Quackity y Wilbur se conocían desde que eran bebés, Lo que los llevó a ser amigos en una relación duradera y muy linda, Quackity ya había tenido varios novios, pero hasta ahora ninguno de ellos habían sido Wilbur, porque antes de que Wilbur le confesara sus sentimientos a Quackity él ya se había casado con Jschlatt.
Aun así, Quackity y Wilbur se hablaron todos los días, hasta que Jschlatt le empezó a prohibir a Quackity ir con Wilbur
-J: Quackity
-Q: Si?
-J: Mira, te ví ir con ese chico, Wilbur, a salir a pasear todos los días, me da mala espina ese niño.
-Q: Ay -Dijo Quackity alargando la y en ese "ay" con su acento mexicano, el cual a Jschlatt no le parecía muy "atractivo" Que digamos- No te preocupes, es solo un amigo tú sabes que te amo un chingo Jschlatt
-J: NO. Quiero que te alejes de ese chico y que dejes de hablar con ese acento estúpido tuyo.
-Q: Pero -Jschlatt lo interrumpió a la mitad de la palabra, lo que a Quackity no le pareció muy amable, NADA AMABLE.-
-J: NO ME HAGAS LEVANTARTE LA VOZ.
-Q: Y TÚ QUIEN ERES PARA DECIRME QUE HACER PINCHE VIEJO.
Jschlatt le dio una cachetada a Quackity para que este dejara de hablar.
Quackity no estaba tan acostumbrado al tacto físico violento, lo que le hizo angustiarse mucho, al punto de que sus ojos estén llorosos.
𝐃𝐄𝐒𝐃𝐄 𝐄𝐒𝐄 𝐃Í𝐀 𝐓𝐎𝐃𝐎 𝐂𝐀𝐌𝐁𝐈Ó 𝐄𝐍 𝐒𝐔 𝐑𝐄𝐋𝐀𝐂𝐈Ó𝐍.
ᴅᴇꜱᴅᴇ ᴇꜱᴇ ᴅÍᴀ ꜱᴜ ʀᴇʟᴀᴄɪÓɴ ꜰᴜᴇ ᴍÁꜱ ᴠɪᴏʟᴇɴᴛᴀ, ᴊꜱᴄʜʟᴀᴛᴛ ʟʟᴇɢᴀʙᴀ ʙᴏʀʀᴀᴄʜᴏ ᴀ ꜱᴜ ᴄᴀꜱᴀ ᴛᴏᴅᴏꜱ ʟᴏꜱ ᴅÍᴀꜱ, ᴀʙᴜꜱᴀʙᴀ ᴀ Qᴜᴀᴄᴋɪᴛʏ ᴛᴀɴᴛᴏ ꜱᴇxᴜᴀʟᴍᴇɴᴛᴇ ᴄᴏᴍᴏ ᴍᴇɴᴛᴀʟᴍᴇɴᴛᴇ.
Qᴜᴀᴄᴋɪᴛʏ ᴅᴇᴊÓ ᴅᴇ ᴄᴏᴍᴇʀ ᴅᴇʙɪᴅᴏ ᴀ ʟᴀꜱ Qᴜᴇᴊᴀꜱ ᴅᴇ ᴊꜱᴄʜʟᴀᴛᴛ ᴅᴇ Qᴜᴇ ᴇʀᴀ ɢᴏʀᴅᴏ, ʟᴏ Qᴜᴇ ʟᴇ ʜɪᴢᴏ ɴᴏ ᴛᴇɴᴇʀ ʟᴀꜱ ꜰᴜᴇʀᴢᴀꜱ ᴘᴀʀᴀ ᴘʀᴏᴛᴇɢᴇʀꜱᴇ.
ᴘᴇʀᴏ ᴜɴ ᴅÍᴀ ᴜɴ ᴘᴇQᴜᴇÑᴏ ɴɪÑᴏ ᴄᴀᴍʙɪÓ ʟᴀ ᴘᴇʀꜱᴘᴇᴄᴛɪᴠᴀ ᴅᴇ Qᴜᴀᴄᴋɪᴛʏ...
ꜱᴀʟᴛᴏ ᴇɴ ᴇʟ ᴛɪᴇᴍᴘᴏ (2 ᴀÑᴏꜱ ᴅᴇꜱᴘᴜÉꜱ)
Quackity ya casi ni tenía esperanzas, pobre, solo el amor de alguien tan querido lo podía curar... Hasta que...
