Capítulo I

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Empecé este fanfic en enero y según yo lo iba a tener listo para el cumpleaños de Rafa en febrero jskljajkaj, pero se me atravesó la tesis y era o terminar la historia o la carrera... al final terminé la carrera primero, pero la neta le eché más ganas al fanfic 👁️👄👁️ jahjajhs y nimode. La historia estaba pensada en ser slow burn de ahí que haya tanta plot jajsj, pero ya me está dando un poco de flojera xq es un buen de trabajo alch, ya ahí veré si se arma. De una vez me disculpo por el posible mal manejo del voseo y argentinismos, es que no le sé :'), acepto correcciones de argentinxs <3

Es una ship bien random, pero desde que vi lo de su "pelea" supe que tenía que hacerles fanfic de los puerkos. Espero les guste, amixes 👀 Arriba está el video de la pelea que en sí no es pelea, sólo Pep regañando a Leo por lo que pasó jsjjajs.


Barcelona, verano del 2008 (el presente)

El sol de Cataluña era más amable que el de México por mucho. Rafa lo había sentido desde que puso su primer pie en Barcelona en el 2004 con tan sólo 25 años y si bien ya no se tenía que preocupar por quedar insolado a medio partido, sí que extrañaba esa calidez que sólo se conocía en su país. Aunque añorara volver, el número 4 no cambiaría por nada del mundo su trabajo.

El sudor le escurría por las sienes y empapaba su banda deportiva. Sin importar que sus piernas protestaran por el esfuerzo, se obligaba a seguir corriendo para agarrar ventaja sobre el equipo rival. Le costó un mundo sacarle el balón de los pies a Xavi, pero lo logró para hacerle un pase a Puyol, luego él a Milito y que de ahí el balón cayera en pies del delantero más cercano: Messi. Rafa, quien había robado la pelota inicialmente, apretó el paso para pelear por un costado hueco, perfecto para el remate.

—¡Leo! —gritó llamando la atención del joven argentino.

Lo observó correr con ella pasando uno, dos, tres jugadores que se quedaban bailando solos ante el ritmo imposible de la Pulga. La jugada que debió haber sido completada con un simple pase largo para él se extendió más de lo que el defensa esperaba y tal vez más de lo que sus compañeros también, quienes se habían posicionado en más puntos estratégicos con posibilidad de gol. Y aún así, la pelota seguía con el argentino, quien el defensa sabía, habiendo jugado con él por años, le gustaba dárselas de lobo solitario en entrenamientos.

—¡Leo! —volvió a presionar para recordarle que tenía un equipo alrededor—. ¡Messi!

Probablemente otros habrían dicho que lo había imaginado, pero estuvo completamente seguro que Leo lo había visto de reojo durante su gambeteo con Iniesta y había seguido como si nada. Te vas a la chingada, pensó Rafa. Siempre es lo mismo.

El nuevo número 10 parecía listo para marcar a portería cuando el defensa vio muy de cerca a Ronaldinho detrás de él. La va a perder, el escuincle no va a poder con Ronnie.

—¡Leo, suelta la puta pelota, cabrón!

Era increíble lo que cuatro años de tensión podían provocar, pero Rafa no se iba a quedar callado una vez más y observar cómo el diamante del Barça hacía lo que quería - como siempre. En medio de todos sus compañeros, el DT y un partido en pleno juego, le había gritado a Lionel Messi que se dejara de mamadas.

Como si fuese sacado de un trance, el chico despegó la mirada del balón hacia el mayor y no pudo detener el choque contra Ronaldinho, cayendo sobre su propio pecho en el pasto. El argentino todavía desorientado vio como sus compañeros se dispersaban y el guardameta se incorporaba a sabiendas de que no había peligro de gol, a pesar de que había estado armando la maldita jugada desde que le habían dado la pelota.

Leo soltó un "la puta madre" por lo bajo y, aun caliente por la corredera y frustrado por perder, se levantó del pasto para encarar al mexicano.

—¿Tenés algo que decirme, pelotudo?

Zweisamkeit • [Marquessi]Stories to obsess over. Discover now