Era un soleado día en nuestro hermoso pueblo de Karmaland. Los pájaros cantaban, las minas explotaban, y las putadas destacaban más que nunca por esos días. Esto era demasiado nuevo para él, ya que Rubius se había instalado en el pueblo hace unos días, y recién estaba conociendo el lugar, la gente y las costumbres.
Cuando llegó al pueblo por primera vez, lo recibió un buen hombre que lo atendió muy bien. Esa primera vez fue cuando chocaron uno con el otro, por andar caminando despistados.
A- Oh! Joder lo siento mucho, ¿Estás bien?
R- Ja, tranquilo, no te preocupes, estoy bien. ¿Tu te lastimaste?
A- No, yo estoy bien, tranquilo. Oye... ¿Eres nuevo, verdad? Nunca te había visto por aquí.
R- Oh, pues, de hecho todavía no, pero pronto seré de por aquí. Es que un amigo mío, Mangel, no sé si lo conocés, me dijo que este era un lindo pueblo para venirse a vivir. Y pues pasaba por aquí para ver qué tal estába, y por lo que vi, seguro que me mudo aquí. Es un pueblo realmente hermoso.
A- Claro que sí, el bueno de Mangel. Pues, ¡Genial! Bueno, mi nombre es Alex, tu futuro vecino.
R- Un gusto, soy Rubius.
Y así se estrecharon la mano y tuvieron una bonita conexión.
Todo ese flashback pasaba por la cabeza de Rubius, hasta que una voz lo hizo despabilar.
A- ¡Joder, Rubius! ¿Quieres venir a ayudarme con tus cajas de mudanza en vez de quedarte ahí pensando como un gilipollas?
R- ¡Que ya voy, coño!
A- Ya tío, que solo quedan un par más y terminamos oficialmente con tu mudanza.
Y así fue, bajaron un poco más de cajas del camión de mudanza y el trabajo ya estaba hecho.
A- Bien, ahora que hemos terminado con esto, voy a llevarte a conocer a tus otros vecinos.
Rubius puso una cara de preocupación, casi de miedo. Él no era una persona muy sociable que digamos, prefería quedarse en su casa jugando videojuegos con los pocos amigos que tenía a su alrededor. Entonces, Alex al ver su cara lo calmó un poco.
A- Descuida, es gente muy maja, seguro les agradas a todos y consigues más amigos.
Bueno, esas palabras convencieron un poco al nuevo integrante, y asintiendo tímidamente con la cabeza Alex lo sacó de su nueva casa y le empezó a dar un recorrido por el pueblo.
A- Vale, primero te enseñaré el centro del pueblo. Esto es el centro de nuestra queridísima Karmaland. Por aquí viven muchas personas, pero tus vecinos viven un poco más alejados del centro.
R- ¿Podría saber el nombre de todos mis vecinos? ¿Sois muchos?
A- Hombre, no, la verdad no somos tantos. Voy a nombrartelos y luego los visitamos, ¿va?
Empezamos por Auron, él es un tío normal y corriente, tiene una vida tranquila y es muy amigable.
Vale, luego tenemos a Willy. Vaya, Willy es un tío bastante... Caótico, si así se le puede llamar. Bastante explosivo. Ya, luego lo entenderás, cuando lo conozcas.
También está Luzu. Luzu es el ciudadano más majo que hay en este pueblo lleno de degenerados. Él siempre está para todos, de hecho, si yo no te estuviera ayudando ahora, él lo estaría haciéndo. La verdad lo quiero mucho, de verdad es muy buena persona.
Bien, seguimos con Fargan... Fargan es.. Es un lindo chico... Y-y...
R- Oye, ¿Estás bien?... Espera, ¿ESTÁS SONROJADO? OH DIOS MÍO, LELY, ¿ESTABAS ENAMORADO DE ALGUIEN Y NO ME LO DIJISTE?
Lely era un apodo que todos le decían a Alex.
A- ¡N-NO! NO ES LO QUE PARECE. SIMPLEMENTE ÉL ES.... él es tan perfecto.. Sí, me gusta desde hace un tiempo.
