto al piano cantando, amenizando las reuniones.
VOCÊ ESTÁ LENDO
UN VIAJE EN EL TIEMPO
RomanceNo es de mi autoría, pero es la historia más hermosa que jamás he leído... Acompáñame en esta aventura dónde dos almas buscan siempre reencontrarse en todas sus vidas... dos almas destinadas a amarse a través de los tiempos