(Jschlatt estaba en el bar en este momento)
*Toc toc*
-Q: ¡Pase la puerta está abierta!
*Toc toc*
-Q: ¡Ok, ok ya voy!
Cuando Quackity abrió la puerta no pudo evitar notar a un pequeño bebé en una canasta con una carta, quackity alzó a el bebé en sus brazos y leyó la carta, la cual decía...
𝓗𝓸𝓵𝓪, 𝓮𝓼𝓽𝓮 𝓮𝓼 𝓶𝓲 𝓫𝓮𝓫é, 𝓣𝓾𝓫𝓫𝓸
𝓝𝓸 𝓽𝓮𝓷𝓰𝓸 𝓮𝓵 𝓭𝓲𝓷𝓮𝓻𝓸 𝓼𝓾𝓯𝓲𝓬𝓲𝓮𝓷𝓽𝓮 𝓬𝓸𝓶𝓸 𝓹𝓪𝓻𝓪 𝓬𝓾𝓲𝓭𝓪𝓻 𝓭𝓮 𝓶𝓲 𝓱𝓲𝓳𝓸, 𝓼𝓲 𝓾𝓼𝓽𝓮𝓭 𝓯𝓾𝓮𝓻𝓪 𝓽𝓪𝓷 𝓪𝓶𝓪𝓫𝓵𝓮 𝓬𝓸𝓶𝓸 𝓹𝓪𝓻𝓪 𝓭𝓪𝓻𝓶𝓮 𝓮𝓼𝓽𝓮 𝓔𝓝𝓞𝓡𝓜𝓔 𝓯𝓪𝓿𝓸𝓻 𝓭𝓮 𝓬𝓾𝓲𝓭𝓪𝓻𝓵𝓸, 𝓼𝓮 𝓵𝓸 𝓪𝓰𝓻𝓪𝓭𝓮𝓬𝓮𝓻í𝓪...
A Quackity le dio tanta pena que decidió quedarse con el bebé, con el riesgo de llevarse una paliza de muerte.
Y bueno, pobre mujer, ni la plata le alcanzaba para escribir la carta, ya que en segundos Quackity ya se había dado cuenta de que el papel era uno sacado de un basurero, el papel estaba todo arrugado y sucio mientras la letra casi ni se notaba por la falta de tinta de la lapicera posiblemente también sacada del basurero.
Para peor minutos después de que Quackity tirara la canasta y la carta para dejar sin evidencia de un niño, llegó Jschlatt, y cuando vio a Quackity con el bebé, casi se le explotan las venas del enojo.
-J: ¿¡QUE MIERDA ES ESO!?
-Q: Un... Bebé
-J: ¿¡ME ESTÁS JODIENDO!? DE DONDE MIERDA LO SACASTE.
-Q: Me lo dieron...
A este punto Quackity ya sabía que Jschlatt iba a encontrar la verdad de una manera u otra, así que ni siquiera trató de mentir.
-J: ¡NO PUEDO MATAR A UN BEBÉ ME LLEVARÁN A LA CÁRCEL!
-Q: ¿¡Cómo vas a matar al pobre bebé!? Loco desgraciado.
Bueno, a Jschlatt casi le explota la cabeza, después de UN año, era la primera vez que Quackity le respondía a Jschlatt.
Quackity dejó al bebé en la cama, el cual, estaba llorando debido a los repentinos gritos de Jschlatt, Jschlatt ni lo pensó dos veces y cuando Quackity dejó al bebé en la cama, le dio el puñetazo de su vida, y aparte de eso le pegó repetidas veces en el piso así Quackity sabía quién "mandaba aquí", según Jschlatt.
SALTO EN EL TIEMPO...
Después de ese día Quackity tuvo que cuidar de su nuevo hijo, el cual cuido por 3 AÑOS ya.
CONTINUARÁ...
YOU ARE READING
Never again. (Quacknoblade)
RomanceTechnoblade salva a Quackity del que había poder sido un muy cruel destino, al darse cuenta de lo que le pasó con Jschlatt decide no confesar sus sentimientos hasta que el momento indicado se acerca...