R- OMG, NO PUEDO CREERLO, ACABO DE LLEGAR Y YA HAY AMOR, ¡QUE EMOCIÓN!
A- BUENO, ¡YA! Déjame seguir con los miembros.
Vale, nos quedamos en Fargan, ajá... Oh, como olvidarlo, Vegetta.
Vegetta es un tío muy muy organizado, todo el tiempo está poniendo órden, básicamente es como el dueño de este pueblo.
Rubius al escuchar esto pensó; "Qué tío más aburrido, ni siquiera lo vi y me cae mal".
A- Bien, seguimos con.. Lolito. Mucho cuidado con Lolito, es un poco psicópata a veces. Es muy majo de todas maneras, no te hará nada, no te preocupes.
A- Bueno, y por último Mangel y yo, que ya nos conoces. Bien, ahora vamos a conocerlos a todos.
Y así fue como fueron por el pueblo y Rubius fue socializando con sus nuevos vecinos. Todo rondaba bien, todos parecían caerle bien a Rubius y Rubius parecía caerle bien a todos. O eso se pensaba, hasta que llegaron a la última casa. Un castillo flotante, con una millonésima de escalones de piedra para subir hasta él.
De ahí salió el famoso Vegetta, quien con una mirada seria miró al más bajo. Este se dió cuenta de esto, y aunque se sintiera un poco amenazado, le devolvió la mirada fulminante. Y entonces, el más alto habló.
V- Buenos días, Rubius.
R- ¿Cómo coñ-
V- Antes de que digas algo, sí, se quien eres y que haces aquí. Ya tu amigo Mangel me comentó. Al mismo tiempo, también me comentó que tú eres bastante caótico, más que todos lo que están aquí. Y, la verdad, no me gustaría que tuvieras ese comportamiento en este pueblo. De lo contrario, me veré obligado a ponerte normas para que respetes al pueblo y a los integrantes.
Y así, lo volvió a mirar con sus ojos negros con una mirada no muy amigable.
Ese hombre era demasiado prolijo, serio, y arrogante. Demasiado mandón. Rubius podía sentir que se estaba enojado con él por este comportamiento.
R-... Vale, ¿Y quien te crees que eres?
V- Ja, técnicamente soy el dueño de este pueblo. Yo soy el único que pone orden y todos me hacen caso, incluyendote.
Esa gota colmó el vaso, y Rubius no pudo evitar reírse sarcásticamente, y mirando a Lely dijo.
R- JAJA, ¿Pero este tío quien se cree? Es increíble lo idiota que puede ser la gente, ¿verdad?
A- Bueno Rubius, ya, es hora de irnos.
Rubius se adelantó, pero Alex fue frenado por Vegetta.
V- No me cae nada bien ese chaval. Si sigue siendo como es, no durará mucho aquí.
A- Bueno Veg, pero entiendelo, es nuevo y se está acostumbrando. Además, no le diste la mejor bienvenida del mundo que digamos.
V- ¡¿Y cómo esperas que le dé una buena bienvenida a alguien que puede destruir el puto pueblo?!
Alex se ríe del tono histérico de Veg.
A- JAJAJA, bueno Veg, calmate un poco. El chico ya va a acostumbrarse, y tú seguro también te acostumbraras a él. ¡Puede que hasta sean amigos!
V- ¿Yo y ese niño amigo? Si, por supuesto.
A lo lejos, una voz los interrumpe.
R- ¡VENGA LELY, DEJA DE HABLAR Y VAYAMOS A CASA!
A- ¡YA VOY! Bueno, Veg, tengo que irme. Luego hablamos, y no pienses mucho en esto, ¿vale?
V- Venga, chao.
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Eres solo mío (rubegetta)
RomanceUna historia de amor obsesiva entre nuestros dos personajes, Rubius y Vegetta. "Todo iba tan bien hasta que llegó ella... Nieves.." Y si de casualidad se lo preguntan, hay un poco de Wigetta, pero muy muy poquito, y encima termina mal, discúlpen...
