Tú, Rosa con petalos preciosos, tan bella que
aunque vi los carteles de que me cuidase de tus espinas
aún así me maravillé con tu color y me hipnotice de tu esencia
me aferré a tu tallo lastimando mis manos, ignorando mi dolor
tan cautivado por tu color estaba, que con sangre manché tus hojas
mi color nutría el tuyo mientras mi trigueño color se atenuaba a gris
mi amor daba tu fuerza, mi esfuerzo daba frutos y mi cuidado te alimentó.
Pasado el tiempo Rosa, estabas distinta ¿qué ocultas en tus petalos Rojos Rosa?
mantuve tu tallo espinozo en mis manos mientras tu ignorabas mi dolor
desorientado por mi desgaste, seguia buscando tu color original, pero no florecias Rosa
mi color no volvia, el tuyo tampoco, aprendí a ocultarlo para aprender sobre ti
Rosa, volviste, mis manos tiñeron mas tus hojas, mi sangre daba más intensidad a tu color
ya no he vuelto a mi color, pero al menos tú floreciste...
Rosa me siento debil, tus espinas tambien crecieron, has drenado de mi todo
¿por qué ya no floreces para mi?, ¿mi color ya no te gusta? por favor solo florece
Rosa ya no puedo Rosa, te necesito Rosa, necesito ver tu color Rosa.
Rosa, ¿por qué me culpas por tu opaco color nuevo? lo estoy dando todo, necesito tu ayuda
mi color no vuelve, por favor deja de culparme, te necesito...
Rosa, estas brillando para mi de nuevo, eres muy linda, me gusta saber que volviste a florecer
pero ya no puedo sentir lo que provocabas, no sé que pasa rosa, no quiero esto Rosa...
Rosa, ya no siento nada con tu color, tus intentos se vuelven repetitivos, ya no cumples.
Rosa, notaste mi dolor y ya no sabes que hacer, intentas dejarme, mis manos ya no pueden más.
Rosa, lo hiciste de nuevo y ya no pude sostenerte.
Adios Rosa.
