Un pequeño corte terminó con su trabajo de cortar y separas las articulaciones del hueso y la jugosa carne de color escarlata, separó las extremidades que iba a utilizar para cocinar aquella noche. Al terminar con el desmembramiento paso un trapo para limpiar la sangre que rodeaba a un tronco inerte con solo un miembro en el con la mirada sombría y apagada en aquel techo de metal.
Apagó la música relajante que transmitía su celular para apreciar cómo quedó su agotador trabajo.
Esos labios que en su pasado eran de un colorido rojizo ahora estaban secos y con un tono gris y el infaltable azulado que hacía un perfecto juego con la temperatura del que anteriormente era una persona viva en cuerpo y alma. La sonrisa al recordar los cálidos labios de su amada pareja, era nostálgica con una pizca de ironía…
Quien diría que aquella joven de dieciséis años que vestía apenas con harapos, se postraria sobre su puerta rogando que la coma, este sintió una leve pena por la adolescente y trató de ayudarla pero cuando se metió en su cama era demasiado tarde para detenerse.
Se dejó llevar por las tentaciones carnales y no tuvo más remedio que ocultarla durante un tiempo, desarrollando entre ambos un sentimiento inevitable de necesidad entre ellos.
Ahora se encontraba limpiando su propio llanto y tratando de tranquilizar el latido de su corazón desesperado por haber perdido a quien amaba, esos latidos rápidos le avisaron con tiempo de lo que alguna vez creyó inexistente...en esos instantes estaba naciendo en él. El remordimiento, amargor y vacío en su pecho izquierdo ya están allí.
Ahora solo era un caníbal sin su pequeño y fresco bocadillo nocturno.
YOU ARE READING
Cuentos cortos
Horror¿Estás listo para aventurarte en un mar de nostalgia, adrenalina y morbo? Acá, donde los cuentos son de terror y no de fantasías surrealistas. Después de todo, es posible que alguien haya hecho esto...
